Charles Bukowski: Poemas
Nirvana
Sin
Muchas
Oportunidades,
Sin
Propósito
Alguno,
Era un
Hombre
Joven
Montado
En un
Autobús
A
Través
De
Carolina
Del
Norte
Camino
A
Alguna
Parte
Y
Empezó
A nevar
Y el
Autobús
Paró
Junto a
Un bar
Pequeño
En las
Colinas
Y los
Pasajeros
Entraron.
Se
Sentó
En la
Barra
Con los
Demás,
Pidió y
Le
Sirvieron.
La
Comida
Era
Especialmente
Buena
Y el
Café.
La
Camarera
No
Era
Como
Las
Mujeres
Que
Había
Conocido.
No era
Afectada,
Irradiaba
Naturalidad.
El
Cocinero
Decía
Disparates.
El
Lavaplatos,
Al
Fondo,
Se
Reía,
Con
Una
Risa
Bondadosa
Clara
Agradable.
El
Joven
Observaba
La
Nieve a
Través
De las
Ventanas.
Quería
Quedarse
En
Aquel
Bar
Para
Siempre.
Lo
Invadió
La
Curiosa
Sensación
De que
Todo
Era
Hermoso
Allí,
Sería
Siempre
Hermoso
Allí.
Entonces
El
Chofer
Dijo a
Los
Pasajeros
Que
Era
Hora
De
Irse.
El
Joven
Pensó,
Seguiré
Sentado
Aquí,
Me
Quedaré
Aquí.
Pero
Después
Se
Levantó
Y
Siguió
A los
Demás
Al
Autobús.
Buscó
Su
Asiento
Y miró
Hacia
El bar
A
Través
De la
Ventanilla
Del
Autobús.
Entonces
El
Autobús
Arrancó,
Tomó
Una
Curva,
Cuesta
Abajo,
Dejó
Atrás
Las
Colinas.
El
Joven
Miraba
Hacia
Adelante.
Los
Otros
Pasajeros
Hablaban
De
Otras
Cosas,
O
Leían
O
Intentaban
Dormir.
No
Habían
Percibido
La
Magia.
El
Joven
Inclinó
La
Cabeza
Hacia
Un
Lado,
Cerró
Los
Ojos,
Simuló
Que
Dormía.
No
Había
Nada
Más
Que
Hacer...
Solamente
Escuchar
El
Ruido
Del
Motor,
El ruido
De las
Ruedas
En la
Nieve.
Gracias a Eugenio Barragan
por enviar este poema
Esta pagina ha sido perpetrada por Sergi Puertas
Accede a la pagina indice de Bukowski en: http://www.oocities.org/SunsetStrip/5855/
Accede a mi pagina personal en http://www.deabruak.com/sergi/
Esta pagina se lee mejor navegando con vino barato en el cuerpo