
| La Raza Oscura
|
||
| Mientras camino por los fríos bosques que
pueblan esta tierra me doy cuenta de lo lejos que siento al resto de la humanidad. En estos momentos de soledad me invade una profunda melancolía, rota tan sólo por el crujir de algunas ramas; los habitantes de la noche me rodean. No los veo, pero puedo sentirlos. Noto sus fríos ojos pesados sobre mi figura. Sé que me aceptan y me aprueban, pues yo también soy un ente nocturno, como todos ellos. No sé quienes son, pero sé lo que son y lo que representan; se nos aparecen con diversas formas, pero, en realidad, se trata de miles de espíritus que sollozan ante la belleza de la noche y, al observarme, me dan la bienvenida a este su mundo entonando un inmundo canto. Me cantan los Lobos, los Coyotes, los Búhos, y el resto de seres a los que debo denominar Hermanos, pues, tanto ellos como yo formamos la Supremacía nocturna. Nos solemos esconder durante las horas en las que gobierna el Astro Rey, para ir saliendo lentamente de nuestros escondrijos al hallarse en el negro firmamento la Madre Luna. Es entonces cuando nuestro poder llega a su cenit, cuando el resto de los Hijos de la luz debéis esconderos, ir a vuestras guaridas porque, de lo contrario, vuestra luz se extinguiría en el oscuro manto de la noche. La noche que todo lo esconde y todo lo revela. Es el mundo del misticismo y de las pesadillas. Pesadillas que mis hermanos y yo os traemos; son los regalos que os hacemos por representar lo que sois y por ser lo que representáis. Sois transparentes y débiles, inocentes y simples, mientras que nosotros representamos la fuerza, el misterio y lo oculto. No nos podéis encontrar, no podéis siquiera penetrar en nuestro Reino sin descubriros, mientras que nosotros penetramos y violamos frenéticamente el vuestro, tan puro e inmaculado. Es entonces cuando entonamos nuestro llanto, el llanto que os llena de un pavor indescriptible y que confirma nuestra soberanía, dandoos a conocer nuestra pronta victoria.." |
||
| Ghorthor, sin fecha | ||