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En un país
muy, pero muy lejano había una pequeña aldea llamada Celestiana.
Un poco mas al sur, había un camino que llevaba a un castillo
donde vivía una princesa llamada Rosita. El castillo estaba rodeado
por un dragón.
Un día, un apuesto príncipe luchó con el dragón.
Después de ganar la batalla, rescató a la princesa y se
la llevó a pasear en su caballo. Un poco después, fue
al castillo del rey a pedirle por favor si podía casarse con
ella, y el rey aceptó. La boda se hizo a la madrugada. Todos
estaban felices por la boda de ellos. Un poco después tuvieron
muchos hijos. Ellos ya eran muy ricos. Todos los días iban por
las calles más pobres repartiendo a todos los pobres su riqueza.
La gente los quería mucho por su bondad. Repartían remedios
y hasta ropa muy suave, y un poco de comida como para que alcance para
toda la vida.
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