03.10.01
Alianza Lima 2 - Boys 0
SIN GLORIA Y CON MUCHA PENA
Por Mario Sánchez Carrión
Hay momentos en que los equipos que aspiran al protagonismo deben mostrar ambición y
actitud ofensiva. Dejar el temor y la cautela
de lado y arriesgarlo todo a ganador. Ese
momento había llegado hoy para el Sport Boys, y sin embargo el cuadro rosado lo dejó
pasar.
Enfrentábamos a
un adversario disminuído física y anímicamente y que languidecía en el último lugar
de la tabla de posiciones. Era el momento de
darle el puntillazo, de no mostrar piedad, y salir a buscar los tres puntos. Pero Chalaca esta vez falló
clamorosamente. Tuvo miedo y mandó al campo
a una alineación que fue el fiel reflejo de esos temores:
Una defensa de cuatro en línea y tres volantes de marca, dejando solo en la
creación a un Tempone aun falto de fútbol. Primer
error: Tempone solo poco pudo hacer, sus
esfuerzos fueron inútiles, y Fano y 'Patucho' terminaron perdiéndose adelante sin nadie
que jugara para ellos.
De esta manera,
se le regaló el terreno a Alianza, que se enseñoreó en el campo y se dio cuenta de que
sí podía. Para colmo, un tremendo error de
Chacón propició el primer tanto de Alianza, por medio de Farfán, y ahí nomás se vino
la noche.
Había que
cambiar y cambiar rápido, pero Chalaca insistió en mantener el mismo esquema. Al persistir en el error, el Boys nunca encontró
el camino al fútbol creativo. Seguimos así
hasta los 45 minutos, es decir, regalamos un tiempo completo. Resultado: Alianza
se creció. Revivimos al muerto, y la culpa
fue nuestra.
A estas alturas
nos preguntábamos: ¿qué hacían Iglesias y
Zagaceta en la banca? ¿No es acaso Jair el
lateral natural y quien debía estar en la cancha, en lugar de haber mandado al sacrificio
a Roberto Martínez Troncoso en una posición que no conoce? Y si el problema era la falta de creatividad,
¿por qué no ingresó Zagaceta, quien hace ya muchos partidos viene pidiendo a gritos su
inclusión en el equipo titular? No lo
sabemos.
Para el segundo
período, Chalaca manda al campo a Lobatón en reemplazo de Germán Muñoz, y
el Boys gana algo de poder ofensivo. Luego,
corrige su error al sacar a Martínez Troncoso y colocar a Iglesias marcando la punta
izquierda, como debía ser. Finalmente, a los
60 hace ingresar a Alonso Alcíbar, uno de los jugadores de más bajo rendimiento en
el Boys, en reemplazo de Mario Flores. ¿Para
qué, si ya teníamos dos delanteros? En fin, para todo esto ya había pasado casi
la mitad del segundo tiempo y teníamos el marcador en contra. Es cierto, el equipo
cambió en actitud, pero esa actitud debió tenerse desde el principio. Estas
modificaciones en el planteo táctico tuvieron todos los visos de 'manotazos de ahogado',
muy poco muy tarde, cuando en gran parte el partido ya estaba perdido.
Hubiésemos
querido un planteo netamente ofensivo desde un comienzo.
Salir a matar en lugar de escondernos atrás para defendernos. Un 3-5-2 con Velásquez de líbero y Muñoz con
Chacón de stoppers; Zegarra con Iglesias de
carrileros desde el saque, y Zagaceta con Tempone alimentando de fútbol a Patucho y Fano
hubiese sido un planteo más acorde con la necesidad del Boys de lograr los 3 puntos. Pero en fin, no se hizo, y los errores (así como
la falta de ambición) en el fútbol se pagan caro.
Resumiendo: Otra vez caímos por nuestro excesivo respeto a
los equipos grandes, y no supimos aprovechar la gran oportunidad de avanzar en
la tabla. Ahora, el título es nada más una
quimera, por la cantidad de puntos que nos separan del Cristal. Hasta la Copa
Libertadores aparece ahora muy lejana, tomando en cuenta los nueve puntos que nos ha
sacado ya Cienciano en el puntaje acumulado.
Parece que los
hinchas rosados tendremos que guardar con llave nuestros sueños de gloria hasta el
Apertura 2002. Esperamos que
Chalaca haya aprendido la lección y en el futuro juegue como debe hacerlo un
equipo grande: arriesgando y atacando. Aunque haya sido una lección muy cara, de
esas que cuestan un título o una clasificación a la Libertadores.
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