Johnny Ramone habla desde su retiro del rock
Dijo que colgó su hacha y no se ocupa de escuchar los viejos temas nuevamente
Por Senior Writer Gil Kaufman

El una vez guitarrista fundador de los Ramones Johnny Ramone -el hombre que inventó el clásico muro de sonido del estilo de guitarra trash imitado por millones de punks que nacieron en ese despertar- no quiere tocar nunca más su guitarra.
"Nunca toqué la guitarra por diversión", dijo el feliz guitarrista punk retirado de 46 años de edad con el corte de pelo estilo taza más famoso desde los Beatles a esta época. "Toque allí en el escenario para los fans de los Ramones".
El hombre que nació como John Cummings y que dedicó más de 20 años a estar al lado del cantante Joey Ramone dijo que está feliz de no hacer nada por el resto de sus días excepto atender a su enorme colección de autógrafos de baseball, recuerdos de películas de horror que llenan su hogar en Los Angeles.
"Estoy retirado. Quiero decir, trabajé por mucho tiempo", dijo Cummings, quien, junto al baterista Marky y el bajista CJ, colgaron sus camperas el 6 de agosto de 1996, cuando los legendarios pioneros del punk tocaron su show final en Los Angeles. Fiel a su reputación de remolón, Cummings no quiere hablar del paquete de CD/Video de despedida, We're Outta Here. Una crónica de los primeros años, el paquete contiene su concierto de despedida del mes de agosto en el Palace de Los Angeles, con participaciones de invitados como Lemmy de Motörhead, Eddie Vedder de Pearl Jam, Tim Armstrong y Lars Frederiksen de Rancid como también el bajista fundador Dee Dee Ramone.
"No importa lo que piense yo", dijo del paquete, del cual dijo que esperaba más. Lo que más importa para él es "que a nuestros fans les guste. Sabés, hay muchas cosas allí que la gente debería encontrar algo que les guste".
De lo que Cummings hablaba era de baseball, la histórica relación disfuncional entre cantante y guitarrista y sus canciones favoritas de los Ramones. "He revisado la historia de los Ramones tantas veces", dijo. "Sería hermoso pensar que nuestro cuerpo de trabajo esta en pie. Estoy muy feliz de nuestra carrera, sabés, todo el mundo es amable conmigo, eso está bien".
Y mientras dice no que es él quien debe decir cuál es el legado de la banda, Cummings agregó que basado en sus amigos de las bandas de Seattle, el tenía una buena idea al respecto. "No me di cuenta hasta hace unos años que todos estos chicos crecieron escuchándonos, yendo a ver nuestros shows, los chicos de Soundgarden, Pearl Jam", dijo. "Todos fueron a vernos y escucho un montón de nuestra influencia en su música".
Aunque dijo que se dio cuenta que el respeto que los Ramones tienen entre sus compañeros y fans alivia el duro dolor de no haber vendido toneladas de discos, Cummings no ayuda a suponer que hubiera pasado si el cuarteto de New York no hubiera sido tapado por sus más sucios contrapartes británicos de mediados de los setentas. Recuerda cuando el punk estaba a punto de comenzar y como la negatividad de sus compañeros británicos como los Sex Pistols y su comportamiento asesino se llevaron la primera plana. "Sufrimos por todo lo que estaba mal y no nos beneficiamos de las cosas buenas", dijo Cummings, sin sonar duro pero si resignado. "No obtuvimos la misma publicidad que la escena inglesa, pero fuimos el molde de una banda de punk rock".
La imagen -camperas de cuero, jeans rasgados, remeras sucias- está tan apegada que Cummings continúa recibiendo invitaciones a fiestas con su nombre artístico. "No puedo ser Johnny Ramone", dijo, admitiendo que a veces olvida su nombre verdadero. "La gente no te deja parar. Solo tenés aceptarlo".
No solo no quiere tocar su guitarra nunca más para los Ramones ni para otra banda, Cummings dijo que nunca escucha la música de los Ramones si puede evitarlo. "Nunca lo hice", dijo. "En alguna noche de luna podría tocar Strength To Endure o Punishment Fits The Crime para alguien, porque hay un montón de canciones que siento la gente no conoce tanto".
Cummings dijo que nunca pensó que la banda se comunicaba bien cuando estaban juntos. "Nunca hablabamos", dijo de su relación con el cantante Joey Ramone. "No creo que hayamos coincidido en algo. No se cómo permanecimos juntos, pero no pienso que importe y mientras menor era la interferencia [de Joey] mejor estabamos el resto de los integrantes".
El guitarrista apuntó la notoria mala relación entre el cantante y guitarrista de los Rolling Stones Keith Richards y Mick Jagger como prueba de que no necesitás química personal para la conexión musical.
Inyectando un rayo de luz en la deprimente conversación, Cummings dijo que siempre sintió que la banda hizo lo mejor que pudo. "Se que lo perderé en algun momento", agregó en un raro momento ansioso. "Estoy seguro que todo atleta retirado pierde su deporte".