Siento tu magia corriendo
por calles ocultas.
Como un fantasma que espía
a través del infierno.
Sólo me puedo quedar
gritando en silencio...
Vete de aquí, no tocarás
a mi alma nunca más!
Ya nunca más!
Disimulada deslizas
tus sombras tan negras.
Sigo corriendo hasta que
tus garras me alcanzan.
Y aquí estoy otra vez
sufriendo tu magia...
Vete de aquí, no tocarás
a mi alma nunca más!
Oh, oh, oh...
Desesperado quisiera escapar
de este sueño.
Pero comprendo que esta pesadilla
es eterna.
Sigues mirándome
desde el infierno...
Vete de aquí, no tocarás
a mi alma nunca más...
( W. Giardino / D.R. ) |