
| Vida mía
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| Muchas, muchísimas veces me paro a pensar
en ti. Recuerdo tus palabras, las palabras, los gestos y las actitudes que me hicieron
confiar en ti, las mismas que parecieron renovar mi gastada y vieja sabia y darme ánimos
para continuar. Esas veces, cuando pienso en ti, siento como si pudiera estar allí, como si pudiera experimentar de nuevo todo eso, disfrutar de los buenos y escasos momentos que quisiste darme cuando tú así lo decidías, cuando tú los necesitabas y yo no era más que el débil juguete que más a mano tenías. Pero no son más que recuerdos, recuerdos en los que vivo anclado y confusamente perdido. Las cosas ya no son así. Han cambiado totalmente, han dado un giro negativo y lacerante de 180 grados. Tu modo de ver las cosas ha cambiado - ha vuelto al lugar natural que no debería haber abandonado jamás - y tu modo de actuar, por consecuente, se ha visto afectado. Yo he sido el único que ha sufrido las consecuencias, el único que ha sentido con dolor este cambio grotesco tan difícil de asimilar. Donde antes te apoyabas, ahora ni siquiera te acercas y donde antes había paz y amistad, ahora hay hostilidad y mal rollo. Algo ha salido mal. Se supone que deberías parecerme, sin ni siquiera pensarlo, la más agradable, la más sencilla, la más hermosa, la más simpática, la mejor, la más perfecta. Pero son tan pocas las veces que me lo pareces que me hace pensar que un día de ceguera sentimental me equivoqué al describirte con todas esas necias y utópicas palabras. Los sentimientos se mezclan, haciendo difícil la identificación por mi parte, sin saber ya si siento algo bueno o si lo único que albergo es la tenia del odio - y envidia - que habita en mis entrañas. Y me creas o no, me duele profundamente encontrarme dividido de esta manera, sin poder decidir si olvidar, si superarlo todo de una vez o si vengarme con tal de conseguir algo de falsa e indeseable satisfacción. Vida mía, a veces me pareces tan fría... La vida da muchas vueltas. A veces demasiadas. |
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| Damien, 31/07/98 - 26/07/99 | |