CARTA ABIERTA DE LOS ACUSADOS DE McDIFAMACIÓN DESPUÉS DE LA SENTENCIA 25/6/97 El juicio de McDifamación ha sido un intento claro por parte de la Corporación McDonald's de aprovecharse de las leyes inglesas de difamación para suprimir la crítica sobre los negocios de la compañía. Este juicio no hubiera podido tener lugar en los Estados Unidos (o en muchos otros países) donde las compañías multinacionales no pueden entablar demandas por difamación tomando como base estos temas de interés público. Al hacer frente a la intimidación de la compañía las tornas se volvieron contra McDonald's, la compañía se encontró con que durante el juicio se aireaban en público todos sus trapos sucios y se revelaba la verdad que está detrás de su imagen lustrosa. Teníamos en contra todas las bazas legales: leyes de difamación opresoras e injustas, sin ayuda legal, desequilibrio enorme de recursos económicos (una empresa con unos beneficios de 30.000 millones de dólares al año contra nuestros ingresos combinados de menos de 12.000 dólares anuales) y la negativa a que el juicio fuera con jurado. A pesar de todo esto algunas de las partes más significativas y substanciales del fallo del juez nos favorecen. Es más, de las otras partes de la sentencia sólo tenemos en contra los detalles técnicos. McDonald's ha ganado en esos aspectos basándose en controvertidas interpretaciones legales y semánticas del contenido de nuestro folleto "¿Qué anda mal en Mcdonald's?", y gracias a que la compañía había ido cambiando sus argumentos en cierto número de ocasiones, cada vez que las pruebas se le volvían en contra. Seguro que en la compañía están destrozados porque, a pesar de todas las disparidades e injusticias, el juez consideró probado que McDonald's "explota a los niños" por medio de su publicidad, que son culpables de crueldad con los animales, que la compañía paga sueldos bajos y que observa prácticas antisindicales. El juez también consideró que la comida de McDonald's era "de alto contenido en materia grasa, grasas saturadas de origen animal y sodio" y que "los anuncios, promociones y folletos han intentado hacer creer que la comida de McDonald's suponía un verdadero beneficio nutritivo ... que no encajaba con la realidad" (o sea, que la comida no es nutritiva y que por tanto están engañando al público cuando la promocionan como tal). Ahora se debería actuar en todos estos aspectos, que se hunden hasta la misma médula del negocio de la Corporación. Curiosamente la Corporación McDonald's (que tiene su base en Oak Brook, Illinois) no quiere hacer comentarios sobre la sentencia, porque dice que se trata de un "asunto del Reino Unido", cosa que es mentira. ¿Se les ha olvidado que son el primer y principal demandante en este caso? Citaron a los altos cargos norteamericanos a testificar. Shelby Yastrow, Vicepresidente Superior de la Corporación McDonald's, estaba en el juzgado cuando se emitió el veredicto y durante el juicio vino a Londres dos veces con otros ejecutivos a reunirse en secreto con nosotros para alcanzar un acuerdo. Obviamente la compañía conoce la índole del daño que le producen los testimonios prestados en todo el proceso así como las conclusiones en su contra. Creemos que su negativa a hablar es el reconocimiento de una derrota humillante. Es su táctica para limitar el daño. El sábado 21 de junio (declarado "Día de la Victoria de la Acción") hubo protestas y reparto de folletos a las puertas de cientos de establecimientos de McDonald's en todo el mundo. Se entregaron más de medio millón de folletos. Desde el momento en que se nos denegó un juicio con jurado, el público se ha convertido en el jurado más amplio. La página de McSpotlight en Internet, que contiene la transcripción oficial completa de las actas, y todos los activistas tienen el compromiso de seguir suministrando al público los datos que necesiten para juzgar por sí mismos. Esperamos que nuestro caso haya mostrado cómo la gente corriente puede hacer frente y derrotar al adversario más poderoso. Por supuesto no se trata sólo de McDonald's, o simplemente de la industria de comida rápida. Las multinacionales, junto a los gobiernos, tienen sobre nuestras vidas y nuestro planeta un dominio que se convierte por todas partes en explotación y opresión de la gente, los animales y el entorno. ¡Y por si fuera poco encima quieren que nos traguemos su propaganda! Sin embargo, dondequiera que haya opresión habrá resistencia - protestas, huelgas, campañas, solidaridad social, falta de colaboración, boicot, gente que se organiza y crea alternativas, etc... Animamos a la gente a que en los sitios donde viva y trabaje se reúna a hablar de estos temas fundamentales y se defienda. La gente corriente unida puede recuperar nuestro mundo, que actualmente se basa en la codicia y el poder de una minoría, y crear una sociedad basada en comunidades fuertes y libres, en el reparto justo de los recursos escasos y en el respeto por la vida. Back to my Teepee
CARTA ABIERTA DE LOS ACUSADOS DE McDIFAMACIÓN DESPUÉS DE LA SENTENCIA
25/6/97
El juicio de McDifamación ha sido un intento claro por parte de la Corporación McDonald's de aprovecharse de las leyes inglesas de difamación para suprimir la crítica sobre los negocios de la compañía. Este juicio no hubiera podido tener lugar en los Estados Unidos (o en muchos otros países) donde las compañías multinacionales no pueden entablar demandas por difamación tomando como base estos temas de interés público. Al hacer frente a la intimidación de la compañía las tornas se volvieron contra McDonald's, la compañía se encontró con que durante el juicio se aireaban en público todos sus trapos sucios y se revelaba la verdad que está detrás de su imagen lustrosa.
Teníamos en contra todas las bazas legales: leyes de difamación opresoras e injustas, sin ayuda legal, desequilibrio enorme de recursos económicos (una empresa con unos beneficios de 30.000 millones de dólares al año contra nuestros ingresos combinados de menos de 12.000 dólares anuales) y la negativa a que el juicio fuera con jurado. A pesar de todo esto algunas de las partes más significativas y substanciales del fallo del juez nos favorecen. Es más, de las otras partes de la sentencia sólo tenemos en contra los detalles técnicos. McDonald's ha ganado en esos aspectos basándose en controvertidas interpretaciones legales y semánticas del contenido de nuestro folleto "¿Qué anda mal en Mcdonald's?", y gracias a que la compañía había ido cambiando sus argumentos en cierto número de ocasiones, cada vez que las pruebas se le volvían en contra.
Seguro que en la compañía están destrozados porque, a pesar de todas las disparidades e injusticias, el juez consideró probado que McDonald's "explota a los niños" por medio de su publicidad, que son culpables de crueldad con los animales, que la compañía paga sueldos bajos y que observa prácticas antisindicales. El juez también consideró que la comida de McDonald's era "de alto contenido en materia grasa, grasas saturadas de origen animal y sodio" y que "los anuncios, promociones y folletos han intentado hacer creer que la comida de McDonald's suponía un verdadero beneficio nutritivo ... que no encajaba con la realidad" (o sea, que la comida no es nutritiva y que por tanto están engañando al público cuando la promocionan como tal). Ahora se debería actuar en todos estos aspectos, que se hunden hasta la misma médula del negocio de la Corporación.
Curiosamente la Corporación McDonald's (que tiene su base en Oak Brook, Illinois) no quiere hacer comentarios sobre la sentencia, porque dice que se trata de un "asunto del Reino Unido", cosa que es mentira. ¿Se les ha olvidado que son el primer y principal demandante en este caso? Citaron a los altos cargos norteamericanos a testificar. Shelby Yastrow, Vicepresidente Superior de la Corporación McDonald's, estaba en el juzgado cuando se emitió el veredicto y durante el juicio vino a Londres dos veces con otros ejecutivos a reunirse en secreto con nosotros para alcanzar un acuerdo. Obviamente la compañía conoce la índole del daño que le producen los testimonios prestados en todo el proceso así como las conclusiones en su contra. Creemos que su negativa a hablar es el reconocimiento de una derrota humillante. Es su táctica para limitar el daño.
El sábado 21 de junio (declarado "Día de la Victoria de la Acción") hubo protestas y reparto de folletos a las puertas de cientos de establecimientos de McDonald's en todo el mundo. Se entregaron más de medio millón de folletos. Desde el momento en que se nos denegó un juicio con jurado, el público se ha convertido en el jurado más amplio. La página de McSpotlight en Internet, que contiene la transcripción oficial completa de las actas, y todos los activistas tienen el compromiso de seguir suministrando al público los datos que necesiten para juzgar por sí mismos.
Esperamos que nuestro caso haya mostrado cómo la gente corriente puede hacer frente y derrotar al adversario más poderoso. Por supuesto no se trata sólo de McDonald's, o simplemente de la industria de comida rápida. Las multinacionales, junto a los gobiernos, tienen sobre nuestras vidas y nuestro planeta un dominio que se convierte por todas partes en explotación y opresión de la gente, los animales y el entorno. ¡Y por si fuera poco encima quieren que nos traguemos su propaganda! Sin embargo, dondequiera que haya opresión habrá resistencia - protestas, huelgas, campañas, solidaridad social, falta de colaboración, boicot, gente que se organiza y crea alternativas, etc... Animamos a la gente a que en los sitios donde viva y trabaje se reúna a hablar de estos temas fundamentales y se defienda.
La gente corriente unida puede recuperar nuestro mundo, que actualmente se basa en la codicia y el poder de una minoría, y crear una sociedad basada en comunidades fuertes y libres, en el reparto justo de los recursos escasos y en el respeto por la vida.
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