CONCIERTOS.

Conciertos Madrid Julio - Diciembre 2001.
Muy floja esta temporadilla de conciertos en la capital del reino. Acostumbrados a otros años en los que no paraban de venir grupos y grupos... En esta ocasión nos hemos tenido que conformar con los bolos de los grupos nacionales (que por otro lado tampoco desmerecen, aunque les hayamos visto 100 veces), y alguna que otra salpicadura internacional. Esperemos que el 2002 nos traiga muchos grupetes, pero, francamente, lo veo cada vez peor. ¿Madrid se está muriendo, o es el Punk Rock el que agoniza?

Nota 1 : Hay algunos conciertos a los que fui y que no he comentado; bien porque toqué en ellos o bien porque considero que no merece la pena ni siquiera menciornarlos. Así que si me viste allí y no lo lees aquí... Lo siento.

Nota 2 : Todas las críticas están firmadas por mí (Mugretone Interior), con el fin de aunar criterios y no ofrecer visiones excesivamente dispares o disparatadas. No obstante, para este número hemos contado con alguna colaboración. Bad News Brown y Anita Chang nos comentan dos conciertos de los Webelos (no voy yo a hablar sobre mi propio grupo); y Brown repite como corresponsal en Barcelona para comentarnos el show de Rocket From The Crypt, que no pasaron por la capital.

Nota 3 : Si te ofenden los comentarios que hago sobre tu grupo o el de tus amigos, te jodes...

Homenaje a Joey Ramone. Siroco. 7 junio 2001.
Tras la muerte de Joey se habrán celebrado al menos 700 homenajes en su memoria sólo en nuestro país. Yo elegí éste. Comenzaron los Sarcastic Bombs con un repertorio algo escaso, pero bastante intenso. Después los Juanramones que demostraron ser mucho más divertidos que su grupo paralelo Rip KC. Luego aparecieron los Pimps, muy profesionales y muy acertados en escoger versiones menos populares (etapa brain drain), ya que las clásicas fueron repetidas por casi todos los grupos a lo largo de la velada. Eso sí, al ser temas más oscurillos no revolucionaron tanto al personal. Las que si revolucionaron a la peña fueron las Sweet Nothing; y es que dos tetas... Sonaron como a mí me gusta, un pelín amateur (eso mola, y más en un grupo de chicas), lástima que les falte la actitud y agresividad que requiere todo grupo punk que se precie; pero a nadie pareció importarle y todos lo pasaron de miedo. Después salieron los mejores de la noche, los más Ramones, los que venderían su alma por que Joey volviese a la vida, Senomar (lee el nombre al revés). Con miembros de Lukas y Mosquito Pick en sus filas, éstos demostraron por todo lo alto cual ha sido y será siempre su grupo favorito. Y por último, cierre de lujo, el show más punk que he visto en mucho tiempo, los Jamones. No voy a decir a que otros grupos pertenecen sus componentes por no arruinar sus carreras. Estuvieron geniales, sin ensayar, desafinando, cada uno tocando el trozo que se sabía... en una palabra, montándola gorda. Hay quien dijo que no eran un grupo, que eran una broma; pero yo digo: "amigos, eso es el punk". Quiero ser el guitarra de los Jamones. Gabba gabba Joey.

Aerobitch + Dirty Schazmann. Gruta'77. 8 junio 2001.
Cita obligada para todos los punk rockers madrileños que se precien de ello. Se despedía uno de los grupos emblemáticos de la escena, más que eso, el grupo alrededor del que se creó la escena (junto con los tristemente desaparecidos Frogger). Abriendo para los madrileños, el alemán Dirty Schazmann estuvo gracioso y muy locuaz con su espectáculo country. El germano supo capear el temporal y aguantó muy bien el ataque sonoro-terrorista de Mr. Pandereta, un tipo que no paró de incordiar con una pandereta durante todo el concierto. Y por fin, y por última vez, salía a escena la formación de Aerobitch con Laura al micro. Echo de menos sus comienzos, cuando se jactaban de haber tocado 30 canciones en veintitantos minutos; esta vez no fue así, pero que demonios, hayan o no evolucionado hacia sonidos más nórdicos, Aerobitch son una máquina de triturar decibelios. Potentes, supremos, sudorosos y chuletas fueron regalando los oídos del público con sus canciones más emblemáticas, hasta que llegó el momento del adios definitivo. A mí me gusto. Os quiero aerosmith.

Vincent Von Reverb + Chingaleros.
Gruta'77. julio 2001.

7 de julio, San Fermín: elegí un mal día para dejar de oler pegamento. Una jornada nefasta para mí en donde todo me salió mal, me torcí un tobillo y acabé en este concierto para terminar de deprimirme. Empezaron los Chingaleros con la baja de Oscar (snif, snif, sin ti el grupo no volverá a ser lo mismo), y con el nuevo fichaje Javi, como miembro fijo a los bongos, maracas y otras percusiones de segundo orden.
Como siempre arrolladores, salvajes y vacilones. Después salieron Vicente y sus Vaqueros Eléctricos, y aquí llega lo gordo... Podría ser cruel y decir que un imitador de tercera de Gurruchaga agotó todas las posibles poses del Rock en la primera canción y luego se dedicó a aburrir al personal con las mismas piruetas y zarandajas. O podría ser bondadoso y decir que dentro de su estilo (Pose-Rock, Heavy light, I-wanna-be-a-rolling-stone-pero-vengo-de-un-pueblo-muy-pequeño) estuvieron sembrados y que su público quedó entregado a sus florituras guitarrísticas. Pero vamos a ser honestos y no diremos nada de un grupo, que musicalmente escapa del estilo de nuestro fanzine (Punk). Eso sí, la gente debería comprender que aunque un grupo sea más famoso que sus teloneros, a veces, conviene que los teloneros no toquen los primeros para no humillar a los "cabeza de cartel".

Baby Horror + TCR. El sol. 23 julio 2001.
Fiesta subterfuge: por tanto gentecilla indie, osea, vamos, digo yo. Mucha chica con coletas y zapatos de Minnie Mouse y mucho chico con cara de nerd y camisas que pasaron de moda hace 40 años. Un público que no merece Baby Horror, pero que se adapta muy bien a las expectativas de TCR. La verdad, es que fue difícil aguantar el show de los catalanes sin dormirse; pero se acabó y empezaron Baby Horror. Como absoluta novedad, cambio de bajista por un nuevo CONTRABAJISTA. Gran acierto, porque el sonido del contrabajo ayudó a rockanrollear los temas nuevos de los Baby, que poseen un corte más melódico y menos cramposos que los de su primera etapa. Brillantes como siempre, Jesús y Ana nos ofrecieron su repertorio propio y su tanda habitual de versiones (en esta ocasión Nikis, Buzzcocks, Parálisis Permanente, Kaka de luxe...). Se echó de menos alguna de Desechables, pero seguro que vuelven a tocar una en sus próximos shows. Fueron ellos los triunfadores de la noche, ya que gustaron a propios y extraños; y fue un gran acierto el que TCR tocaran en primer lugar, pues su espectáculo no es creíble y menos después del de Baby Horror. Y es que en la quinta dimensión, no hay tiempo para la depresión...
Undead + Sarcastic Bombs + Carbonas. Gruta'77. 29 junio 2001.
Follón, movida, mal rollito… El señor Bobby Steele es un absoluto y completo soplapollas y así lo demostró boicoteando a los teloneros y tocando ellos en primer lugar. Musicalmente, Undead no estuvieron mal, sonaron muy bien e interpretaron casi todos sus clásicos y las versiones obligadas de Misfits (cuatro creo que fueron en total). (sigue...)





 

... Un espectáculo de auténtico y genuino punk sin aditivos, pero faltó un componente esencial: la colaboración del público. Muchos se salieron fuera ante el mal rollito generado por el ex-misfits y otros aguantamos con caras de malas pulgas el recital. Una lástima. Después, por segunda vez en la noche, y esta vez sin boicot, salieron Sarcastic Bombs, que comenzaron con una increíble versión del "I turned into a martian" de Misfits, cambiando la letra del estribillo por esta otra, mucho más graciosa: "me han echado de los misfits... por ser un puto tullido...". Para el que no lo sepa debemos decir que Mr. Steele tiene una pata bastante chunga que arrastra por allá por donde pasa. (ver entrevista a Sarcastic Bombs). Y finalmente, como improvisados cabeza de cartel, los Carbonas, con su pegadizo punk-R'N'R. Esperamos no volver a presenciar comportamientos de este tipo y disfrutar al máximo de los conciertos, que encima, cada vez son menos...

Wild Savage + Los Chicos. Gruta'77. 1 julio 2001.
Los Chicos siempre aciertan y destilan en sus espectáculos un R'N'R de alto octonaje pasado por la trituradora de Nine Pound Hammer, los malos modales de los Motards y la crudeza de los Oblivians. Nada que ver con la mierda High Energy, esto es R'N'R de verdad. Gran concierto, rematado con un "Viva Las Vegas" interpretado por un doble de Elvis un tanto rancio. Los segundos de lo noche fueron los increíbles Wild Savage. Con sus canciones propias (muy Rip Offs) y sus versiones de garage clásico nos conquistaron a todos y nos dejaron con ganas de más. El cantante me encantó con su actitud, sus payasadas, su encanto personal; está claro que no me pienso perder su próximo bolo . Eso sí, dejaría un poco de lado su faceta revisionista (Cynnics, Troggs, Vertebras...) y explotaría más la reivindicación de grupos actuales y más en su línea, como la versión que hicieron de Coyote Men. Lo primitivo urge!!!

Les Baton Rouge + Sweet Nothings. Gruta'77. 5 julio 2001.
Las Sweet Nothings parecen estar abonadas a todas las salas madrileñas y no dejan de tocar en todas partes. Y allí estaban otra vez, esta vez dejaron de lado su repertorio ramoniano para ofrecernos un nuevo repertorio con versiones de grupos femeninos que, la verdad, les pega mucho más; sobre todo a la hora de aprovechar la angelical voz de Anita. ¿Se puede hablar ya de Anita y las Corvettes o aún es pronto? Para los que echamos de menos el Punk con actitud, el R'N'R y el garage crudo y desquiciado, llegaron las portuguesas Baton Rouge: un cruce entre las riot grrrls más enérgicas y desagradables (Bikini kill, Red Aunts, Skinned Teen...), el R'N'R más primitivo, marciano y cavernoso (Cramps, Pussy Galore, Trashwomen...), el punk femenino oscuro de finales de los 70 (Icy Paris, Sado-nation...) y cosas de corte más clásico ( X-Ray Spex, Plasmatics...). Entre todo este batiburrillo, las Baton Rouge ofrecieron uno de los mejores shows punks que he visto este año: dos guitarras, sin bajo, actitud, medias de rejilla, gritos, tacones altos, escupitajos... muy punk. Un 10. Entrevista.

ROCKET FROM THE CRYPT + Señor no + Vincent Von Reverb y sus vaqueros eléctricos + Motosierra. FISC. Santa Coloma de Gramanet. 31 de agosto de 2001.
Abren tres grupos patrios: Muy grandes Señor no.
Pisan los Rocket from the crypt el escenario y tiembla Roma. Speedo mueve los hilos. Con la ayuda de un traductor insta al publico a que se unan a ellos, se calcen sus Dancing shoes y sientan sinceramente lo que proponen: Punk Rock and Roll de platino en estado puro. Comienzan con Middle+Born in 69 (¿algún posible mejor arranque?), y luego Young livers, Toma!. Apoteosis. Seis apóstoles de negro con tira de letejuelas rojas en mangas llenan el escenario. La lluvia les acompaña durante toda la actuación y se crecen aun mas. Speedo se desliza, es el preacher perfecto, sonrisa en boca, suda clase y carisma, disfruta, habla sin parar y se gana al publico. Uno tras otro despliegan su artillería con predilección por sus tres últimos trabajos (momento álgido con Boychuker, un riff demoledor marca de la casa y unas paradas mágicas dejan boquiabierto. Temazo donde los haya!!). Escupen todas sus perlas: On a rope, Dick on a dog, Sturdy wrist, Straight american slave, venom venom...Son los mas grandes: ni punteos, ni poses falseadas, ni onanismo musical, ni ocho cuartos...una auténtica bola de energía que te eleva del suelo y te menea, y menea, y menea... La lluvia dificulta el discurso del concierto y les aconsejan que paren. Ni caso, se juegan el tipo. Se quedan como estatuas y arranca When in rome (I do the jerk). Himno (y premio a uno de los mejores títulos del mundo). Una patada para los presentes. Caída de lágrimas. Nos quedamos sin Ghost Shark, no hay bises. Fin.
No me gustó: Tantísimas canciones en el tíntero. Una pena.
Un cien sobre diez. Memorable.
Bad News Brown.
Man or Astroman? Gruta´77.
8 septiembre 2001.

Cuarta visita de los astrosurfers más marcianos de la galaxia a nuestra querida ciudad. Ya que no les vi en su tercera entrega y de las dos primeras salí bastante contento, decidí repetir. Primer fallo: carísimo (2.350 ptas!!!). Segundo fallo: Eran tres, ¿dónde estaba el otro guitarrista? Tercer fallo: Cada vez suenan menos surf y más experimentales; aunque hay cierto toque Devo que se agradece.
Cuarto fallo: Una hora de show sin cantar acaba cansando. Aunque no fueron todo fallos; también tuvieron sus puntos cuando hicieron una canción con el sonido de una impresora o cuando prendieron fuego a uno de sus múltiples aparatos; además cuando el bajista cogía el teclado de su ordenador la cosa estaba muy curiosa. Sonidos del hiperespacio, mucho sentido del humor y cierta parafernalia (aunque menos que en años anteriores) salvaron un concierto que podría haber sido una caquita. Un 5.

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