NOTA:Hay una versión más actualizada de esta sección en el siguiente vínculo


EL QUIJOTE (Miguel de Cervantes Saavedra)

Con mucho, la mejor novela de cuantas he leído, por razones muy diversas. Destacan su realismo y su soberbia descripción de personas y hechos cotidianos de la época. Los cuentos que, sobre todo la primera parte, incluye la novela, a pesar de romper el ritmo de la narración, son formidables. También sorprende, al menos al revisar la historia de su vida, el optimismo de Cervantes, que también es patente en sus Novelas Ejemplares: casi todas las tramas secundarias del Quijote terminan bien. También es destacable el sentido humorístico que le da el autor a su novela. En definitiva: al que le gusten leer y escribir no debería pasar por alto este título.


EL BUSCÓN (Francisco de Quevedo)

El español es un idioma en que, por lo general, los vocablos tienen acepciones muy precisas, de manera que los juegos de palabras son bastante complicados de escribir. Excepto para ciertos genios, como lo fue Quevedo. El Buscón está lleno de dobles sentidos y juegos de palabras (rasgos del barroquismo); por ello, recomiendo la lectura de una edición comentada (como la del libro de bolsillo de Alianza Editorial), ya que hay dobles sentidos que en la actualidad no se entienden, debido a que algunas acepciones de ciertas palabras se han perdido. El lector, tras las primeras páginas, descubre que se las ve con una obra en la que debe pensarse, en cada frase, si lo que se está leyendo significa sólo lo evidente o hay algo más. A diferencia de Cervantes, el tono de Quevedo en el Buscón es pesimista: se trata de la historia de la degeneración moral y social de un joven que deseaba medrar y acceder a la nobleza; sin embargo, todos sus intentos van de mal en peor, pasando de estamentos sociales más o menos honrados hasta la marginación y la delincuencia. Destacan del libro su espíritu satírico (nadie sale bien parado del Buscón) y el decidido ingenio de todas sus frases.


LA ILIADA (Homero)

Simplemente, un episodio de la guerra de Troya, de cincuenta y un días de duración, centrado en una disputa entre Agamenón y Aquiles, que para nuestra mentalidad del siglo XX resulta absurda. En realidad, toda la obra provoca el equivalente a un choque cultural. Por ejemplo, en un pasaje se convoca un campeonato... ¡y uno de los premios es una mujer, que, además, es tan sólo el segundo! (Parece ser que para los pueblos helenos de la época, las mujeres eran parte del botín). De hecho, algunas de las referencias a la época de la Grecia antigua de que se dispone se basan en la Iliada. Se trata de la obra épica por excelencia, cuya influencia se deja sentir, aunque levemente, en obras tan modernas y conocidas como «El Señor de los Anillos».


LA ODISEA (Homero)

Una obra muy conocida. Las peripecias de Ulises (u Odiseo) de regreso a Itaca. El argumento es de sobra conocido, aunque, en general, no se respete el orden original de los hechos en la obra. Contiene pasajes de especial belleza, como el descenso de Ulises al reino de los muertos. A diferencia de la Iliada, la Odisea es un relato fantástico, más lleno de monstruos y magia que la primera (aunque, según los criterios modernos, la Iliada dista de ser realista). Agradable de leer, aun conociendo el argumento.


1984 (George Orwell)

Un ataque demoledor a las dictaduras, en especial, a las comunistas, y un análisis magistral de las relaciones entre el individuo y el poder. Es un libro opresivo y aterrador; atemoriza porque las ideologías y los métodos del Gran Hermano son tan verosímiles que acaban llevando a preguntarse cómo es posible que no nos encontremos aún en una situación así. No comento demasiado, porque lo mejor es leerlo.


EL EXTRANJERO (Albert Camus)

Una crónica desgarradora de la deshumanización a la que nos lleva la sociedad moderna. Su protagonista, Mersault, llega a parecer irreal, pero no precisamente por estar mal caracterizado. Quizá se trata del ideal de personas que a muchas sociedades les interesaría: sin ilusiones, apático y manejable, carente de espíritu crítico a pesar de tener estudios. No obstante, es muy probable que haya en el mundo bastantes personas como Mersault.


TRES CORAZONES Y TRES LEONES (Paul Anderson)

Una novelita fantástica deliciosa, muy distinta a las comentadas hasta ahora. Se trata de una historia ambientada en una Europa Medieval paralela, donde los dragones y otros tipos de seres son reales y amenazan a la Humanidad. A pesar de que parezca un tema muy trillado, el autor lleva la trama con gran ingenio y humor, explotando el choque de la visión del mundo medieval con la moderna; desmontando tópicos y lugares comunes de la literatura fantástica (realmente recomendable el duelo de acertijos que aparece en un capítulo).


LA HISTORIA INTERMINABLE (Michael Ende)

Un libro repleto de fantasía de extraordinaria belleza. Cuenta con un lugar común de otras obras del autor: los efectos nocivos que nuestro modo de vida causan a la imaginación y a la ilusión. Se encuentran personajes secundarios inspirados en las viejas tradiciones filosóficas europeas. Un derroche de imaginación digno de leerse.


ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS y A TRAVÉS DEL ESPEJO (Lewis Carrol)

Dos historias para niños, escritas en especial para una niña llamada Alicia, que, sin embargo, encantan a los mayores. Juegos de palabras, imaginación y críticas a la educación que se impartía en la sociedad victoriana a raudales. En caso de no poder leerse la obra original, es conveniente buscarse una traducción comentada, de otro modo, se desvirtúa el valor de algunos juegos de palabras y ciertas parodias a hechos de la época podrían escaparse.




CONTINUARÁ.