“Al séptimo día de su desaparición, Ayesha fue vista caminando hacia el pueblo, nuevamente desnuda y vestida de mariposas de oro, con su cabello plateado flotando en el viento. Fue directamente a la casa de sarpanch Muhammad Din y pidió que se convocara al consejo para una sesión de emergencia inmediata. "Ha llegado el mayor acontecimiento en la historia del Arbol" reveló.
“Aquella noche, los miembros del consejo tomaron asiento en la rama del árbol y Ayesha, la kahin, se quedó delante de ellos en el suelo. "YO he volado con el ángel hasta las cumbres más altas – dijo -. Si, he ido al loto del último confín. El Arcángel Gibreel nos ha traído un mensaje que es también una orden. Todo se nos pide y todo nos será dado".
Nada en la vida del sarpanch Muhammad Din lo había preparado para esta eventualidad. "¿Qué pide el ángel, Ayesha hija?" preguntó esforzándose por dar aplomo a su quebrantada voz.
"Es deseo del ángel que todos nosotros, todos los hombres, las mujeres y los niños del pueblo, empecemos a prepararnos inmediatamente para una peregrinación.
Se nos ordena que caminemos desde este lugar hasta la Mecca Sharif, a besar la Piedra Negra de la ka’aba en el centro de Haram Sharif, la sagrada mezquita y allá debemos ir".
“...Fue Osman, el payaso, quien por fin habló, Osman el converso, para el que su nueva fe no había sido más que un trago de agua. "Hay casi doscientas millas hasta el mar – exclamó -. Y en el pueblo hay ancianos y niños. ¿ Cómo vamos a ir?"
"Dios nos dará fuerza", repuso Ayesha serenamente. "...Caminaremos doscientas millas, y cuando lleguemos a la orilla del mar, pondremos los pies en la espuma y las aguas se abrirán ante nosotros. Las olas se dividirán y cruzaremos hacia La Mecca andando por el fondo del mar"”*
*Extracto de Los Versos Satánicos