Situación política actual del PerúPara poder entender en su real dimensión, toda la situación política actual del Perú, es necesario concebirla dentro de la globalización imperante, en donde en medio de un proceso de globalización asimétrica, existen países o potencias y superpotencias en relación de dominadores de países dependientes, que ocupan un lugar de desventaja y condicionamiento, por los países dominantes, en todas las esferas de su vida.
Constatamos pues que el Perú es un país que se encuentra bajo la determinación económica y política del imperialismo norteamericano, encontrándose geográficamente en el área de influencia exclusiva del mencionado imperialismo, en donde se aplican y rigen las políticas y estrategias diseñadas desde hace muchos años por los grandes monopolios y por sus defensores el Pentágono y la CIA, políticas y estrategias que actualmente se encuentran en una etapa de completa consolidación y victoria.
En este entender, podemos identificar a los actores principales del actual drama peruano, que son por un lado el estado contrainsurgente victorioso, con un gobierno títere antipopular, en donde el titiritero no es, ni por asomo, el Sr. Vladimiro Montesinos. Este es un agente, ejecutor e intermediario de los designios del imperialismo yanqui, por lo tanto también exhibe los vicios de este (corrupción, violación de derechos humanos, narcotrafico, etc.) y por lo tanto, al igual que el Sr. Fujimori, es una pieza susceptible de ser cambiada, modificada o remplazada; dentro del tablero manejado por los yanquis; en cuanto ya no sirvan exactamente a sus intereses, que es lo que aparentemente significa la actual crisis política. Sin embargo, en el fondo estos cambios significan sólo un cambio de piel de la serpiente.
Al lado de este aparato estatal, y estrechamente vinculado a él, encontramos sectores económicos dependientes del imperialismo representados por partidos de derecha neoliberal, pro imperialistas, que buscan abrir espacios para un mejor desenvolvimiento de las relaciones económicas, quitando al estado contrainsurgente el antifaz de la dictadura, y poner, seguramente otro más aceptable para el pueblo, pero con los mismos fines de explotación y subyugación.
Es entre estos sectores o actores sociales donde se da la actual contradicción y pugna política, que en última instancia y en el mejor de los casos; en caso de imponerse los sectores políticos liberales burgueses proimperialistas; significará solamente un pequeño cambio para que no cambie nada, o como dijimos antes, un cambio de piel de la serpiente.
Por otro lado, y en el sector opuesto, o mejor dicho, en el sector que sufre las consecuencias de una globalización asimétrica, imperialista; el sector dominado, encontramos un Movimiento Popular derrotado, por la política contrainsurgente de la CIA y Pentágono, a través de sus títeres y ejecutores de mando medio, que son nuestros generales, el presidente y sus asesores; lo que significa un pueblo que no cuenta con una dirección adecuada, ni que decir revolucionaria, menos con un partido que lo dirija, lo que determina que sea una masa disputada por el gobierno contrainsugente y antipopular, y los políticos burgueses liberales, siendo en todo momento, hasta ahora, sólo un furgón de cola de la burguesía. Un hecho que demuestra lo afirmado es que los puntos levantados por la actual oposición política son: Democratización formal (elecciones limpias), Estado de Derecho, Libertad de prensa, etc. no se pone en el tapete el cambio del sistema económico, mejorar la situación de hambre y miseria del pueblo, la soberanía nacional, y menos se cuestiona la globalización asimétrica y la lucha por una globalización simétrica, de relación de igualdad de todos los países, y de la satisfacción de las mínimas necesidades básicas de toda la población mundial, dentro de la cual está el pueblo peruano.
Dentro de esta perspectiva, podemos especular sobre los posibles desenlaces del momento político actual:
1.- Que se consolide el gobierno títere, con su cúpula militar victoriosa frente al pueblo, un poder judicial digitado, parlamento de caricatura, y toda su cola de corrupción, ilegalidad, y cinismo político, consolidación que significará el reino del asesor sea desde dentro o desde fuera.
2.- La apertura de espacios democráticos formales, la institucionalidad del país, y un ligero avance en el estado de derecho, y el gobierno de los sectores políticos demoliberales proimperialistas, y por lo tanto también antipopulares y contrainsurgentes.
De hecho, cualquiera de estos posibles desenlaces no dependerá del pueblo peruano(que por ahora carece de la capacidad de determinar su destino), sino de la voluntad de la mano que realmente gobierna, de la bestia imperialista del norte que cuida su patio trasero, y dependerá de cual de estas dos formas de continuar con su dominio, es la más conveniente a su interes, que es el de mantener el completo manejo de sus vecinos hacia el sur, lo cual, según su propia declaración, les resulta vital para su posición global.
En consecuencia, el pueblo peruano a partir del presente, deberá luchar por una tercera alternativa, que en estos momentos no es posible a corto plazo, que es la de consolidar un núcleo revolucionario de dirección, que clarifique y concientice al pueblo, que diseñe una estrategia popular de poder, y que se consolide en vanguardia y dirección del movimiento popular hacia la conquista de la plena libertad, la satisfacción de las necesidades básicas de todos los peruanos, el desarrollo nacional, y una globalización comunista. Tarea que especialmente al pueblo peruano y sudamericano les toca en esta etapa histórica mundial, por ser el soporte principal de la bestia imperialista que sigue asolando al mundo. Ya que sólo en cuanto los pueblos que; durante ya centenas, soportan la dominación y explotación económica; se pongan de pie y se vuelvan dueños de sus propios recursos y riquezas, darán el puntillazo final al imperialismo, que se verá con los caños cerrados y finalmente ya no podrá sobrevivir; colapsando para felicidad del mundo, arrastrando a sus iguales y socios menores, y aperturando una era de justicia e igualdad para todo el mundo.
Fernando Meza