Pesadilla de miniatura

 


Hoy he tenido una visión horrible.

Soñé que llamaban desde abajo. Preguntaba quién era y eras tú.

Alegre, contento y excitado te abrí; hacía muchísimo tiempo que no sabía nada de ti, que no tenía noticias tuyas.

Cogiste el ascensor, llegaste arriba y llamaste a la puerta de mi casa.

Con una sonrisa enorme en la cara y muchas ganas de verte de nuevo, abrí la puerta.

Allí estabas tú, embarazada.

Damien, 6/10/99