EL VISITANTE REVOLUCIONARIO
(TRADUCCIÓN)

 

GURE JARRERA


 

Con el libro de Marx como doctrina

se encaminó nuestro camarada.

Todas las miserias en el equipaje,

a las lejanas tierras de los revolucionarios.

En el billete de viaje

sólo trae la ley de su juego.

Vasco hasta la médula:

"Lo que nosotros sabemos habrá que enseñarles".

 

Comer y beber, eso sí que hacía bien.

Haciendo lo que quería, donde y cuando fuera.

Alrededor del fuego un montón de batallitas vascas,

yo estoy aquí, todos tranquilos.

Y volvió a casa el diligente guerrillero,

después de hacer allí su trabajo.

Ahora sólo le duele una cosa:

no poder cantar la Internacional.

 

Poniéndose una estrella roja en medio de la boina,

recibe la bienvenida en el barrio.

Esta es la otra cara de la historia,

empiezan a cantar sus convecinos:

 

"Bienvenido, revolucionario.

Hola de nuevo, turista veloz.

Hasta la próxima, visitante.

Aquí no eres más que un pringao".

 

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete....Maaaaambo!

 

Otros vascos están luchando,

aprendiendo todo lo posible de la sabiduría de los demás.

Aunque algunos por desgracia la sigan cagando,

todavía nos unimos con ideas soñadoras.

Pakito y Begoña entre otros muchos,

han dado su vida en lejanos pueblos,

no como esos pseudorevolucionarios,

que pretenden beber de la fuente de los primeros.

 


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