Otros poemas de
Mario Benedetti
Mario Benedetti
nació en el Paso de los Toros, Uruguay en 1920. Se educó
en un colegio alemán y se ganó la vida como taquígrafo,
vendedor, cajero, contable, funcionario público y periodista.
Es autor de novelas, relatos, poesía, teatro y crítica
literaria. Ha publicado más de cincuenta libros y ha sido traducido
a veintitrés idiomas.
Reparte su tiempo entre Montevideo y Madrid. Ha obtenido el Premio
Reina Sofía de Poesía 1999. |
TACTICA Y ESTRATEGIA
Mi táctica es mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es ser franco
y saber que vos sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón ni abismos
mi estrategia es en cambio
más profunda y más simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
AMOR DE TARDE
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.
NO TE SALVES
No te quedes inmóvil
al borde del camino,
no congeles el júbilo
no quieras con desgana,
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma,
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo,
no dejes caer los párpados
pesados como juicios,
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo;
pero si,
pese a todo
no puedes evitarlo,
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo,
y dejas caer los párpados
pesados como juicios,
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño,
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo,
y te quedas inmóvil
al borde del camino,
y te salvas,
entonces,
no te quedes conmigo.
ROSTRO DE VOS
Tengo una soledad
tan concurrida,
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos,
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos,
de primeras de cambio
y de último vagón ,
tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla,
como una procesión
por colores
tamaños y promesas,
por época, por tacto
y por sabor,
sin un temblor de más,
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos,
estoy lleno de sombras
de noches y deseos,
de risas y de alguna maldición;
mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor,
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos,
pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor,
que ya no aman,
como víveres
que buscan a su hambre,
miran y miran,
y apagan mi jornada,
las paredes se van
queda la noche,
las nostalgias se van
no queda nada,
ya mi rostro de vos
cierra los ojos,
y es una soledad
tan desolada.
VICEVERSA
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa
ESTADOS DE ANIMO
A veces me siento como un águila en el aire
(de una canción de Pablo Milanés)
Unas veces me siento
como pobre colina,
y otras como montaña
de cumbres repetidas,
unas veces me siento
como un acantilado,
y en otras como un cielo
azul pero lejano,
a veces uno es
manantial entre rocas,
y otras veces un árbol
con las últimas hojas,
pero hoy me siento apenas
como laguna insomne,
con un embarcadero
ya sin embarcaciones,
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde,
te acerques y te mires..
te mires al mirarme.
HAGAMOS UN TRATO
Cuando sientas tu herida sangrar,
cuando sientas tu voz sollozar,
cuenta conmigo.
Compañera usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez,
sino contar conmigo.
Si alguna vez advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio,
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar conmigo.
Si otras veces me encuentra
huraño sin motivo,
no piense qué es flojera,
igual, puede contar conmigo.
Pero hagamos un trato,
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo saber que existe
uno se siente vivo.
Y cuando digo esto,
quiero decir contar,
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco,
y no es para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber a ciencia cierta
que usted sabe, que puede
contar conmigo.
|