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| Izquierda.info, Las elecciones Porteñas 2007
Y el intento de reunificar al Morenismo
Trepper |
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Parece que la izquierda Argentina se prepara una vez más para las elecciones, es sin dudas un tema privilegiado en la página de izquierda.info donde se han publicado una serie de artículos que expresan el nivel de la discusión que hay entre los que se dicen trotskistas.
Es claro el interés de izquierda.info de polemizar y tratar por todos los medios de juntar, “reunir” en algún pacto de “unidad” a los diversos pedazos y fragmentos del morenismo, están empeñados en volver a juntar a todos los sectores por el momento en unidad de acción. Acción que es para izquierda.info la coordinadora morenista para pedirle “justicia” a los jueces de la burguesía, para pedirle la unidad electoral a todos los que se reivindican morenistas y trotskistas, y para pedir también autodefensa y por que no decirlo, lucha coordinada. Es como una convocatoria permanente a resucitar al morenismo, y a su reivindicación. Muchos camaradas pueden estar de acuerdo con estas aspiraciones por considerarlas justas o necesarias, sin embargo no se puede desconocer la desintegración y descomposición de los diversos sectores desprendidos del MAS y mucho menos explicar el estallido del morenismo como corriente internacional. Por eso me parecería coherente que izquierda.info si está tan interesada en que los morenistas vuelvan a reunirse, que así como dedica páginas a las elecciones Porteñas 2007, empiece por abrir una página Web con el balance del morenismo. UN ARTÍCULO PERIODISTICO CON OLOR A VIEJO El artículo de Ivana Sanpietro nos mete en la discusión sobre los tres candidatos del sistema, Telerman, Filmus y Macri, y comienza siendo tan superficial como ella acusa a sus ocasionales objetos de crítica. Ivana nos dice: Si algo han puesto en evidencia los tres candidatos del régimen político para Jefe de Gobierno de Buenos Aires es que este ya no puede basarse en sus partidos políticos por la profunda crisis que estos atraviesan. Todo lo que les queda es refugiarse detrás de un nombre u otro. Esto es una verdad a medias y a la vez contiene toda una concepción de la lucha de clases. La autora dice que los candidatos de la burguesía no son más que nombres por causa de la crisis de los partidos políticos. Ni una palabra de crítica al sistema, en todo caso se puede llegar a interpretar como una lógica subliminal, que como es la crisis de los partidos políticos lo que estaría condicionando a los candidatos bastaría con votar a otros candidatos por ejemplo de izquierda para resolver el problema. Por si no queda claro, nos agrega una conclusión: No hay debilidad política mayor en un régimen democrático burgués que depender de “personalidades” como si una política seria pudiera cimentarse sobre las bases de un concurso de belleza o popularidad individual. Las palabras de moda son “coalicionarse”, “transversalizarse” y “reinventarse”. Traducido a la realidad de las campañas, es una brutal competencia por saber quien encabezara las listas y saldrá electo. Esto que quiere aparecer como algo novedoso es sin dudas tan viejo como las elecciones burguesas, aunque ahora por la decadencia del país, tanto económica, como política, la burguesía está en una profunda crisis ideológica ya que se ha vuelto históricamente reaccionaria, y no puede crear la ilusión de un proyecto de nación como el que necesitan tener para seguir en el poder, por eso las elecciones se pelean con dinero y con eslogan novedosos. Sin embargo, a pesar de la crisis el sistema electoral parece que funciona y nadie deja de apuntarse a la carrera por conseguir una cuota de poder en el estado al nivel que pueda llegar y en esto destaca la izquierda parlamentaria como furgón de cola del circo electoral burgués. UN ANALISIS PERIODISTICO PEQUEÑO BURGUÉS Nuestra periodista trata ahora de convencernos de que entre los candidatos del sistema no existen diferencias por que la gente no los entiende. Se basa para decir eso en “el consultant norteamericano” citando sus “estudios de opinión” o de mercado. De lo que parecen “especialistas” en sesudos análisis al servicio de los partidos imperialistas, nuestra periodista nos transmite la conclusión de que: “La gente no tiene la menor idea de cuales son sus diferencias políticas o de plataforma con Filmus o Telerman. O mejor dicho, no saben que es lo que diferencia a los tres mas allá de su grado de fidelidad o enemistad con el presidente.” De esto podemos sacar varias conclusiones, la primera es que la “gente” no entiende nada; la segunda que los políticos no se diferencian en nada; o la tercera, que la gente ya no cree ni en los partidos, ni en los políticos y entonces no los escucha. La cuestión en todo caso es siempre el por qué, por eso el artículo continúa con la “caracterización” de los tres candidatos del régimen con sus propias diferencias y fidelidades como condicionantes. La discusión sobre si debe crearse una nueva policía municipal o la Federal debe ser municipalizada, las posiciones de Telerman y Macri respectivamente, encuentran a Filmus solo diciendo que las propuestas no están claras. Sobre educación, salud y viviendas, los tres prometen mayores inversiones y obras, pero ninguno información concreta de donde saldrá el dinero o como se seleccionaran los beneficiarios, aunque el pueblo se imagina que estos últimos variarán de acuerdo al que gane, no de acuerdo a las necesidades reales. Es de agradecer que se nos aclare que los políticos de la burguesía suelen hacer promesas y que como siempre serán mentiras y no cumplirán ninguna. Por eso se pone a debatir con ellos cuando dice: Ninguno de los tres candidatos ha ofrecido ningún aporte significativo ni propuesta a los grandes problemas de la ciudad. No tienen un solo plan para resolver la crisis energética y los constantes cortes de luz en los barrios porteños; no ofrecen ninguna solución coherente, mas allá de frases, para solucionar el problema del colapso del sistema de salud y hospitalario; no cuentan con una sola idea de cómo mejorar sustancialmente el trafico, proveer seguridad sin represión policial o como crear trabajos dignos para los mas de 400.000 desocupados de la ciudad. Ni hablemos de mejorar la educación, reemplazar los asentamientos con viviendas dignas o evitar que se inunde el 30% de la ciudad cada vez que llueve. Los pequeños comerciantes e industriales pueden esperar sentados que alguno de estos candidatos resuelva o siquiera proponga ideas de cómo alivianar la carga impositiva, regular el servicio de inspecciones eliminando las coimas y la corrupción o generen políticas de desarrollo con créditos baratos. Los tres son hasta malos representantes del capitalismo. (El subrayado es nuestro) La pregunta inmediata que nos sugiere esta frase es ¿a caso piensa Ivana de que hay otros mejores? Puede que opine que con otros mejores, el capitalismo funcionaría mejor y se podrían solucionar los graves problemas que enumera en los párrafos citados; o incluso mucho más, quiere decir que los partidos de la izquierda electoral lo harían mejor. Lo evidente es que cualquiera que se reivindique revolucionario esperaría encontrar en un artículo que pretende esclarecer las causas de por que no hay que votar a los candidatos del régimen tan siquiera un atisbo de crítica marxista, desde una perspectiva de clase y con un método propio, es decir; científico. Pero por el contrario nos encontramos con una autora fuertemente influenciada por “The Consultant” de los EEUU que trata con los mismos argumentos que esta consultora alerta a sus clientes, de descalificar a los candidatos del régimen. Por supuesto esto no sería un problema si no se hubiera publicado en izquierda.info y pretenda ser una opinión de “izquierda” dando una visión sobre las próximas elecciones tratando de dar argumentos a la vanguardia, a la que tratarán de distraer metiéndolos a todos en el proceso de discusión sobre su particular visión de “unidad electoral de las izquierdas”. No se a que facción de la izquierda pertenece Ivana Sanpietro, lo que si me queda claro es que su método de análisis es ajeno al marxismo y al proletariado, es un método pequeño burgués. LA INTERNA TROTSKISTA El artículo de Camilo Cienpasos comienza con una simplificación que asusta y es lo que prevalecerá en todo el artículo que pretende criticar el método que tienen estas expresiones del oportunismo. El trotskismo, a pesar de sus coincidencias ideológicas y de compartir el mismo espacio opositor al gobierno de Kirchner y en algunas de las luchas sindicales, se divide por seis a la hora de presentar candidatos (MST, PO, MAS, FISR, PTS y CS). Si consideramos el origen de los candidatos del MIJD, tendríamos siete. Me resisto a que se califiquen a todos por igual y mucho menos aún a que se diga que eso es el trotskismo, un poco de respeto no vendría nada mal y mejor aún si se explica que estas organizaciones que se reivindican trotskistas no son precisamente un ejemplo de consecuencia revolucionaria, por el contrario como mínimo el MST, MAS, PO y PTS, tienen el mérito de ser los más “consecuentes” con una larga lista de capitulaciones, cumpliendo como fieles sirvientes del régimen parlamentario burgués. Pero el autor quiere demostrar que no existen diferencias entre los partidos para concurrir juntos a las elecciones y enumera las múltiples coincidencias en la política domestica quejándose de que el poder de convocatoria en las movilizaciones compitiendo con el Kischnerismo no se verá reflejado en las elecciones. Dice Cienpasos: Un frente de izquierda, sobretodo cuando la mayoría de las fuerzas políticas son de un signo al menos similar ideológicamente (subrayado nuestro) debe realizarse sobre ejes concretos que ataquen al gobierno – cuestión en la que hay pocas diferencias – al régimen político, sobre el que se han pronunciado repetidamente en términos de las campañas de DDHH, la dictadura militar, los partidos del régimen y las instituciones represivas. Y por ultimo plantear la cuestión del gobierno de trabajadores y el socialismo. Estos serian acuerdos fantásticos y revolucionarían la política frentista de la izquierda por su simpleza. En su lugar, las direcciones pretenden acordar en los más ínfimos detalles, estrategia y tácticas para poder poner un sello de aprobación. ¡Pretenden hacer un frente con los requisitos necesarios para construir un partido común! Absurdo. Con esta frase no queda lugar a dudas de la formulación que hace el autor, proponiendo un frente único para las elecciones sobre puntos mínimos de “acuerdos fantásticos y revolucionarían la política frentista de la izquierda”. Sin embargo se cuida de plantear un partido común para no herir susceptibilidades y arruinar la “oportunidad” de lograr la unidad electoral de la izquierda. No obstante para el lector desprevenido no queda claro de qué coincidencias habla el autor del artículo, aunque podríamos sacar la conclusión conociendo un poco la política que aplican esos partidos y hasta por el mismo contenido de la discusión electoral, que no se trata del programa trotskista ni de denunciar al régimen político de dominación luchando por la destrucción del estado burgués, sino más bien de una adaptación al mismo. El llamado al debate “fraternal” puede que no resulte mal a la mayoría de los camaradas, en especial si se trata de los cuadros educados en el movimientismo electoral de la corriente morenista. ¿Hay desacuerdos sobre el carácter del gobierno de Chávez o la caracterización de la situación mundial o la política concreta en un frente de masas o una huelga? ¡Bienvenidos sean! Discutamos fraternalmente, públicamente y acordemos o acordemos en desacordar frente a los trabajadores y los militantes, mientras golpeamos juntos al gobierno, la burocracia sindical y los partidos patronales. Por eso insisten en “educar a la vanguardia” con sus argumentos unitarios que evidentemente considera cuestiones que en muchos casos son de principio, como cosas que se puede desacordar. Sic... ¿Se puede tomar en serio algo como esto donde se dice que para la unidad de la izquierda aunque sea electoral, no hace falta estar de acuerdo en la política concreta en un frente de masas o una huelga, actuando unos a favor y otros en contra? Dentro de ese marco general, que serviría para educar a una amplia vanguardia y a sectores de masas, los distintos componentes del frente tendrían libertad para hacer sus planteos más específicos y en un marco de marchar juntos, debatir las diferencias concretas e intervenir donde se pueda en forma conjunta y donde no, diferir, con firmeza, pero fraternalmente con aliados, no como enemigos. Pero la realidad es una cosa muy distinta que por otra parte el autor mismo enuncia quejándose amargamente cuando dice: La huelga docente es un ejemplo. En lugar de debatir las diferencias públicamente, los distintos partidos políticos se encerraron en sus propias cuatro paredes y atacaron ferozmente a otros partidos y activistas de izquierda llamándolos burócratas, traidores, funcionales a Sobisch o “burócratas de izquierda” y un millar de otros epítetos que, además de no aclarar ninguna de las diferencias, solo agrego una de forma a las existentes. Es sintomático que esa realidad no despierte la curiosidad por debelar las profundas causas de clase de esos ataques mutuos entre los contendientes a los que izquierda.info pretende reunir para las elecciones. De hecho que con este panorama y virulencia en el enfrentamiento, está muy lejos del pretendido proyecto de “unidad” y pone en evidencia el bajo nivel teórico y la ausencia de principios revolucionarios en la discusión. Resumiendo un poco; se puede decir que el autor se debate en una contradicción que no encuentra solución. Aunque critica, siempre en un modo “fraternal” las maniobras de los que se dicen “frentistas” para engañar o entretener a la peña, y también los enjuagues y trapos sucios de los supuestos candidatos a aliados electorales con escandalosas acusaciones morales y disputas por puestos y candidaturas electorales que desnudan y ponen en completa evidencia la degeneración de las superestructuras políticas de izquierda, no da un solo argumento a favor que no sea otro que juntos podrían obtener más votos. Lo evidente es que para el autor no es la política oportunista lo que explica la imposibilidad de aplicar la política de frente único electoral de nuestros amigos, sino la “falta de democracia” del método de discusión y de las practicas burocráticas de los dirigentes de izquierda. Por eso el autor se cura en salud dando algunos ejemplos que cree válidos cuando dice: Contrastemos estos métodos con, por ejemplo, el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), dirigido por Nahuel Moreno que en 1973, en su congreso, propusieron la fórmula Tosco-Jaime para presidente y vice porque expresaban lo mejor del clasismo obrero de entonces, sin miedo a lo que dirían en la campaña electoral y sin importar que uno estuviera influenciado por el PC y el otro por la izquierda no-trotskista. Ese ejemplo de democracia obrera en un congreso y de amplitud no sectaria para hacer avanzar los intereses del conjunto de la vanguardia y la clase obrera son difíciles de encontrar en estos días. Es cierto que se necesita una extrema izquierda de nuevo cuño. Tanto en las luchas como en los procesos electorales. Y no existirá mientras estos métodos no cambien radicalmente. Una frase muy linda la última, si estuviere acompañada de otra propuesta que no fuera resucitar al morenismo, al que atribuyen cualidades extraterrenales para definir con qué método hay que construir un frente electoral. Lo malo del caso es que se pretende construir algo nuevo volviendo al pasado, “izquierda de nuevo cuño” le llama el autor. Para nosotros esto es la expresión exacerbada de la descomposición y/o degeneración completa de la corriente morenista, es decir de su fracaso como proyecto de dirección revolucionaria, por eso no podemos estar de acuerdo en absoluto con las posiciones que se levantan en este artículo, por ser conciliador con los social traidores cuyo verdadero proyecto es el de disputar el espacio Socialdemócrata y de abrazar un proyecto reformista pequeño burgués, pacifista y de pata izquierda del régimen parlamentario burgués. Los argumentos son evidentes, los ponen ustedes mismos sobre la mesa, falta saber por decirlo de algún modo, en forma más clara si el proyecto que defienden quienes sostienen estas posiciones es la misma que sostiene el editor de izquierda.info. Petroni y sus amigos dicen que están por la construcción de un partido revolucionario, sin embargo en realidad demuestran que impulsan una política y están por un frente de los Social-traidores. Haciendo honor a la verdad despiertan muchas dudas sobre cuáles son los principios directrices de izquierda.info. si es que tienen alguno. Así mismo, no cabe la menor duda que mientras se continúe con el mito del morenismo, no se podrá avanzar una pulgada en la construcción de una herramienta revolucionaria y trotskista en La Argentina, y esto está íntimamente ligado al balance de la corriente morenista y de la LIT. Mientras se continúe reivindicando sin más, la trayectoria de esa corriente sin explicar como fue posible llegar a tal grado de descomposición, de como pudo dar como resultado que de su ceno surgieran tan variadas expresiones del centrismo pequeño burgués, de permanente capitulación al sistema, de un reformismo electoral sin límites de clase, aliándose hasta con los traidores a los principios de la causa de la revolución mundial. Los social-chauvinistas, social-patriotas y social-traidores de todo pelaje seguirán teniendo marco para posar para la foto de “revolucionarios y trotskistas” Por el contrario hay que delimitarse de todas esas superestructuras corruptas y descompuestas que luchan por prevalecer como expresiones conciliadoras con el régimen democrático burgués prometiendo cambios en un futuro en que La Argentina se encuentre gobernada por alguno de estos partidos, que por supuesto pretenden como defensores del orden establecido, llegar “legalmente” al gobierno del estado para cuando entonces decidirán hablar de “revolución Socialista” LAS ELECCIONES Y EL FRENTE ELECTORAL Seguramente aquellos que acostumbran ocultar la discusión política y de principios detrás de simplificaciones de bajo nivel teórico, nos dirán “deliciosamente sectarios” o perdidamente sectarios, eso a los efectos es lo mismo. En el año 1991, el MAS estaba sacudido por una crisis intestina que lo consumía en su propia hoguera y cuya expresión entre otras produjo la fractura entre dos grandes bloques que dieron orígenes al MST y al “Nuevo” MAS… y como no podría ser de otro modo, el motivo esgrimido para la ruptura era que el sector que constituyó el MST quería continuar con el frente electoral “Izquierda Unida” con el PC y los otros querían un frente con los “trabajadores y la izquierda”; es decir, de nuevo las elecciones fueron el terreno privilegiado donde dirimirían las diferencias los morenistas. Por el contrario, nosotros si que podemos demostrar que la tradición electoralista y movimientista de la corriente morenista solamente ha servido para tapar y ocultar las capitulaciones al régimen; nadie nos podrá convencer de que las elecciones son el terreno “natural” de los revolucionarios y de que un partido que se reivindica trotskista debe participar “por principios” en el circo electoral burgués. Mucho menos que halla servido para fortalecerse en la construcción de una herramienta proletaria de combate como dice Lenin. Hoy podemos ver la decadencia de las distintas expresiones que en elecciones anteriores lograron un nutrido grupo de parlamentarios sacando un caudal de votos importantes, que hoy agonizan, incluso al borde de la extinción como Zamora, Romagnoli y sus amigos, producto de sus disputas y apetitos personales. Sebastián Robles en su artículo. “las crisis que obligan a la abstención” realiza una crítica que aunque con un método más propio del periodismo de la prensa rosa que de un marxista, agrega leña a la hoguera, y dice: El auge del “centroizquierda”, esa combinación de palabrería demagógico de “derechos humanos”, política económica del corazón del capitalismo y maridaje entre los valores tradicionales de la “democracia” liberal y los de la jerarquía católica (que casualidad que los dirigentes “centroizquierdistas” – desde Carrio a Filmus y Cristina – todos coinciden en estar contra el aborto) dejo, sin embargo, sin aire a los izquierdistas a medias. En crisis electoral aguda, digamos. El autor se detiene en la crisis de AyL de Zamora, el otrora candidato por “exelencia” a presidente del MAS con argumentos del propio Zamora y que utiliza con acierto a la hora de poner en evidencia la decadencia de todos estos sectores, todos ellos provenientes de la corriente morenista a los que estaria tratando de unificar Petroni y sus amigos. Robles cita a Zamora: “El individualista que ve una oportunidad de aportar algún prestigio para asegurarse un buen ingreso o un trampolín para un buen futuro económico o “carrera política”. El que se encandila con las conferencias de prensa o que su cara aparezca en un afiche o se enoja porque no aparece más. Todo esto se vio y se dio.” Sin embargo el autor lejos de diferenciarce de esa lacra, todavía le reprocha el sectarismo por que Zamora se fuera solo a su aventura política de centroizquierda y dice: ¿Pero no fueron el culto a su personalidad e individualismo, el sectarismo hacia el resto de la izquierda que descartó a pesar de deberle a una corriente de izquierda, el Morenismo, su vida política, los cimientos de donde surgieron quienes le siguieron para luego abandonarlo al descubrir el fraude? Pensemos por un momento que estas gentes asumen el gobierno del País, ¿Cómo serían sus prácticas de gobierno? En todo caso se ha demostrado en los hechos que con “representantes de las izquierda” en el parlamento burgués no ha significado ni un avance para las masas, ni tampoco un impulso a la construcción de un partido revolucionario, ni allanar el camino de la revolución Socialista; mas bien todo lo contrario, sino expliquen por que la izquierda parlamentaria está en la marginalidad que tanto les preocupa. No se puede pretender construir nada genuinamente revolucionario con gentes sin principios, eso está totalmente claro y llamar a estas organizaciones a unirse en un frente electoral solo puede servir para dos cosas. La primera es la de salvarlos de su total bancarrota, y la segunda la de sentar las bases para la constitución de una organización de tipo socialdemócrata o nacionalista pequeño burgués de “izquierda”. Se puede argumentar, ¿no sería progresivo que la izquierda se uniera en un frente? ¿No abriría las puertas a grietas en “las alturas” por donde pudieran irrumpir las masas? Sin embargo las respuestas son también preguntas. ¿Qué pasó con el que se vallan todos? ¿No legitimó la izquierda al régimen que las masas estaban a punto de destruir, con su participación en el proceso electoral? ¿No se convirtió la izquierda en administradores del reparto de las “ayudas” que el Estado antes distribuía a través de los punteros del PJ o de la UCR? ¿Los diputados y demás cargos públicos se pusieron al servicio de la revolución o de sus privilegios y del interés de sus organizaciones? Lo cierto es que, ni estas expresiones de la izquierda reformista desaparecerán tan fácilmente, ni por lo que se puede ver será fácil tampoco que sean capaces de “unirse” en un frente de izquierda electoral por el momento. Sin embargo no hay que descartar que si las masas arreciaran en un incontenible ascenso que comprometiera la estabilidad del sistema, tal ves en ese caso podrían unirse como siempre lo han hecho los frente populistas. Lo que debe quedar claro en esta ocasión, es que no puede haber unidad sobre el doble discurso, sobre la esquizofrenia morenista y sus estertores, donde algunos como el MST han roto en los hechos con el morenismo y se ha entregado por completo al nacionalismo pequeño burgués. Los morenistas e izquierda.info tienen entonces una tarea enorme, la de rescatar a las ovejas descarriadas de la desintegración del morenismo cuando algunos que siguen reivindicando la figura de Moreno, ya la han abandonado. UNA PERSPECTIVA DIFERENTE Las luchas son casi permanentes en Argentina, y se multiplican fortaleciendo la autoorganización de las masas, falta un tiempo para las elecciones y la polémica recién comienza. Sería meritorio si izquierda.info se abre al debate de todos los sectores que provenimos del morenismo, los que rompieron y los que no, los que buscamos respuestas para encontrar el camino de la recuperación de la herramienta política que la burocracia nos ha usurpado. Sería muy bueno también y permítase la insistencia, hacer un balance de la corriente morenista, para terminar con el mito y el culto a la personalidad que realizan algunos sectores para ocultarse y no asumir su curso de capitulación y oportunismo político. Es justo y necesario que empecemos a establecer un método fraternal y revolucionario, de análisis teórico y político sin concesiones que nos permita rescatar y reafirmar los principios del marxismo, las enseñanzas de Lenin y los aportes de Trotsky y el programa de transición. Por eso debemos esforzarnos por elevar el nivel del debate y discutir la “táctica” electoral como táctica y no como es para los Social-traidores, una estrategia permanente, elevar el nivel de discusión para tener un proyecto para la revolución Socialista y para la destrucción del régimen y del Estado burgués. Elevar el nivel de la discusión para definir un plan de acción sobre las masas que aporte y ayude a que los trabajadores tomen conciencia del rol histórico que están llamados a cumplir como clase, como sujeto histórico de la imprescindible Revolución proletaria que nos sacará de la postración, la miseria y la barbarie capitalista. Consagrar nuestros esfuerzos a ayudar a la autoorganización de las masas, a apoyar a los nuevos dirigentes para ganar su confianza, y a adoctrinar explicando las razones materialistas de la necesidad de instaurar la dictadura del proletariado y de cómo se organiza en los hechos un nuevo país basado en la democracia proletaria, lejos de las practicas de los burócratas de los aparatos autoproclamados revolucionarios y trotskistas. Reafirmar la vocación revolucionaria de la izquierda marxista de mortal enemigo del sistema capitalista y de su estado policíaco, denunciando el carácter de dictadura de la burguesía y el imperialismo. Llamar a las masas a su emancipación por su acción, haciéndola consciente de que solamente a través de su accionar será posible construir otro país al servicio de los trabajadores y el pueblo, donde las izquierda será solamente la argamaza teórica y política y no los Mesías que nos vendrán a salvar. La Argentina es un país en decadencia donde el sistema a condenado a dos tercios de su población a la marginación absoluta, a la degradación humana y material, es un proyecto de país por decirlo de algún modo que comienza empíricamente a mediados de los 70, y que pega un salto durante el menemato, al transformarse en un hecho consciente para la burguesía, es un país donde sobran dos tercios de la población y esa es la crisis intestina en que se debate el capitalismo Argentino, es lo que provoca también los estallidos periódicos de la lucha de clases tan virulentos con movilizaciones y luchas espectaculares. No vamos a poder construir la herramienta revolucionaria si no somos capaces de romper con el parlamentarismo burgués, con esa falsa conciencia política que condena a la vanguardia a periódicas frustraciones en proyectos aventureros de pequeños burgueses trepadores que han demostrado ya hasta done son capaces de llegar en su servilismo del régimen. No será escuchado el discurso de la izquierda sino es capas de diferenciarse de toda la excrescencia burguesa y de su corrupto sistema electoral. No tenemos todas las respuestas, como muchos camaradas ahora sin partido, tenemos muchas incertidumbres y algunas pocas certezas, pero nos aferramos con todas las fuerzas a los principios del marxismo revolucionario que estamos convencidos que resurgirán tarde o temprano por que es el único camino posible para la humanidad. Por eso entre las certezas están la de no volver a cometer los errores del pasado, conciliando con expresiones decadentes de corrientes pequeño burguesas que hoy son la mayoría de las organizaciones que luchan por un puesto electoral en las cámaras del parlamento burgués y en ser parte del estado capitalista aunque lo hagan en el nombre de la clase obrera y el socialismo. Los camaradas que están empeñados en la tarea de construir el partido de la revolución deben saber las causas del fracaso del morenismo, y de cómo una corriente pequeña burguesa a usurpado a los revolucionarios la herramienta de combate, a ensuciado las banderas de la IV Internacional y se ha consagrado a un proyecto ajeno al proletariado y la revolución. Un proyecto Socialdemócrata electoral. Es una necesidad imperiosa que la izquierda revolucionaria realice la revolución política en todos los ámbitos, tanto organizativos como políticos en su militancia cotidiana, en los frentes fabriles, barriales y estudiantiles, que empiecen por practicar una legítima democracia obrera y se conviertan en sus mejores defensores y predicadores acercándose a los trabajadores, siendo parte de la vida cotidiana de las masas, educando pacientemente y a la ves aprendiendo en el camino de la autodeterminación del proletariado. Esa revolución política de la que hablamos es la tarea que la IV Internacional tiene pendiente, es la que el proletariado tiene pendiente al interior del movimiento obrero y de las organizaciones que se reivindican de la clase obrera y es parte de la revolución social o socialista internacional del proletariado, que está consagrada en el programa de transición de Trotsky, por eso para reivindicar a Trotsky y al trotskismo la revolución debe comenzar por nosotros mismos y por delimitar claramente a los revolucionarios de los Social-traidores. |
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