LA ÚLTIMA
(TRADUCCIÓN)
Yo,
después de estar unos años pegado a la pistola,
me arrepiento.
¡Alborócense los mandriles culirrojos
que llenan los diarios!
¡Brinden los demócratas picotudos
que llenan los restaurantes!
¡Bailen los txakurras (policías) de todos los colores
que llenen las casas de putas!
Me arrepiento
y a la vez juro:
que no me volverá a cegar el brillo del revólver,
que de ahora en adelante no fallaré,
que nunca más lo haré uno a uno,
que el arma que escogeré
será exacta, perfecta, la última.