
| Tierna Criatura
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| ...en cumplimiento de
promesas. # Recuerdo la chaqueta negra de cuero que me confundió, de igual manera a como me había sucedido con anterioridad. La lejanía y la imperfecta visión, hicieron que mi mente se llenara de suposiciones no muy positivas. Se acerca a mí. Se ha puesto algo tímida: me encanta que lo esté, es algo nuevo que desconocía. Se acerca aún más a mí, ese joven y bonito cuerpo se arrapa al mío hasta no dejar apenas espacio entre sus labios (esos labios de los cuales hablaré más tarde) y mi oreja izquierda, que forma parte de mi atontada cabeza, la misma cabeza que no sabe en estos momentos qué pensar, que no sabe qué esperar de esa voz sensualmente afónica. # Supones cosas pero no le das mucha importancia por que crees que apenas la verás, que no llegarás siquiera a hablar con ella. Por lo tanto... una más, con buen tipo, pero una más. Un calor de formas transparentes y vaporosas se apodera de mi cara. Me humedece el rostro ese aire caliente hasta tal punto que creo estar en otro sitio o dormitando, soñando. Una especie de dedicatoria... algo inesperado... pero, como puedo yo hablar de alguien a quien no conozco? Ojalá la conociera más. Ojalá pudiera yo explayarme como me gustaría, hablando de sus muchas virtudes y de sus pocos defectos, ojalá pudiera yo comentaros a todos vosotros que lleva en el hombro derecho un tatuaje del que nunca me habló, uno pequeñito, probablemente una flor, una media luna o algo por el estilo, así, de colores verdes y negros. Un tatuaje que no me ha enseñado personalmente y que he tenido que descubrirlo yo, de lejos, gracias al verano (de las pocas cosas que le puede uno agradecer a un verano como el de este año o como el que cualquier año). # Luego, las cosas cambian. Tú te das a conocer y ella se da a conocer. Y de darse a conocer a conocerse hay una eternidad, pero siempre se suelta algo, siempre cae algo. Te das cuenta que hay más bondad de la que esperas. Si os pudiera contar eso, que tiene un tatuaje del que nunca me habló, podría incluso ser capaz de hablaros de las dos cosas que más me gustaron de ella, sus labios y sus caricias, fiel representación de su personalidad. Sí, las dos cosas que más apreciaría de ella, si yo realmente la conociera, serían muy probablemente esas dos, sus labios y sus caricias. # Empiezas a pensar en ella. Por qué no? Es guapa. Tiene su atractivo, por descontado. Estás harto de los días secos, ariscos y faltos de nuevos caracteres. Vale la pena perder el tiempo en ello, en imaginarte cosas que no pasan de ser eso, puras imaginaciones para distracción del alma. Lo de sus labios lo tendría muy claro. Incluso para alguien ajeno a este monólogo escrito, igual de extraño a su protagonista, por que ella, la protagonista de esta pieza o trozo de texto, arrancado de la mente de la manera más costosa, tiene unos labios gruesos, muy carnosos, al rojo vivo.... sí, unos labios de los que llegan a dar hasta miedo y todo, unos labios por los que uno daría 100 días de su vida por poder jugar con ellos, por poder realizar un enfrentamiento espacio-temporal entre los propios y éstos que aquí menciono, y saberse absorbido y abducido por esos morritos siderales y estelares que a buen seguro no proporcionarían otra cosa que placer y una sensación de abismo tranquilizador... # Pero hay más. Su simpatía y la manera curiosa que tiene de ser hacen que te puedas fijar más e incluso que la analices un poco, sin demasiada seriedad, ya que no puedes permitirte caer de nuevo en el Foso Oscuro, pero poniendo las cosas sobre la fibrosa y ancha mesa de metal que descansa en el grande y vacío recibidor de tu mente. Pero no deberíamos olvidarnos de las caricias, que a pesar de que pudiera sonar un poco atrevido o presto a confusión el hablar de ello, el caso real y verídico no lo sería de ningún modo, pues dichas caricias no son las típicas caricias - imagino - que se realizan las parejas en momentos de intimidad. Las caricias que ella me proporcionaba, en el caso de que yo la conociera, claro está, serían las mismas que ella apenas recordaría haber dado. Y la explicación yo creo que sería tan sencilla como decir que ella y sus caricias son un todo, un mismo ser, que las caricias que plasma en los demás no son independientes a su modo de ser y de ver las cosas. Las caricias serían como la representación física y activa de su mentalidad, parte de la materialización de ésta. Serían toques, roces y caricias sin doble sentido, que serían un modo de expresar su naturaleza - ciertamente - mimosa. # Ya.. hay chicas con un cuerpo mucho más explosivo y hasta quizás más simpáticas, pero esa chispa... Así pues, para dejar las cosas más claras, yo diría que ella sería, si la conociera, una chica tierna por que sí, por que la concibieron con ternura y cariño (amor), la parieron en algún sitio cercano (o no) ya así de tierna. Nació tierna y maduró tierna y así se ha quedado, una chica muy afectiva, muy cariñosa y dada a demostrarlo sin que ella se dé cuenta... no sé.. imagino que así sería ella si yo la conociera, o al menos eso diría yo si estuviera en tal situación. # Y sí.. ciertas cosas calan. No sólo son difíciles de olvidar, sino que entran directamente, como invitadas, como en su propia casa, al registro de cosas que uno NO debe olvidar. Cosas nuevas hasta entonces. Cosas que quizás para algunos no tendrían la más mínima importancia pero que para mí, sí la tiene. Otra cosa que también me atrevería a asegurar es que sus grandes y bonitos ojos también tendrían mucho que ver con ese hipnotismo al que ella sometería a sus admirados y admiradores, una mirada que unida a esos labios de los que hablé antes, y al resto de órganos que conforman su agradable cara, harían de ella un ser del que uno no podría cansarse de mirar, una bonita foto de carne y hueso para deleite visual. # El tiempo pasa y el buen rollo sigue firme. Algunas jornadas de risas sin parangón, momentos llenos de energías positivas, privadas un poco quizás por ciertos seres indeseables que pululan y espían como si de una guerra de espionaje o de una dictadura se tratara. A pesar de todo no hay más que eludir esas escorias humanas y dejarse llevar por los buenos momentos. Y su cuerpo, la parte restante, ese cuerpo fino y sutil por una parte y fuerte por otra, que tanto gustaría. Esas piernas macizas y musculadas serían las mismas que rodearían y atraparían al macho en pleno acto lúbrico, como si de una araña con su presa se tratara, para no dejarlo escapar hasta que la noche floreciera en mañana y ambos cuerpos, cubiertos de sudor y deseo, despertaran de tan excelente vigilia y se apresuraran a desearse los "buenos días, cariño mío" con una cómplice sonrisa en la boca y en la mirada. # El pelo corto, antes largo, la nariz respingona y el colorido de las mejillas, cuando no moreno, rojizo. Serían las mismas entrenadas piernas que se moverían con gracia y con agilidad sobre un campo de verde y fresca hierba, esquivando a otras piernas compañeras mientras sus pies golpearían con técnica y potencia el balón destinado a morir en una telaraña de cuerda, situada en el lado contrario, si es que este deporte fuera practicado por la chica que me estoy dedicando a describir por encima, usando al máximo mi ignorancia, exprimiendo de nuevo mi no-conocimiento. # El calor llega, y con él más carne y menos ropa. Inevitables pensamientos y descubrimientos frescos que ayudan a sostener las inútiles teorías que uno acicala en su cerebro. Sus piernas, sus labios y sus caricias, como manifestación física y activa de su modo de ser, me llevarían inevitablemente, si la conociera, a una simple conclusión; la de que ella, la otra Flor del jardín, sería una verdadera bomba carnal en sus momentos más fogosos (momentos que, como siempre, otro se encarga de disfrutar mientras mis palabras empiezan ya a degenerar). # El tiempo se va acabando. Paredes y esquinas de madera rompen la vista y la mirada. De nuevo uno tiene que hacer uso de la memoria, de los recuerdos, ya que no existe nada más que eso. Ya no hay apenas contacto más que el provocado por las necesidades primarias y vitales de uno tiene. Por último, y acabo ya por que estoy hablando de alguien a quien en realidad no conozco y por lo tanto todo son suposiciones e hipótesis - quizás demasiado obvias y elementales -, afirmaría que en el fondo, tras su a veces seria mirada, esa mirada de chica agobiada (;-), se esconde una tierna niña, una dulce gatita de sinuosas formas y de susurros y siseos llenos de curvas, de eses que inducen a relajarse y dejarse llevar por la tentación ... # Y al final, cuando eres tú el que provocas una última conexión, la voz, la sonrisa... Ella es... la Tierna Criatura. (me
cruje la espalda, me duele el cuello y aún no entiendo nada) |
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| Damien, 11/09/99 - 23/09/99 | |