Pronto comenzarán las vacaciones. No es que esté cansado,
pero...
Sábado 10 de julio
Nos vamos una semana con la tía a conocer (en mi caso) Bariloche,
San Martín de los Andes y posiblemente Villa La Angostura.
Lunes 19 de julio
Pasé unos días hermosos. Saqué "tantísimas"
fotos. Le enviaré una encomienda con todas ellas a papá para
devolverle la gentileza.
Martes 20 de julio
Los chicos han puesto un lavadero de autos en casa de Toni. Como cobran
barato siempre tienen algún auto para lavar y se rebuscan unos pesos.
Viernes 22 de julio
Los chicos hicieron un asado y comimos todos juntos. Yo colaboré
haciendo ensaladas. Como hacía frío nos fuimos adentro. Primero
comenzaron contando que en el sur, creo que en la provincia de Chubut,
no entendí bien, la gente cree en la "luz mala" que aparece de noche
en el campo. Según los distintos cuentos y las dotes del narrador
a uno le da un poco de temor. Uno de los chicos contó que hablando
con el Sr. Julio Kopprio y su hija Sandra le comentaron que se cree que
donde está ubicado el autódromo era la zona donde se asentaba
un cementerio indio y por eso, cada vez que se organiza una carrera allí
"corre" un viento tremendo con mucha tierra; otro de los chicos dijo entonces:
—¿Y qué me dicen del tetué? Una señora cuenta
que una noche se apareció en su ventana un pájaro negro,
grande; ella se asustó y bajó la cortina, pero no pudo dormir
en toda la noche. —Es cierto —dijeron otros chicos. Resulta que otra señora
lo vio y lo invitó a tomar mate al otro día a las cinco.
Cuando dieron las cinco del día siguiente apareció un viejito
a tomar mate; la señora había colocado una tijera abierta
debajo de una silla y allí le indicó que se siente; el viejo
no podía irse hasta que la señora no le dio permiso para
que se levante y así pudo descubrir quién quería hacerle
un daño. Estábamos en esta parte del cuento, cuando de golpe
entran dos encapuchados diciendo que era un asalto y nos piden la ropa
y todo lo de valor que tengamos. A toda velocidad, yo entregué todo
menos el calzoncillo. Uno de los chicos no quería entregar las zapatillas
porque eran nuevas, se las habían comprado esa mañana. Otro
lloraba del susto y pedía que no le hagan nada. Yo temblaba de miedo
y faltó poco para que me arrodille. En medio de nuestro susto, los
asaltantes se largan a reír y se sacan las máscaras; eran
dos de los chicos que sin que nos diéramos cuenta se habían
ido a disfrazar y volvieron para darnos un susto. Yo me hice el tonto y
fui al baño, casi me mojo encima. De todas maneras, al irme para
casa, esperé que otro chico se fuera para el mismo lado.
Sábado 23 de julio
Aún nos estamos riendo del susto de ayer, bueno, ahora porque es
de día, que si no...
Domingo 24 de julio
Terminan las vacaciones. Mañana a clase.
Martes 27 de julio
Comienzan los paros docentes. Serán tiempos difíciles, dicen.
Es por cuestiones salariales y otras cosas más.
Miércoles 28 de julio
Como no tenemos clase, no tengo nada para estudiar, entonces nos fuimos
en bicicleta hasta el autódromo. Dimos una vuelta. Es bárbaro.
Cuando nos aproximamos a los boxes vimos varias personas y nos acercamos
a conversar con un señor, mejor dicho, yo me acerqué, los
chicos se quedaron organizando otras vueltas. Se llama Hernán Otero.
Yo para romper el hielo, le pregunté por las carreras de autos,
él me contó, más o menos lo siguiente: en 1961 varios
vecinos de Allen fundan el Allen Auto MotoClub, siendo Eduardo Svampa el
primer presidente. El 1º de octubre de ese año se realiza una
carrera de Ford T que fue todo un suceso, en la pista del Aero Club. Luego,
hacen una pista en la costa en forma de óvalo de tierra compactada
del mismo tipo que la mencionada. En 1963 se corren las "tres horas de
Allen" para turismo mejorado. Los hombres que siguen trabajando por el
automovilismo en la localidad sueñan con carreras de "turismo de
carretera en ruta abierta" por el Campeonato Argentino, lo que se concreta
participando famosos pilotos. En 1967, se distingue Allen como "Capital
Tuerca del Comahue". Esta carrera trajo novedades: las clasificaciones
se hacían en ruta abierta a "kilómetro lanzado" en el acceso
Biló; además, se compactaba la ruta de tierra y la regaban
con cloro que donaba Indupa de Cinco Saltos, toda una novedad que consolidó
su fama. Estas carreras de T.C. se repiten en 1968 y 1969. En este año
se adquieren 455 hectáreas en este lugar, en la Barda Norte límite
con Fernández Oro a la Sucesión de Balbina Pérez.
El 3/5/70 se inaugura este autódromo: "General Enrique Mosconi"
con imprimación de cloro porque no se pudo terminar el asfalto,
le faltaba la carpeta final, con la competencia Sport Prototipo. Este circuito
que hoy ustedes recorrieron todo pavimentado está estratégicamente
ubicado y reúne características naturales de seguridad ya
que tiene más de cuarenta metros hasta el alambrado perimetral,
contando 12 m en rectas y 15 m en curvas.
En 1976 se logran pavimentar en carpeta asfáltica en caliente 3.650
m. Fue famoso en todo el mundo porque tiene todos los aditamentos deportivos
automovilísticos: tramos de velocidad, trabados, sector de mixto,
zona de tobogán y subida y bajada.
Desde 1986 hasta 1992 se vivieron las jornadas más memorables del
turismo nacional en todas sus clases: autos de fórmula en mecánica
argentina 2-3-4 y 1; turismo de carretera; TC 2000. En 1992, el año
pasado, se realizó una competencia de TC 2000 y se inauguró
el resto de 1300 m en asfalto caliente. Fue un día de viento y tierra
como el de la inauguración.
Esta pista fue diseñada por Domingo López Oribe, de la cual
hemos estado siempre orgullosos.
Cuando regresé a casa, pregunté a tía si teniendo
tantas cosas importantes por qué los allenses se quejaban siempre;
ella me contestó: sigue buscando respuestas, la hallarás
tú solo.
Debe ser cierto que lo esencial es invisible a los ojos.

Los chicos del barrio: Una unión que perdura en el tiempo. "Siempre juntos: en las buenas y en las otras".
Viernes 30 de
julio
No hice nada en la escuela. Tuve sólo una hora de clase.
Sábado 31 de julio
Mamá y papá recibieron mis fotos. Entendieron mi indirecta
por lo que dijeron. Yo me hice el tonto.
Lunes 2 de agosto
El lavadero de autos va viento en popa. Ayer aprendí a lavar yo
también, al menos a colaborar.
Martes 3 de agosto
Me encontré con la Sra. Felipa Recalde de Villar que me habló
de los distintos planes de vivienda del barrio. Prometió mostrarme
documentación sobre el nombre de la calle Catriel. Dijo tener una
copia de la Ordenanza. Yo me dirigía a la casa del Sr. Jorge Diazzi
para que me hable del Hospital Regional de Allen, ya que él nació
allí en 1939. Fue muy amable, me atendió respondiendo a todas
mis requisitorias, contándome además otras historias que
me dejaron maravillado. Me pasaría horas escuchándolo.
El proyecto original del Hospital, data de 1912. En 1914 aún no
habían comenzado las obras, pero en 1916 ya estaban terminados los
edificios. La inspección informó irregularidades por lo que
el arquitecto responsable fue exonerado y los contratistas tuvieron que
arreglar lo que estaba deficientemente construido. En 1925 recién
puede usarse para atender la salud pública. El diseño y planos
fueron elaborados por dos ingenieros de Berlín y dos de Berna que
los realizaron teniendo en cuenta para su construcción lo más
avanzado en medicina y tecnología sanitaria, siendo el único
en su tipo en la Patagonia por sus características y complejidad.
Me describió con minuciosidad pasmosa cada uno de los tres pabellones,
hasta me habló del pozo de agua surgente y del desagüe de las
aguas servidas. Una memoria extraordinaria.
Agradezco al Sr. Diazzi todo lo que me contó. Tomé debida
nota de todo ello.
Miércoles 4 de agosto
Hoy tampoco tenemos clase. Hay paro docente. Los chicos están contentos.
Yo no comparto su alegría. Soy una víctima de quienes tienen
fuerza y poder.
Miércoles 5 de agosto
Fuimos a andar en bicicleta. Visité el Hospital. Admiré la
escalera del edificio central, comprobé el deterioro de otros pabellones
y pude ver las nuevas construcciones.
—Por supuesto. Se renovaron algunos edificios y se descuidaron otros —dijo
mi tía—. El predio tampoco tiene las dimensiones iniciales.
—Claro —dije—, pero... ¿por qué no restauraron los antiguos
y los recuperan para su uso?
—Hijo, está en pie lo que el tiempo ha perdonado.
Para que este Hospital se construya en Allen fue decisiva la presencia
de don Patricio Piñeiro Sorondo aquí y la de su hermano Miguel
en Buenos Aires. Cuentan la siguiente anécdota como cierta: "Desde
Buenos Aires llega a casa de don Patricio un funcionario encargado de establecer
el lugar donde se construiría un Hospital Regional. Obra tan estratégica
no podía ser desaprovechada, así es que el funcionario se
hospedó en 'Los Viñedos'. Don Patricio lo llevó a
Neuquén un día de viento y tierra. Visitaron Roca un día
de intensa lluvia. Luego, le propuso un terreno en Allen, el cual fue conocido
por el funcionario un día soleado. La elección fue obvia.
"El terreno donde se construyó el hospital, 10 hectáreas,
fue donado por los señores Joaquín Portela, Juan Saporitti
y Arturo Olmos inducidos por don Patricio Piñeiro Sorondo".
Viernes 6 de agosto
Estábamos en la esquina charlando desganadamente, aburridos. Entonces
llegan Gaby, Pancho y Edgardo riendo:
—¿No saben? —dice Gaby.
—¿Qué? —pregunto interesado.
—Lo que pasó en el colegio.
—No. ¿Qué?
—Tiraron una bombita de olor y tuvimos que salir todos al patio. No pudimos
volver al aula. Nos cambiaron a otra para la clase de Matemática.
De todas maneras, Lengua e Historia zafamos.
—¿Quién fue? Ahora nos controlan mucho.
—Estaban las ventanas abiertas. Alguien pasó en bicicleta y la tiró
para adentro. Pegó en la pared y rebotó con tan mala suerte
para Julio que explotó en su cabeza. Lo tuvieron que mandar a la
casa. Tenía un olor en el bocho que no se aguantaba.
Todos reíamos con los detalles que contaban. Don Anselmo nos miró
sonriente mientras pasaba caminando. De pronto, sin previo aviso, se vuelve
sobre sus pasos y nos dice:
—¿Saben chicos, lo que ocurrió una vez cuando yo era director
del colegio Mariano Moreno?
—No, señor —contestamos a coro. Algunos chicos se pusieron de pie.
—Un día, proveniente de un segundo año, escuché un
gran alboroto, pronto todos estaban en el pasillo. Alguien había
tirado una bombita de olor. Salieron al patio tosiendo y riendo. Rato después,
con la celadora y la profesora presentes, comenzó la indagatoria
para descubrir al responsable. Insistimos durante el resto de la mañana,
hasta amenazamos con amonestaciones colectivas, con avisos a los padres.
Nadie se hizo responsable. Pienso que hay que ser muy valiente para, en
circunstancias como las expuestas alguien reconozca: fui yo. Y nadie, en
su condición de alumno actuó de delator.
Sonrió y continuó su paseo diario. El es don Anselmo Alvarez.
Martes 10 de agosto
He logrado algunos datos de don Arturo Guarnieri, para esto, fue menester
ir hasta General Roca para entrevistarme con la Sra. Elsa Guarnieri, previa
cita concertada por teléfono. Es una señora muy amable. Fue
profesora en el Colegio Mariano Moreno en la época que don Anselmo
era director.
El origen de la familia Guarnieri está en Nápoles (Italia).
Cuatro hermanos: José, Francisco, Roberto y el menor, Arturo.
Arturo Guarnieri llegó a Allen en 1909 a la edad de catorce años.
Estudió en la Escuela Industrial de Bahía Blanca. Participó
en la Primera Guerra Mundial. Luego regresó a la Argentina. Se casó
en 1929 con Ernesta Elisa Josefa Fava.
Poseía una quinta paralela a las vías del tren, al verlo
pasar le decía a su hija: "Es la civilización que pasa".
Recuerda su hija que poseía muchas colmenas y la miel extraída
era exportada a Inglaterra.
En la quinta había plantaciones de perales, vides y ciruelas. La
casa era una construcción pintada de color amarillo oro con una
galería terracota. La pajarera del patio aún se conserva.
Junto a la casa estaba la bodega.
Al fallecer su hermano Francisco es designado Agente Consular, cargo que
ejerce hasta su fallecimiento.
La quinta de propiedad de don Arturo Guarnieri se fracciona luego de su
muerte, aunque don Antonio Ruggiero dice que se instaló en estas
tierras cuando aún vivía el propietario.
Los datos que he obtenido no son muchos, pero con ayuda de la profesora
Sra. Viviana Suárez creo que podré ordenarlos para armar
una pequeña biografía.
Miércoles 11 de agosto
Hoy sin querer encontré un San José en la Capilla del mismo
nombre que, según referencias obtenidas de una señora, fue
donado por don José Escales a la Iglesia Santa Catalina que se demolió.
Dicen que fue traído de España con la intención de
ser donado a la primera iglesia que se edifique en la localidad, promesa
que don José cumplió.
Lunes 16 de agosto
Todos los chicos del curso fuimos a pasar el día a una chacra. Nos
divertimos un montón. Estuvo recopado. Estoy muy enamorado de una
compañera. Le voy a pedir a Valeria y Pancho que me hagan gancho.
Martes 17 de agosto
Estaba tan contento que apoyé la bicicleta en el borde de la pared,
al lado de la vidriera. Desde adentro se veía muy bien. Fui a hablar
y en ese momento vi que alguien se acercó a la bicicleta emprendiendo,
montado en ella, veloz carrera. Corrí tras él sin pensar
en nada más que en mi bici. Y corrí tras el ladrón.
Tenía un pantalón vaquero y un pullover marrón. Su
cabello largo se movía en incesante vaivén como diciéndome:
"alcanzáme si podés". Tenía un compañero. Se
están alejando. Necesitaba alcanzarlos. Quité la bicicleta
a un niño, gritando que la devolvería. Ya no los veía.
Empecé a preguntar... a preguntar. No. Nadie vio nada. No. Sólo
movimientos negativos con la cabeza y la imagen que se repetía de
bocas diciendo siempre "no". La frustración me invadió. Vi
negro. Devolví la bicicleta que tomé obligadamente. Llegué
corriendo a casa a buscar algo, un cuchillo, no se me ocurrió otra
cosa, tía no tiene armas. Buscaría al ladrón. Sí.
El cuchillo grande de la cocina. No podía perder mi bici, no es
justo que me la arrebaten. El llanto oprime mi garganta y me acompaña
con sonidos discordantes. Corro. Cruzo la pasarela y me encuentro del otro
lado del canal. Y allí... ¿hacia dónde? Busqué.
Todos me miraban. Tal vez mi imagen no inspire miedo, pensé. El
dolor del pecho se hizo más intenso. Regresé a casa con el
cuchillo colgando de mi mano izquierda, no vaya a ser que se entere la
otra. Sentí que el vacío me ganaba. Ya no era sólo
frustración. Era rabia, dolor, miedo. ¡Miedo! Y me quedé
pensando... Tendría que aprender a convivir con eso. Arrastrando
los pies fui a la Comisaría a realizar la denuncia. Me esperaban
horas de revivir constantemente lo que me había pasado. Pensaba
ver el libro de fotos. Quería reconocerlo. Decir: ¡Aquí
está! Ver de nuevo su cara, y después ¿qué?
¿Recuperaría mi "bici"? Sentado en el duro banco de la Comisaría
miro los rostros de quienes como yo esperan una respuesta y también
veo las manos vacías de los policías.
Miércoles 18 de agosto
El robo de la bicicleta me trastorna más de lo que quisiera. Me
siento mal. Recordar me parece aumentar mi masoquismo. Siento que mi propia
tortura me supera. Necesito a mis padres.
Viernes 20 de agosto
Los chicos organizaron un asado y luego un fogón. Sé que
tratan de distraerme.
Bebo más de la cuenta. Me doy cuenta que tengo problemas para controlar
algunas situaciones. Tomo hasta perder toda noción.
Sábado 21 de agosto
Papá y mamá me llamaron por teléfono. Les conté
lo que me pasaba. Trataron de confortarme. Creo que no entendieron la importancia
que tuvo para mí el hecho. Me siento incomprendido.
Lunes 23 de agosto
El Centro de Estudiantes está organizando la fiesta. Me enteré
que en Allen se organiza la Fiesta Provincial del Estudiante; de hecho,
es su sede. Voy a colaborar. Los chicos me hablaron de "La noche de los
lápices". Voy a alquilar la película y la veré con
los chicos.
Martes 24 de agosto
Los docentes se ven obligados a continuar con medidas de fuerza, nos dijeron.
Siguen en su lucha. No todos hacen paros. Tendrían que probar un
paro a la japonesa.
Sábado 28 de agosto
No me llaman por teléfono. ¿Estarán enojados por lo
que les dije la semana pasada?
Encontré algunos datos sobre Arturo Guarnieri. Tengo que acomodarlos.
Pienso continuar mi investigación. Dicen que se encuentra la verdad
cuando uno intensamente desea hallarla. Continúo mis búsquedas
personales, quiero hallar mi verdad.
Domingo 29 de agosto
No he podido divertirme. Estoy intranquilo y me siento un aguafiestas.
Martes 31 de agosto
Fui a comprar hojas de carpeta a la librería y don A. Sánchez
me contó que él vivió en el barrio nuestro. Se acuerda
de la cancha de bochas que había frente a la casa de Marinozzi,
calculo que estaría ubicada donde ahora es un espacio verde con
árboles como una plazoleta. Me contó que aún guarda
una botella de 2 litros de vino tinto fabricado en la bodega de Guarnieri.
Me habló también de la Cooperativa Frutivinícola Millacó.
Miércoles 1º de setiembre
Recibí este telegrama:
"Mamá falleció explosión. Regresa a Buenos Aires para
encontrarnos. Allí te daré detalles.
Te quiere
Papá".
Jueves 2 de setiembre
La noticia me dejó alelado. No sé qué siento. Sí.
Percibo un vacío inmenso ¿en el estómago?, ¿en
el corazón? Un dolor agudo, lacerante me domina y como un shock
eléctrico me recorre entero. Quisiera gritar, aullar como un animal
herido. No sé qué me detiene, qué sella mis labios,
qué oprime mi garganta, qué oscuridad domina mi cerebro y
paraliza la máquina de mi cuerpo.
Quisiera llorar y gritar, pero no puedo. Percibo la parálisis que
se apoderó de mi voluntad. Mis sentimientos: ¿dónde
están? Las ingratitudes avanzan delante mío. Miro hacia atrás
y sólo veo lo que quise ver. Como todos. Como los otros. Y allí
está mi niñez. Los ojos vacíos. No veo. Una luz blanca,
muy blanca mutilando la oscuridad.
¡M A M Á!
Viernes 3 de setiembre
El valle está pintado en blanco y rosa. Perales y manzanos en flor.
Es bello.
Me gustaría que lluevan pétalos de rosas por mi madre, blancos,
rojos, amarillos, de todos colores, un festival de alegría para
recordar su risa fresca.
Siento la congoja que asfixia mi corazón y cada latido de él
es un homenaje de amor.
Quisiera saber si en el vuelo peregrino de las almas, la de mi madre ¿podrá
hacer una parada en alguna esquina para simular una despedida? ¿O
tal vez, errante, permanecerá en las sombras, oculta a mi mirada,
contemplando mi dolor y acompañando mi duelo sin poder alcanzarme
consuelo?
¡Quién pudiera extender las manos y atrapar el tiempo! Conservar
entre ellas como un cálido nido esos momentos que queremos sean
eternos...
Mamá: ¿por qué me dejaste? ¿No ves que aún
no estoy listo? ¡Tengo tanto miedo! ¿Sabés que papá
te buscará en mis ojos? ¿Quién cuidará nuestras
soledades? ¿Quién reirá con nuestras chanzas? ¿Quién
puede explicar lo inexplicable de nuestras vidas? ¿Quién
colmará la incertidumbre de mi vida? ¿Quién acompañará
este futuro que se transforma para ser sólo hoy? Siento que he perdido
las respuestas...
Domingo 5 de setiembre
A tantos meses de mi arribo y ya con las valijas listas para regresar a
Buenos Aires. Ya nunca seré el que fui. "Cada uno es responsable
de su propio crecimiento", decía mi madre.
Diario: lo que comencé como un desafío, a veces con rabia,
otras porque necesitaba un confidente que no me haga reproches, me repruebe
o sea suspicaz, ahora canaliza mi necesidad interior, tal vez un poco masoquista.
Recorro tus páginas y puedo sonreír o sonrojarme, reír
o llorar. Compruebo que la historia va y viene. Después de medio
millón de días, ¿quién se acuerda lo que hiciste?
La familia, los amigos. Lo que perdura es el afecto.
Buenos Aires, 10 de diciembre
He meditado mucho. Siento que mamá no sólo me dio la vida,
sino que tuvo la percepción necesaria para darme pertenencia a un
lugar. Todo árbol tiene raíces. A mí me faltaban.
Era un vagabundo errante en un mundo superpoblado de frías estrellas.
He encontrado otro sustento que justifique mi existencia.
Mamá no sólo apreció mis falencias, me dejó
en tía Ana un refugio seguro. Creo que la Naturaleza siempre inspiró
a mamá, en ella reside la respuesta sabia. Debo aprender a mirar
y ver.
Decidí ser periodista, como mamá. Siento que retornaré
algún día a Allen, como el viento, como la nostalgia, como
la lluvia cálida que moja el vidrio de mi ventana y marca surcos
de perdón y olvido.
Abrí mis valijas. Me acompaña mi sombra y frente a mí,
yacen sentados mis fantasmas.
Los chicos del barrio (portada)
Elisa Ofelia Pérez (biobibliografía de la autora)