Trío quimérico

 

Cuando era joven, muy joven, alguien lejano y ya casi olvidado me introdujo en el mundo de las Artes Marciales con películas de prodigiosos saltos y combates imposibles entre superhombres o - incluso - supermujeres, que dotados de una mágica habilidad para manejar su cuerpo o diferentes armas de lo más variadas, me dejaban maravillado frente a la pantalla durante cada santo segundo que duraban sus frenéticas e increíbles actuaciones.

Luego vino la época en la que los nombres de famosos artistas marciales rondaban mi cabeza día sí y día también, creando una base de datos mental (y marcial) con montones de nombres propios, años y características que conformaban mi conocimiento al respecto.

De allí, de idolatrar al ídolo mundial Bruce Lee, y ser fiel seguidor de todos los artistas marciales importantes que salieran por las pantallas de televisión, pasé a meterme de verdad en el mundo con el que tanto había soñado, el propio mundo en el que yo mismo podría, con mucho tesón y esfuerzo, intentar realizar alguna de las proezas que observaba atentamente por la pantalla cuadrada.

Allí, metido en "el mundillo", aprendí que las tres máximas del mundo de las Artes Marciales, y del mundo en general, son y serán Constancia, Esfuerzo y Voluntad.

De hecho, más que máximas podrían considerarse simplemente como tres palabras mágicas, tres palabras que juntas y bien utilizadas pueden mover montañas, tres palabras a las que si uno les hace fiel caso, acaba siendo algo útil, haciendo algo de lo que pueda sentirse orgulloso, llegar a una meta o incluso dejarla atrás.

Uno se hace mayor, los intereses cambian, los músculos empiezan a oxidarse por el desuso o simplemente uno se vuelve vago y deja cualquier cosa que sea directa o indirectamente contraria a no hacer nada, así que dejé atrás ese sano y buen mundo que es el del ejercicio disciplinado o, más concretamente, el de las Artes Marciales, para no hacer otra cosa que fuera por mi propia cuenta.

Y ahora, ahora que he pensado acerca de esos tres términos y de su supuesta perfecta unión, ahora que han pasado ya bastantes años desde la última vez que tuve en mente las tres palabritas mágicas pensando que me iban a ser útiles en la vida, puedo afirmar con total seguridad, que si alguna vez algo no he hecho es ser Constante, Esforzarme o tener Voluntad... y aquí estoy (con nada. Sin todo).


Damien, 02/01/00