Que vendra después de Milosevic?Desde la óptica de las cámaras de los periodistas occidentales, la caída de Milosevic es indistinguible de las revoluciones que derrocaron regimenes dictatoriales desde Praga a Manila. Una irrupción del pueblo en las calles seguida de la capitulación del gobierno y el nacimiento de una nueva era.
Pero las cosas no son tan simples como nos las pintan. Para entender la caída de Milosevic es importante comprender la forma en la que cayó. Las raíces de esta caida se encuentran en la frustración de los gobiernos estadounidense y británico con la situación que emergió en Kosovo tras los acuerdos de paz y que no tenía visos de solucion. En particular, la OTAN se encontraba encerrada en un callejón sin salida. Por su parte, en Belgrado, la oposición estaba desacreditada y era vista como agente de la OTAN.
Día tras día los serbios se fueron convenciendo de dos cosas: ellos no cometieron atrocidades y fueron los blancos de los injustos bombardeos. El gran beneficiado por esto fué Milosevic. El podía ser un cerdo, pero era un cerdo serbio. Incompetente en muchos aspectos, al menos defendia los intereses nacionales. En este contexto, la oposición tenía tantas posibilidades de ganar las elecciones como Quisling de involucrar a Noruega en la segunda guerra mundial.
Ante esto los EEUU cambiaron de estrategia. Darle a Milosevic la zanahoria en lugar del palo. Esta estrategia consistió en separar a Milosevic de sus seguidores. Muchos rompieron con él tras el llamado a elecciones y entonces quedó claro que Miloseviv había caído en la trampa.
El gabinete de Milosevic, sus socios políticos y el ejército y la policía tuvieron la llave del drama. Milosevic estuvó aislado dentro de las esferas de poder antes de que las masas atacaran el parlamento. Miles podrían haber sido muertos como en Rumania cuando la caída de Ceaucescu. Sim embargo, Milosevic ya había sido abandonado a la deriva por sus viejos socios.
Ello ocurrió por que los líderes que rompieron con Milosevic se asociaron a Kostunica. La sorprendente aparición de la policía apoyando a los manifestantes tuvo más que ver con el resultado de las febriles negociaciones entre Kostunica y los antiguos socios de Milosevic que con las pasiones del momento. Esto fué lo que habrió el paso a la rebelión y a la paz.
Si el génesis de la rebelión fué complejo, el desenlace futuro lo es aún más. Milosevic está claramente fuera de juego. Todos, incluso sus más próximos seguidores le atribuyen todas las responsabilidades. El tribunal de La Haya ha dejado en claro que Milosevic debe ser jusgado por cometer crímenes de guerra. Sin embargo, Kostunica ha expresado que el pretende que el juicio no avance. Esto se debe a que si el juicio avanza muchos de sus nuevos socios podrían ser involucrados en el mismo.
Otra cuestión importante son los reclamos territoriales serbios, en particular sobre Kosovo. Kostunica fué un ferviente defensor de los reclamos serbios sobre Kosovo. Que le prometieron los EEUU a Kostunica? Además, cuanto sobrevivirá Kostunica si no hace nada respecto a Kosovo? Y que harán los albaneses frente a la nueva niña mimada de occidente?
El propio Kostunica es un enigma. Occidente quiere convertirlo en otro Vaclav Havel. Él no es un comunista pero tampoco es un liberal. Él es un nacionalista quien, como el resto de los serbios, mira a occidente con desconfianza. Además se apoya en una coalición que incluye a ex-seguidores de Milosevic quienes aspiran a mantener su influencia y sus posiciones.
Es razonable decir que Kostunica es una muestra de lo que Serbia es hoy: cansada de Milosevic, profundamente sospechosa y resentida con occidente, nacionalista hasta la médula. Kostunica es formalmente democrático, pero comprende la compleja realidad de los Balcanes. Él es tambíen un nacionalista duro que llego al poder acomodandose con sus enemigos.
La caída de Milosevic le da a occidente la oportunidad de sacar la manos del polvorín de los Balcanes. Pero de intentar lavarse las manos a poder hacerlo hay un largo trecho. Occidente se encuentra en una situación en la que tiene que apoyar politica y financieramente a una figura política que es un anatema. Si occidente no lo apoya pierde credibilidad. Si lo hace puede estar apoyando una perspectiva que provocará una nueva guerra en los Balcanes.
Esto es a lo que le temen los albaneses de Kosovo. Ellos ven a Kostunica como la excusa de occidente para declarar la victoria y abandonarlos ante los serbios otra vez.
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