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"¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida?
Una ilusión. Una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño. Que toda la
vida es sueño, y los sueños, sueños son".
Calderón de la Barca
"Estamos hechos de la materia de la que están hechos
los sueños, y nuestra corta vida se cierra con un sueño".
William Shakespeare
 | "Mi reino es mucho más terrible que el tuyo, hermana
Muerte" |

Este es uno de los mejores
comics que he leído jamás, y uno de los que más influencia ha tenido en el
mundillo, despertando la imaginación de miles de lectores. Su autor, Neil
Gaiman, es una especie de discípulo reconocido del ínclito Alan Moore
(síp, la mitad de mis comics favoritos son suyos), pero con Sandman se libró
de la sombra del maestro y llegó incluso a superarlo en algunos puntos.
Dejadme que os hable un poco del argumento de los setenta y cinco
números de esta serie... Mmm, ¿por dónde empezar?
"Lo que necesitas saber
antes de empezar: existen siete seres que no son dioses. Que existieron antes
de que la humanidad soñara con los dioses y que existirán mucho después de
que muera el último dios. Se les llama los Eternos. Son
personificaciones de (en orden de edad): Destino, Muerte, Sueño,
Destrucción, Deseo, Desesperación y Delirio". Neil Gaiman
La serie se centra en la evolución del personaje de Sueño,
uno de estos Eternos. También se le conoce como Morfeo, Tejesueños,
Moldeador o Sandman, y su responsabilidad es controlar y dirigir el Reino
de los Sueños. Morfeo es un personaje oscuro y romántico, gótico y temible,
orgulloso y consciente de sus responsabilidades. Un mago humano que intentaba
atrapar a la Muerte con sus sortilegios captura en cambio a Sueño, y le
retiene durante setenta años en una jaula de cristal. Durante este
forzoso aislamiento, se empiezan a desarrollar cambios en Morfeo, que le irán
afectando más de lo que cree...
Morfeo arrastra
varias tragedias, que dan lugar a alguno de los mejores arcos argumentales de
la serie y prefiguran su magnífico final: sus fracasos amorosos con Calíope
(una de las nueve musas), Titania, la bruja Thessaly o Nada, el triste
destino de su hijo Orfeo, la desaparición de Destrucción, la rivalidad con
Deseo... Morfeo es un personaje trágico, melancólico, profundamente triste.
A pesar de que Mervyn (un gran alivio cómico) comenta que "en realidad
le gusta ser la figura trágica bajo la lluvia", durante la serie se
adivina que el pobre Morfeo está alcanzando el límite de lo que está
dispuesto a aguantar...

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Pero el cómic de Sandman no habla solamente de Morfeo, sino que presta
atención al resto de su "familia", esa fascinante invención de
Gaiman que son los Eternos. Dejadme que diga unas palabras de cada uno de ellos
(por cierto, fijaos que el nombre de todos ellos empieza, en inglés, por la
letra "D". No, tampoco yo sé por qué, aunque tengo mis teorías).
- Destino: El mayor de los
Eternos (y por cierto uno de los personajes que ya existían en el Universo DC
antes de la llegada de Gaiman). Es ciego, y está siempre encadenado a un
pesado libro en el que está escrito todo lo que ha ocurrido, ocurre y
ocurrirá en nuestro Universo.
Su Reino es un jardín crepuscular al que
se puede llegar a través de cualquier laberinto: el Destino, al fin y al
cabo, consiste en tomar decisiones, una detrás de otra, que llevan a un
resultado final. Destino es un personaje grave y pausado, a veces abrumado por
el peso de su carga, y siempre con la irritante costumbre de llamar a las cosas
por su nombre.

- Muerte: La hermana inmediatamente mayor
respecto a Sueño, y uno de los personajes más populares de la serie. En lugar
de ser la tradicional y horripilante guadañera del Tarot, aquí la Muerte
aparece como una simpática chica gótica de unos veintitantos años, a la que
cualquiera querría conocer. Muerte tiene un trabajo que hacer (recoger las
almas de los muertos y guiarlas hacia su destino) y lo desempeña con
dedicación: en su número de presentación "El sonido se sus
alas" vemos cómo es uno de sus días de trabajo. ¿Y por qué
realiza ese trabajo con comprensión y hasta alegría? Porque, como dice
ella misma en una de mis frases favoritas: "Ser simpático cuesta lo
mismo que ser antipático. Y es más divertido".
Cambio ahora de página en atención a aquellos de
vosotros con conexiones lentas... En la próxima página sigo
desgranando este fabuloso comic de Sandman y hablando del resto de Eternos (entre
ellos mi ídolo Delirio).
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