
Galicia te despierta morriña aunque nunca hayas vivido.
Galicia, es la tierra de mis abuelos y de mi padre y posiblemente la de muchos otros que lean este comentario.
La
describo, a través del recuerdo (ya que tuve la suerte de recorrerla dos
veces), como una tierra de ensueños: Carreteras serpenteantes, bosques de
pinos, a veces con niebla, otras con sol y un mar azul que corona su encanto e
invita al turista a disfrutar de sus playas.
Poblada
de ciudades antiguas, catedrales imponentes, callejuelas de piedra que conservan
el estilo de siglos atrás. La huella romana se haya presente en las murallas de
Lugo y en las pequeñas iglesias de las aldeas.
No
sólo el paisaje y la arquitectura le dan su idiosincrasia, también sus muñeiras,
sus gaitas y, por sobre todas las cosas, la alegría de su gente.
El
pulpo a la gallega es el plato típico de la región y Carballino, la ciudad más
famosa por prepararlo.
Además
Galicia es un tierra de poetas, que plasmaron en sus versos el sentir de su
pueblo y la belleza de su tierra.
Mi
consejo es que si viaja, no deje de conocerla.