Forma de Gobierno: Existe un órgano denominado Consejo Supremo, que dirime disputas entre ciudades. En tiempos de guerra pueden convocarse Consejos Extraordinarios. Ambos poseen pocas competencias. Cada ciudad o reino es, en realidad, independiente. Soberano/Presidente: No tiene. Idiomas: Élfico septentrional y élfico meridional, propio uno de los elfos claros y el otro de los altos. Ambos lenguajes provienen de un antepasado común; se parecen pero ya son mutuamente ininteligibles. Existen multitud de dialectos de cada uno. La mayoría de los habitantes conoce también el kyhiliano. Calendario: Se usa un calendario solar, exclusivo de los elfos. Su comienzo de año equivaldría a nuestro 15 de febrero. Cada ciudad cuenta los años desde la fecha de su fundación, sin embargo, se está imponiendo la costumbre, al hablar con extranjeros o residentes en otras ciudades, de contar desde la fundación de la Confederación. Estamos en el año 297 de la Confederación. Religiones: La historia y la ciencia oficiales de los elfos no dan excesivo crédito a las leyendas de que sean originarios de otro mundo. En tiempos pasados, algunos elfos ancianos aseguraban haber vivido en otra tierra, pero, en realidad, la práctica totalidad de la población élfica de la Confederación es natural de Wyxynawa. Los elfos, salvo sectas residuales, creen en un dios llamado Sunsrabind, que creó a los elfos y se hundió en el mar, al Noroeste de Wyxynawa. Se creen el pueblo elegido y consideran que en el futuro reinarán sobre todo el planeta. En asuntos religiosos, los elfos no son nada tolerantes. La única secta élfica que posee cierta organización se denomina Pámbresil, y es prácticamente desconocida para los que no están interesados en este tipo de asuntos. Descripción: En el fondo no es un estado auténtico sino una alianza defensiva entre ciudades pobladas y fundadas por elfos. El Consejo Supremo se reúne una vez al año para dirimir disputas cuyas partes sean distintas ciudades de la Confederación; sin embargo, cada ciudad o federación de ciudades que la integra es, de hecho, independiente. La región la habitan, en su totalidad, elfos claros y altos elfos, en la parte norte los primeros y en la sur los segundos. Su influencia diplomática es escasa, debido a las continuas disputas que inutilizan la efectividad de los Consejos. Sin embargo, en caso de amenaza grave, los mandos elegidos en Consejos Extraordinarios son respetados escrupulosamente; las rencillas son olvidadas temporalmente y el mando militar es verdaderamente único. Las tropas de la Confederación suelen ser feroces en el combate y su único rival en Wyxynawa son las divisiones Squerbitas; sin embargo, sólo amenazas muy graves y globales son capaces de unir a los elfos. Por ejemplo, contra los planes expansivos de Guntrog, que se cuida muy bien de no amenazar gravemente a la Confederación, sólo están las ciudades norteñas. No se mantiene una red de carreteras en territorio de la Confederación. Algunos escasos estados que gobiernan en varias ciudades, mantienen redes de carreteras muy pequeñas, de ámbito radial, orientadas a favorecer el pago de tributos o el comercio. Forma de Gobierno: En general, se trata de estados feudales primitivos, en los cuales, el rey posee un poder prácticamente nulo, a excepción de aquellos soberanos que poseen muchas tierras. Soberano: Cada feudo posee un rey. Idiomas: En los feudos se hablan seis o siete idiomas emparentados. Uno de los más populares es el Shkanni que se habla, principalmente en Ramain y dos feudos más. Muchos de los habitantes de los feudos hablan también el Kyhiliano y, menos, el crysbônés. Calendario: Aunque todos los feudos utilizan un calendario solar, en el que hay pocas diferencias de un feudo a otro, cada uno cuenta los años a partir de un hecho determinado Religiones: La mescolanza de religiones es casi tan grande como en la zona libre, entre Kyhila y la Confederación del Oeste. Ritos chamánicos en algunas partes, credos monoteístas similares al tyllbano e influidos por él, multitud de sectas de idearios realmente extravagantes... En muchos feudos, existen órdenes militares religiosas. Descripción: Se trata de una serie muy numerosa de pequeños reinos, cuyas disputas son habituales, ya sean entre ellos o internas. En general, es una región poco poblada y un tanto salvaje. Las aldeas son escasas y restringidas a las montañas; lo que más hay son pequeñas ciudades amuralladas y fortalezas. La cultura o la ciencia de estos feudos es bastante escasa, aunque sus lenguas poseen alfabetos, adaptados del kyhiliano. Forma de Gobierno: Monarquía centralizada. El poder ejecutivo y judicial pertenecen en exclusiva al rey. El poder legislativo lo comparte con el Senado. Soberano: Gerset II Idiomas: La lengua oficial es el kyhiliano, y es, prácticamente, la única hablada en el reino. Todos los habitantes conocen este idioma. En regiones fronterizas del norte, se hablan, además, dialectos de lenguas de los feudos, como el Shkanni u otros. En algunas regiones montañosas, los enanos conservan su lengua ancestral. Calendario: El calendario es solar. En comparación al nuestro, el año nuevo sería el 1 de enero. Los años se cuentan desde la fundación de Kyhila. Estamos en el año 652 F.K. Religiones: Existe libertad de culto y tolerancia religiosa, de modo que conviven distintas confesiones. La más común la conforman los seguidores de Tyllban, llamados tyllbanos, una fe monoteísta. Se trata de una iglesia organizada, presente en todas las ciudades importantes del reino, pero su influencia política no es demasiado grande, a pesar de que Gerset II es tyllbano. Los tyllbanos mantienen tres órdenes militares: los Caballeros de Labyr (Labyrat nokyorn) y los Tymfirt, sitos en Kyhila, y los Mallâborona, que residen en el reino de Crysbône. Otras confesiones comunes son la tetrateísta de los mallhin, cultos animistas primitivos y determinadas sectas, de las cuales la más extendida y hermética es la de los Yxabynx. Descripción: Se trata del reino más poderoso de todo el suroeste de Wyxynawa. Se formó como consecuencia de un fortalecimiento del poder real frente a la nobleza, y creció anexionándose antiguos feudos independientes. Se trata de un país avanzado, dividido en doce provincias: Bhogyst, Geynu, Auye, Enue, Synte, Baryd, Kynter, Aybera, Sryt, Lanyr, Besyt, Labyr y Sboy. El Estado mantiene una red de caminos, pero, desafortunadamente, Kyhila no es el Imperio Squerbita; la red viaria kyhiliana es bastante incompleta. El ejército está bien organizado, y la seguridad dentro de los caminos del reino es aceptable, sobre todo en comparación a la de zonas vecinas. Sin embargo, los robos en las áreas limítrofes del país son más frecuentes. Su capital, Bhogyst, es la mayor ciudad de la parte occidental de Wyxynawa, y supera los 50.000 habitantes. El resto de capitales de provincia son ciudades grandes, ninguna con menos de 10.000 habitantes. En general, las ciudades kyhilianas están bien trazadas y la gente es ordenada. La arquitectura kyhiliana gusta de calles amplias y espacios abiertos, aunque en los barrios más pobres, las calles se estrechan. La cultura y la ciencia se concentran en las capitales, pero los kyhilianos no destacan en ninguna de estas disciplinas, aunque se cultiven. Forma de Gobierno: Monarquía feudal. El rey gobierna directamente Crâbe y su región. Los nobles se reúnen mensualmente para debatir el estado del reino. Soberano: Gurâne Trabta. Idiomas: La lengua mayoritaria es el crysbônés, aunque en el norte se habla el mernuse, lengua emparentada con los idiomas de los feudos. En el oeste, cerca de la frontera con Kyhila, se habla bastante el kyhiliano. Calendario: Se usa un calendario solar, muy similar al kyhiliano. Se cuenta desde el martirio de Gônborath Algantas, hace 1.498 años. Religiones: La religión oficial y verdadera para el gobierno y todos los nobles, a excepción de los de la parte occidental de Crysbône, es el thaltismo, fundado por Gônborath Algantas. Descripción: Después de Kyhila y de la Confederación del Oeste, se trata del estado más avanzado de la región. Posee cultura propia, aunque la influencia de su poderoso vecino se haga patente. Se trata de un reino muy antiguo que vivió en el pasado una etapa de esplendor que hoy parece un sueño. Aunque no es débil, su influencia política es mínima. Forma de Gobierno: Monarquía centralizada. De derecho, es un estado vasallo del Imperio Squerbita, aunque el rey se empeña en mantener su independencia. Soberano: Whrustel, el Manco. Idiomas: En el reino se habla exclusivamente el karytta, una lengua bastante distinta a la del resto de la zona. Se cree que proviene de la antigua lengua de los habitantes primitivos del Norte de Wyxynawa, que hubieron de emigrar al sur, hoy extinta. El nerala, una de las dos lenguas oficiales del Imperio Squerbita, está desplazando al karytta en el sur de la isla, merced a la colonización que auspicia el Imperio, cuya base son las ciudades de Graengo y Rougule, conquistadas recientemente. Calendario: Es lunar, basado en los ciclos de la luna Krunbel, que duran 43 días de Rybynx. Cada año tiene, aproximadamente, nueve lunas. En Wrach se cuenta desde la huida de los habitantes del Norte, durante la luna de la catástrofe. Desde entonces, han pasado 23.121 lunas (aproximadamente, 2.570 años). Religiones: La religión en Wrach es de corte chamánico. Creen en un ser superior, creador de todas las cosas, y se rinde culto a los chamanes muertos. Los intentos squerbitas de imponer su religión han fracasado hasta el momento. Descripción: A Wrach sólo lo salva de ser anexionado por el Imperio Squerbita la enérgica resistencia de sus reyes y nobles, y la capacidad de sacrificio de su pueblo. Sin embargo, de hecho, Wrach está asfixiado por el Imperio, que, de momento, se contenta con poseer Graengo y Rougule como bases para sus naves rumbo a Wyxynawa. Es un país pobre y salvaje, sin red de carreteras y caminos peligrosos, de gente hosca y, a veces, hostil. Forma de Gobierno: Imperio formado por la federación de dos grandes estados: el Nerala y el Albitahín. Poseé un sistema bicameral, formado por el Congreso de Notables, de donde se elige a los ministros, y en el cual están representados todas las provincias del Imperio, y un Congreso Territorial. Los Notables se encargan de legislar, y el Congreso Territorial de coordinar los esfuerzos en infraestructuras básicas (carreteras, embalses, canales...) de las distintas administraciones. Es un estado exquisitamente organizado, que posee, incluso una norma suprema sancionada tradicionalmente por todos los emperadores. Soberano: Nbula Nilta Bosara. Idiomas: Las dos lenguas oficiales son el nerala y el gualmabir. Existen muchas más, pero se hallan en franco retroceso debido a la expansión de las dos principales. Mientras que el nerala es la única lengua del estado de Nerala, excepción hecha de los idiomas de otros pueblos dominados, el gualmabir hubo de imponerse a los idiomas de otros pueblos relacionados con los albitahíes, que se fusionaron para integrarse en el Imperio. La cultura squerbita es muy superior a la de todos los países del área, y la conquista de un territorio acaba suponiendo la desaparición de las lenguas nativas. Calendario: Los astrónomos albitahíes, que se cuentan entre los mejores del planeta, confeccionaron un calendario solar muy preciso, porque lo necesitaban para fijar efemérides astronómicas. Muchos otros estados adoptan versiones de este calendario. Los Squerbitas cuentan los años desde la fundación de Yotriba, una de las primeras urbes del planeta y la primera manifestación de la futura civilización nerala. Estamos en el año 5.231 de la era de Yotriba. Religiones: La tradición Nerala es chamánica, sin embargo, hace varios milenios, los chamanes se organizaron en clases sacerdotales y fundaron una religión en cuya cumbre se halla una tríada de dioses (Mambel, Tantim y Yurat). Los nerala creen en la existencia de ángeles, esto es, seres divinos con aspecto humano, con la salvedad de poseén ojos verdes, sin blanco, con colmillos en vez de dientes y aspecto horrendo, pero carácter amable, y demonios de gran belleza, idénticos a los seres humanos, pero sumamente malignos y poderosos. La religión albitahí es politeísta; los estudiosos de historia religiosa albitahíes cuentan unos 200 dioses e innumerables seres divinos de menor entidad. Los sacerdotes son muy venerados y respetados, pero carecen de influencia política. Descripción: Es una verdadera superpotencia. Se trata de un estado inmenso que ocupa casi toda la costa septentrional de Oke Nbassai. Asimismo, su nivel cultural y administrativo son muy superiores a los del resto de las naciones del planeta. Es un estado antiguo, formado por la fusión de varios países. Aunque existe una verdadera cultura squerbita, el imperio no es uniforme, y conviven, como se ha apuntado antes, los nerala, de piel oscura (squerbitas negros) y los albitahíes, de piel aceitunada (squerbitas blancos), cada uno con elementos culturales propios. Ambas poblaciones se hallan perfectamente integradas, y no son raros los mestizos; no obstante, el Imperio sufre, constantemente las consecuencias del pulso de poder mantenido por las noblezas de cada pueblo. El objetivo actual del imperio es anexionarse toda la costa Sur de Wyxynawa, para lo cual se ha embarcado en varias guerras, que ha ganado casi siempre. Hace unos 50 años, la zona oriental de Wyxynawa, la más próxima a sus territorios, sufrió una invasión que pudo ser contrarrestada por una coalición entre diversos estados orientales, entre ellos los feroces Reinos de los Jinetes. A pesar de ello, el Imperio mantiene bajo control al reino más próximo a su territorio, de manera que la ruta de sus barcos de guerra entre ambos continentes está asegurada. Sin embargo, el Imperio se vio en la necesidad de establecer otra cabeza de puente en la zona occidental, ya que, además de la distancia, las tropas enviadas a Occidente desde la zona oriental sufren los ataques de los Reinos de los Jinetes, que controlan las rutas entre Oriente y Occidente. Para ello, invadió Kyhila hace unos 20 años, logró establecer una base en Sany y colonizar parte del Sur de la Zona Libre, pese a la oposición de la Confederación del Oeste. Forma de gobierno: No se trata de un país. Cada aldea se gobierna a sí misma. Existen minúsculos estados de aldeas, generalmente aldeas confederadas por motivos defensivos, y unas pocas grandes ciudades independientes, cuyo poder está en el comercio y no en la conquista. La región vive, en la práctica, bajo la anarquía, debido a la mezcla de razas que poseen intereses muy dispares y la cizaña que introducen Kyhila y la Confederación del Oeste, nada interesadas en ver surgir un estado poderoso en la región. Soberano: No tiene. Idiomas: Se hablan multitud de idiomas, pero, generalmente, la gente tiene conocimientos rudimentarios del Kyhiliano y de lenguas élficas, que se usan como lenguas comunes. Sin embargo, cada raza que mora en la región (hobbits, enanos, elfos silvanos, hadas, duendes, etc...) utiliza su propia lengua, que a veces, varía según la región; así como los humanos hablan multitud de lenguas ininteligibles entre sí. En el sur, con muchas dificultades, se está extendiendo el uso del nerala. La norma en la zona libre es la diversidad. Calendario: La mayoría de los pueblos de la zona libre carecen de una referencia para contar los años. Suele hablarse siempre, por ejemplo, de hace 50 años. En los registros oficiales de poderes locales, cuando los hay, las fechas se apuntan según el calendario de Kyhila, de la Confederación, o de ciudades élficas fronterizas miembros de ésta. Al sur, el calendario squerbita ha sustituido a éstos en un puñado de aldeas dispersas. En una de las grandes ciudades (Xuxe) y en una mínima parte de los pueblos, repartidos por toda la zona libre, se sigue un calendario ancestral que posee una extraña conexión con la secta Yxabynx, ya que ambos contabilizan desde el mismo año: 2.930 Yxab. Religiones: La mezcla de religiones es aún más acusada que la mezcla racial o cultural. Por lo general, se trata de ritos chamánicos y animistas, de escasa difusión, ya que suelen restringirse al ámbito de una aldea. Pueden encontrarse desde religiones totalmente inocentes, cuya única prerrogativa es rezar una vez al día frente a un árbol sagrado, hasta cultos satánicos excepcionalmente crueles y sanguinarios; hay aldeas, por lo general conocidas, de donde los viajeros solitarios no vuelven a salir. A excepción de en el propio Kyhila, es en esta región donde más abundan los miembros de la secta Yxabynx. Y también, a excepción de en la propia Confederación del Oeste, es donde más miembros de la secta Pámbresil existen. Se dice que ambas sectas andan enfrentadas, pero ni los espías de los elfos ni los de Kyhila pueden confirmarlo con certeza. Descripción: Una región sin ley, habitada por una mezcla de razas y pueblos, aunque sean mayoría los seres humanos. En la Zona Libre se puede encontrar de todo. Tanto la Confederación del Oeste, como Kyhila, los Squerbitas e, incluso, algunos feudos y reinos enanos se la disputan. Forma de gobierno: Se trata de cinco reinos independientes, a menudo enfrentados entre sí, pero que poseen dos características comunes: son subterráneos, al estilo tradicional enano, y los pueblan exclusivamente éstos. Sus nombres son: Thakk, Umlet, Tyaun, Warast y Kuy. Soberanos: Hetrin (Thakk), Umtern V (Umlet), Sakhabus (Tyaun), Kerron II (Warast) y Llôwôs IX (Kuy). Idiomas: Exclusivamente la lengua enana tradicional. Un escaso porcentaje habla el kyhiliano. Calendario: Propio de los enanos. Cuentan los años desde el Cataclismo, hace 1.211 años, aunque se ignora a qué catástrofe se refieren. Religiones: Profesan una religión de corte completamente distinta a la del resto de pueblos de Wyxynawa (NOTA: Es la religión de los enanos exáctamente como la describe Tolkien, con mínimos matices). Descripción: Reinos herméticos, donde los extraños son tolerados a menos que intenten penetrar en los subterráneos. Si los viajeros se limitan a seguir viaje, no pasará nada. Si se muestran demasiado curiosos acerca de los paraderos de las ciudades enanas, serán muertos por cualquier compañía de enanos. La región es seca y parece deshabitada y hogar de orcos y trolls, pero, en realidad, está bien vigilada por los enanos. Existen pequeños fuertes en la superficie (Gyanwas es el mayor), que cambian de manos a menudo. |