Mi fe podrá defenderme
del último ataque
y doblegar
a enemigos que buscan vencer
mi decisión de ser real
y mis deseos de triunfar.
Ya mi misión está escrita
en los libros sagrados
para lograr
esa magia divina, que sé,
me ayudará a concretar
lo que mi rey me encomendó.
Y estoy seguro
ningún conjuro podrá
alimentarse de mi sangre.
Hoy los invoco
fuerzas divinas del bien,
voy a luchar
voy a vencer
por su poder.
Y llegará el gran día
que el mal en el mundo
sucumbirá a la luz
de un poder celestial.
Se morirán, se pudrirán
sólo cenizas quedarán.
( Roberto Conso ) |