.Human Drama:Datos
Información tomada de diferentes reportajes...
Human Drama floreció rápidamente en 1986, en Brandnew, un club subterráneo de Los Ángeles. California.
La escena ahora legendaria del gótico generó un nuevo expositor dentro de la enorme gama de depresión y odio.
En 1987 una recopilación bajo el sello de Geffen, incluyó una pista de Human Drama.
Es entonces que Human Drama construyó rápidamente una reputación enorme haciendo de ellos algo sumamente atractivo para varios sellos discográficos.
Finalmente el grupo es firmado por RCA en noviembre de 1988 empresa que edita un álbum integral titulado Sensación.
El grito interno de Human Drama
por Mario Alberto Hernández Méndez. Mescalitos, May 01 2001
"Yo quiero que cada palabra sea completamente entendida; quiero crear la impresión de que tú no estuviste escuchando a un cantante de rock en la grabación, sino que casi estuviste escuchando a una persona pensando", reza una declaración de Internet de Indovina, medio que cuenta por millones a los fieles fanáticos de esta agrupación.
Habita el ‘drama humano’ en el Centro Cultural Roxy
por Enrique González. Mural, May 27 2001
"Me gustaría que me recordaran como un buen tipo", asegura con una sonrisa Johnny Indovina.
Los Rock stars, Indovina mira de frente y responde con sencillez.
"No como una estrella o el hombre que vendió al mundo. Nada más un buen tipo.
Indovina sabe de lo que habla. Su banda, Human Drama, nació en 1980, en Nueva Orleans, bajo el nombre de The Models, que cambiaría definitivamente en 1985.
Desde el principio se le contó entre las huestes del dark rock, pero su estética está a miles de kilómetros de distancia de la de bandas como Christian Death.
Human Drama es una banda de culto. ¿Cuàl es la necesidad de seguir adelante?
Nunca ha sido mi plan de vida hacer esto. Simplemente ha pasado. No hay un plan detrás. Sucede.
¿Ubicas a Human Drama dentro del movimiento dark?
No necesariamente. Escribo sobre emociones profundas, sobre situaciones que tocan al ser humano.
Dolorosas, a veces. Para mucha gente eso es el dark.
Imagina perder a alguien de tu familia, a un amigo. Eso es real, te resulta cercano.
En ese sentido pienso que soy realista Muy realista.
Hablar de chicas, de un sábado en la noche y de beber, es divertido pero no es importante.
A tu corazón le pasa inadvertido.
¿Existe, entonces, una alternativa al rock de tardeada?
Sí: Tom Waits. David Sylvian. Pero no me parece mal que Marilyn Manson o Smashing Pumpkins suenen tanto.
Los jóvenes necesitan sus iconos. A mí también me gusta escuchar mis canciones en la radio.
¿Y David Bowie?
(Risas) Hay una conexión con Human Drama, ¿no? Pinups fue un homenaje abierto a Bowie.
Nos volvía loco. Siento que él era la estrella tras la que todos corrían en 1975.
Imponía los estilos. Hoy los sigue. Si algo suena, Bowie tiene un disco parecido tres meses después.
Human Drama ha venido cinco veces a México, pero éste es su debut en Guadalajara, ¿qué actitud quisieras encontrar en el público esta noche?
Quisiera que escuchara con cuidado lo que tratamos de decir.
El idioma es una barrera en México, pero creo que la energía y los sentimientos de la música pueden llegar si los dejas.
No somos heavy metal: somos más densos, reposados.
¿Qué música te llevó a formar el grupo?
La que me atrapaba, la que me decía algo sobre mí mismo. Joy Division, Lou Reed, Nico.
Las letras de Leonard Cohen realmente me dijeron algo.
¿Planes a corto plazo?...
Estamos haciendo una recopilación que podría estar lista para fines de año.
¿Y el futuro?
Vaya, estoy muy orgulloso de nuestro disco nuevo.
Es lo más cercano que he conseguido a lo que quisiera recordar al final de mi vida.
Y luego... no sé.
Nunca planeo el siguiente paso antes de terminar el que estoy dando.
Johnny Indovina - El mundo interior de Human Drama
Publico (Guadalajara, Septiembre 3, 1999)
De Nueva Orleáns donde surgió a Los Angeles donde impulsó su carrera, Johnny Indovina regresa cargado de imaginación poética para presentar un nuevo disco llamado Momentos en el tiempo.
Creador del grupo Human Drama, Indovina ahora trae un material especial, y es el primer documento sonoro de sus legendarias presentaciones acústicas como solista.
El material está conformado por 14 temas llenos de serenidad, emociones y fue creado al unir una considerable cantidad de grabaciones hechas entre 1995 y el 2000.
Human Drama se presentará este viernes y sábado 14 y 15 de junio, en concierto acústico para beneplácito de sus miles de seguidores mexicanos.
También estará en León y Guadalajara, el próximo fin de semana.
Human Drama
Club Dada X
Bolívar 31, 2do. Piso, Centro Histórico | A partir de las 21:00 | Boleto: $100
Drama acústico
Música
Enrique González
Banda de culto, icono del rock subterráneo que se producía en Los Angeles a finales de los 80 y dueños de uno de los más carismáticos líderes del gótico, Human Drama se desprende momentáneamente de ese líder, Johnny Indovina, quien mañana se presenta en la ciudad con su álbum acústico Momentos en el Tiempo.
¿Un disco titulado en español? Suena raro en el caso de Indovina, pero él lo explica tan fácil como que en México siempre ha sido muy bien recibido por el público, y es por eso que decidió ofrecerles algo completamente distinto, ya que no sólo es un disco que tiene algunas grabaciones hechas en México, sino que primero será editado aquí y después en Estados Unidos.
"Me encanta lo que la gente de este País me ha dado y realmente quería hacer algo especial para ellos", aseguró Indovina vía telefónica desde la Ciudad de México, horas antes de su concierto la semana pasada.
Los temas que componen Momentos en el Tiempo son una recopilación del material que Human Drama ha ido produciendo a lo largo de sus más de 15 años de trayectoria, entre ellos "Mr. Storyteller", "Sad I Cry", "Tired" o "Death of an Angel".
Estos cortes se desprenden de los álbumes clásicos de la banda insignia del gótico estadounidense, destacando Songs of Betrayal o Feel; esta nueva experiencia de Indovina solo en el escenario le causa una satisfacción especial, ya que dice sentirse mucho más conectado con el público.
"Siempre es excelente el ambiente en México, ahora es un poco diferente porque sólo voy a tocar yo, creo que es un buen reto y espero hacer un buen show", aseguró.
Con sesiones grabadas tanto en la República Mexicana como en el vecino del norte, Momentos en el Tiempo es la antesala de lo que será End Effect, título provisional del próximo disco de Human Drama, agrupación que a decir de su líder aún tiene mucho qué dar.
"Haré un tour por varias ciudades en Estados Unidos con Momentos en el Tiempo porque quiero que los estadounidenses escuchen este bellísimo álbum hecho para México y una vez que esta gira termine esperamos estrenar el siguiente álbum oficial de Human Drama, porque Human Drama todavía está vivo", dijo el músico de las gafas oscuras.
De su anterior visita a Guadalajara, la cual estuvo repleta de contratiempos, cambios de sede y retrasos en un concierto que terminó por irse del Roxy -clausurado un día antes- al ahora desaparecido Bar Dóberman, en donde los enardecidos fanáticos tuvieron que esperar durante más de cinco horas para ver a su ídolo, el cual apareció alrededor de la una de la madrugada.
"Hubo muchísimos problemas, pero una vez que estuvimos sobre el escenario el concierto fue exactamente como queríamos, pero finalmente se logró algo muy intenso, valió la pena", recordó Indovina.
JOHNNY INDOVINA
Invitados: Sara Valenzuela
DJ's Psiconauta y Deg 09
22 de junio, 21:00 horas
Evangelina Bar
Av. López Mateos Sur 540
$120
Venta de boletos en Hippos y Mr. Cd
(Prensa Escrita. Guadalajara, Junio 21, 2002)
En la piel de Johnny Indovina (Extraído del diario Milenio/Público)
El líder de Human Drama ofició un recital acústico, en el bar Evangelinas, ante cerca de 200 asistentes, quienes se complacieron con las versiones en solitario de las canciones insignia de la banda angelina.
Susana se arremolinó en la silla, cantó, jadeó, sacudió la cabeza y, en uno de los puntos más álgidos de la noche, lloró, visiblemente conmovida por los acordes desgarrados de la guitarra y la voz de Johnny Indovina, quien el sábado pasado ofició un concierto acústico en el bar Evangelina’s, con el que presentó en Guadalajara su más reciente producción, Momentos en el tiempo, una revisión en solitario de los temas que han hecho de su banda, Human Drama, un emblema del dark rock.
Susana fue una de las cerca de 200 personas reunidas en el local que, pasado el entremés, acústico también, de Sara Valenzuela, se entregaron sin miramientos al grito furioso y romanticista de un Indovina que minutos antes de la medianoche, guitarra en mano y gafas oscuras, ofreció una velada intimista con temas como “My skin”, “Death of an angel” o “The world inside”, “I could be a killer” o “This tangled web”.
El público que acudió al Evangelina’s pintó con su presencia una suerte de alfombra multicolor: terciopelo negro por un lado, camisas de superhéroes del otro, cabellos como pinchos dorados al fondo y un par chicas que, distraídas y fuera de lugar, no pararon de reír durante el concierto. Frente al escenario, Susana, los ojos fijos en Indovina y las manos estrujadas, cantó cada uno de los temas de Human Drama, que siempre fueron precedidos por un breve discurso del anfitrión.
“Cuando escribí está canción trabajé toda una noche y terminé cerca de las ocho de la mañana. En ese momento llamé a lo miembros de la banda y les dije: ’Vengan conmigo para tocar la mejor canción que he hecho’. A las diez de la mañana ya la estábamos tocando todos, y hasta la fecha sigo pensando que es la mejor canción que he hecho”. Y la guitarra del juglar Indovina estremeció el lugar con “This forgotten love”.
Canciones de traición, de odio (“a nadie en particular. Hay momentos en que escribes del odio porque lo estás jodiendo todo, pero es algo pasajero, que se da en un momento de tu vida”), etcétera, completaron el periplo que terminó con un encore magistral en el que Indovina hizo gala de su presencia escénica y su calidad interpretativa: “The waiting hour”.
Al final de la canción, justo después de terminar la última estrofa (“I know your heart is breaking/Just like mine did”), los asistentes se despegaron de sus sillas para despedir de pie a Johnny Indovina. Pero la despedida no fue tal, porque el líder de Human Drama regresó a firmar autógrafos mientras los comentarios sobre la velada pululaban por doquier: “Lo chingón de Indovina es esa especie de modestia, de sencillez sobre el escenario”, “¿Qué onda con la chavita que se sabía todas las canciones? ¿La viste?”, “Se llama Susana”, “De poca madre”, “’My skin’ fue la segunda rola”, “Ojalá vuelva pronto con todo el grupo”, “¿En dónde seguimos la fiesta?”.
Al comenzar el concierto, Indovina agradeció al público de Guadalajara y se dijo contento de estar de nuevo en la ciudad, gesto que pareció corresponder con el comentario que, cerca de la mesa en la que al final repartió firmas, le hizo uno de los asistentes: “Gracias, Johnny, por esta gran noche”.
(Guadalajara, Jalisco. Junio 22, 2002)
Acerca con música el drama humano
Mariana Islas
La negra figura de Johnny Indovina llegó sola al Bar Evangelina's la noche del sábado para presentar poco más de una hora de su música, letras profundas de oscuras melodías, y acercarse al menos por unos instantes a sus leales seguidores.
Los elementos indispensables en todo buen concierto se hicieron presentes con Indovina: buen sonido, iluminación garantizada en penumbras moduladas y la música.
Como en todo bar, la gente bebía, fumaba y escuchaba atenta al rockero, salvo las penosas excepciones constituidas por aquellos despistados que, ignorando la visita del vocalista de Human Drama, equivocaron la fiesta e interrumpieron a los interesados.
Indovina, justo al centro del escenario, logró disparar los ánimos que fieles siguieron al Human Drama que en esta ocasión prescindió del resto de su banda, más no del sonido que lo ha caracterizado desde ese primer contacto que hizo en 1988 con su disco Hopes Prayers Dreams Heart Soul Mind Love Life Death.
La cercanía entre Indovina y las más de 200 almas que atestiguaron la llama de su propuesta, era el punto de partida para el diálogo entre el solista y la gente, la mayoría vestidos de negro, emblema del movimiento dark que también en Guadalajara tiene adeptos.
La amargura y tristeza manifestados en las letras del músico se colaron en la audiencia, pero nunca como señal de desánimo, sino de comunión.
Cuando todos pensaron que Indovina se despedía por lo que quedaba de la velada, salió y ofreció dos canciones más. Luego la desaparición del alto hombre fue inminente, pero se anunció que firmaría autógrafos.
(Prensa Escrita. Guadalajara, Junio 24, 2002)
Johnny Indovina en la intimidad acústica
16-Jun-02
Aunque los integrantes de Human Drama juren y perjuren que su música no es oscura, larga y estrecha ha sido su relación con las legiones de “darketos” que cada vez que vienen a México llenan sus conciertos. Una buena noticia para ellos es la aparición de Moments in time (Noise Kontrol, 2002), disco en el que Johnny Indovina, líder de la banda de Los Ángeles, toma su guitarra acústica y entrega una colección de sus canciones más emblemáticas. Todavía mejor: el propio Indovina en México. Visita Guadalajara el próximo sábado 22.
Formados en Nueva Orleans en 1980, los integrantes de Human Drama despuntaron en el pujante escenario de Los Ángeles en 1986. Desde la aparición del extended play titulado Hopes prayers dreams hearts minds love life death (RCA, 1989), el grupo no ha dejado en crear una serie de álbumes que apuntan hacia la sensibilidad del escucha. En la discografía tienen un sitio especial las grabaciones en acústico, que muestran un lado más íntimo de Indovina.
En entrevista telefónica, el músico cuenta que a mediados de los noventa comenzó a grabar algunos de sus espectáculos acústicos, de los cuales realiza tres o cuatro cada año. “Después de hacer una gran colección de grabaciones me puse en contacto con Joseph Muñiz, quien entonces estaba en Opción Sónica de México, para hablarle sobre el potencial del material y la idea de editar uno de estos conciertos acústicos como una especie de novedad. Joseph y yo habíamos perdido el contacto después que dejó Opción Sónica y ahora que está en Noise Kontrol me preguntó si todavía estaba interesado en hacer ese disco acústico en vivo. Le dije que tenía cinco o seis cintas más grabadas en vivo, así que tenía mucho material para escoger”.
Aunque uno piensa que para Indovina resultó difícil escoger las canciones para armar Moments in time, éste dice que no fue así. “Algunas de las grabaciones estaban muy bien, así que eso me permitió elegir ciertas canciones. Como he hecho con otros discos de Human Drama, me decidí por las piezas que sentí que eran las mejores versiones, las que tenían mayor sentido. Son las versiones que suenan tan frescas como cuando las escribí, como si me sentara en el borde de mi cama aprendiendo una nueva pieza, creando las letras”.
El Indovina acústico no tiene el sonido artificioso de la mayoría de las grabaciones de la serie Unplugged de MTV, en que hasta los aplausos parecen pregrabados. El líder de Human Drama conoce el efecto que puede producir un músico ante su público cuando la interacción es real, algo que podrá ser apreciado por sus fans. Si algo distingue este tipo de conciertos es la intimidad creada, asegura el músico. “Es como si yo estuviera tocando para una sola persona. Creo que eso te lleva a entender exactamente lo que significan las palabras de cada canción; es algo más literal”.
El público, se le sugiere, tiene mayores posibilidades de acercarse al mensaje de las canciones a través de un disco acústico. “Eso no lo sé. Nunca puedo predecir lo que va a decir la gente acerca de alguno de mis álbumes. Siempre espero que lo vean como algo importante. El mejor cumplido que puedo recibir es que alguien me diga que va a guardar mi disco en su colección. Así que espero haber hecho otro que tenga las mismas características”.
Hace tiempo que Human Drama no ha realizado un disco con canciones nuevas, y en su lugar se han editado antologías y discos en vivo. Pero tal situación no durará mucho, pues luego de la edición de Moments in time se espera otro lanzamiento. “Tenemos un nuevo disco que podría llamarse Sound of the blue heart, aunque todavía no estoy seguro si ése será el título definitivo. Actualmente estamos trabajando con un sello mexicano para que pueda estar en el mercado muy pronto”.
“Los chavos que van a vernos son muy especiales, muy emocionales. La mayoría de la gente no es tan emocional respecto a la música, no dejan que sus sentimientos fluyan. Ven la música como un entretenimiento de fondo y no profundizan en las canciones. Por ese motivo creo que siempre tendremos una sección especializada del público; tal vez se esté volviendo un poco más grande, pero siempre será muy limitada”.
A pesar de no contar con un gran público, Johnny Indovina siente que su gran sueño se ha cumplido. “Lo único que había querido alcanzar con la música: he hecho al menos un álbum que alguien sentirá que es tan importante que debe tenerlo en su colección para toda la vida. Siempre había querido lograr eso. Más que cualquier cantidad de dinero, lo más satisfactorio es que la gente aprecie mi trabajo y valide el motivo por el cual fui puesto en este planeta”.
Colaboración con Zimmerman
Además de hacer sus conciertos como solista y desarrollar el trabajo creativo como líder de Human Drama, en calidad de productor Indovina ha realizado diversos discos para otros músicos. Así nació el grupo Memory Burn y el disco Life of it’s own. “A mediados de los noventa estaba produciendo a la banda Miracle Mile; con ellos hice tres álbumes en Los Ángeles y trabajé muy cerca con el compositor David Zimmerman. Después de que la banda se desintegró, estaba en el proceso de ayudar a David a realizar sus nuevas canciones e incluso las canté. Cuando habíamos hecho esto, me dijo que mi voz había quedado perfecta y que sería bueno que hiciera esto como un proyecto alterno a Human Drama. Para entonces ya me había enamorado de las canciones, pensé que sería una gran idea y seguimos adelante”.
Memory Burn está integrado por Indovina en la voz, el guitarrista Steve Caton (quien ha trabajado con muchos músicos, especialmente con Tori Amos), el baterista Rob Cournoyer, el bajista Mike Mallory y Zimmerman en el piano. La idea de este último era hacer un trabajo con reminiscencias cinematográficas. “No intenté realizar un musical, sino un drama acompañado con música, de forma directa y constante. Para las letras, tuve que buscar profundamente dentro de mí, en mis experiencias, actividad que normalmente no analizo. Sin embargo, el resultado bien valió la pena”.
La primera vez que Zimmerman escuchó a Johnny Indovina fue a través del disco Pin ups, en que Human Drama hace covers a diversos grupos. Especialmente le gustó su interpretación a “Wish you were here”, composición clásica de Pink Floyd. La expresividad, dice el compositor en entrevista, es la cualidad que le atrae de Indovina. “Creo que es maravilloso, muy expresivo. Cuando estaba escribiendo las canciones no pensaba sino en él, porque su voz es muy real y suena perfecta en mi álbum”.
Éste es el primer proyecto en el que trabajan todos estos músicos juntos, aunque ya han colaborado unos con otros en diversos ocasiones. “Por ejemplo, yo he trabajado con Johnny en Human Drama, y Mike Mallory y yo hemos colaborado en Miracle Mile. Todo el proyecto es muy interesante y siento que esta banda va a llegar muy lejos. Tengo muchas expectativas. Pronto haremos otro disco y si las cosas salen bien probablemente todos estaríamos interesados en que las cosas continuaran”.
Tal vez Life of it’s own no alcance un lugar en las listas de popularidad ni será incluido en MTV, pero seguramente será buscado por los seguidores de Human Drama y de la música que busca atender el lado sensible del escucha.
“Algunas de las canciones expresan emociones que muchas veces la gente no quiere enfrentar. Sin embargo, es un álbum muy auténtico y para mí particularmente fue muy difícil hacerlo porque tuve que colocarme en un nivel muy emocional. Cualquier cosa que sea lo que te gusta, no importa la edad que tengas, este álbum trasciende y permite que el escucha sienta algo. Eso es algo muy importante”.
Johnny Indovina se presentó el sábado 22 de junio (2002) en el Evangelina’s Ultrabar, López Mateos Sur 540, cerca del Cine del Bosque. Precio: 120 pesos por persona.
Xavier Quirarte | Milenio.com
Johnny Indovina, la composición de canciones como autoterapia
23-Abr-03
Johnny Indovina recuerda claramente la vez que Human Drama estaba por realizar su primer viaje a la ciudad de México en 1995.
Johnny Indovina recuerda claramente la vez que Human Drama estaba por realizar su primer viaje a la ciudad de México en 1995. Antes de volar de Los Ángeles, en un ensayo el líder les advirtió a sus compañeros: “Miren, vamos a un país nuevo. Sé que somos populares en Estados Unidos, pero ahora es tiempo de recordar cómo eran las cosas cuando empezamos y lo que tuvimos que hacer para que nuestros espectáculos se volvieran importantes. A la gente no le importa lo que tenemos que decir, así que no hablen entre canción y canción porque somos realmente profesionales. Debemos vender de nueva cuenta nuestras canciones”.
Casi ocho años después, Indovina ríe ante el recuerdo: “¡Llegamos a México y la gente conocía todas las letras de todas las canciones y hablaban con nosotros entre canción y canción! Era lo opuesto a lo que esperábamos como banda y fue una sorpresa muy agradable. No recuerdo el lugar en el que tocamos, pero al estar con esta gente fue como una bocanada de aire fresco después de tantos años de tocar en Estados Unidos”.
Rock para minorías
La anécdota viene a cuento porque mientras en nuestro país son recibidos con los brazos abiertos, en Estados Unidos la situación se vuelve cada vez más difícil para los grupos propositivos. El problema se acentúa para las nuevas bandas. “No se les está dando suficiente tiempo para crear una base de seguidores. En estos días todo se reduce a vender rápido; si no se vende, olvídate y empieza algo nuevo. Lentamente el movimiento de los dj y de los clubes de dance está desplazando a los grupos locales que tratan de darse a conocer. Poco a poco las bandas se están volviendo menos importantes y los clubes adquieren mayor notoriedad con la música electrónica. Los dueños se resisten a pagar a una banda para que toque pues la gente llena los clubes sin contar con una, disfrutan la música de los dj y gastan la misma cantidad de dinero. Los clubes con música en vivo, a los que podías ir cualquier noche y escuchar algo de calidad, empiezan a desaparecer. Me recuerda los setenta, cuando todos los lugares se volvieron discotecas y las bandas no encontrábamos dónde tocar. Había uno o dos lugares pero eran pequeños, horribles y no entraba nadie. La escena ha cambiado. Creo que las cosas podrán volver a ser como antes, pero me temo que va a tardar mucho”.
Human Drama se ha convertido en un acto para minorías, pues en Estados Unidos suelen tocar en foros para 500 a mil personas y las condiciones no son las mejores. “En los últimos 15 años la paga no se ha incrementado y los clubes ni siquiera hacen promoción; lo único que los dueños quieren es que aparezcas y toques, sin garantizarte el pago. La situación se está volviendo difícil, por eso tocamos muy poco”.
Otro problema que enfrentan los grupos es el crecimiento del monopolio de la distribución de discos, por lo que los sellos independientes dependen cada vez más de las ventas por internet. “Empezamos a vender nuestro disco más reciente por internet y creo que este sistema va a crecer más y más. La gente ya no va a las grandes tiendas de discos como antes. Ya no podemos mandar tres mil discos a una cadena como Tower Records y dejarlos ahí, esperando, para que luego cobren a la compañía por las devoluciones”.
Su disco más reciente, Cause and Effect (Projekt/Noise Kontrol, 2003), comenzó a venderse muy bien a través de la red, dado que los seguidores del grupo ansiaban conocer estas canciones que fueron escritas a lo largo de muchos años. Indovina comenta que piezas como “I Am Not Here”, “Goodnight Sweetheart” y “Look At Me Now” las inició hacia 1997. “Este disco es el resultado de las cosas con las que me he enfrentado, como el tener éxito o fracasos, los que han sido frecuentes. Este es resultado de mi vida hasta ahora. Siento que el disco lo muestra. Quiero que la gente sienta que todos somos iguales, que compartimos muchas cosas comunes. Si mis canciones te ayudan a resolver una situación, si te hacen examinar algo con lo que no estás contento en tu vida, es porque eso hicieron por mí. Hacer estas canciones fue como autoterapia”.
Últimamente Indovina piensa en hacer un disco que, aunque no venda una sola copia, significará para él un placer. “Quiero hacer un disco de standards, a la manera de Tony Bennett, Frank Sinatra o Robert Goulet. Quiero grabar canciones como ‘Yesterday When I Was Young’ o ‘The Boulevard of Broken Dreams’”. ¿Cómo cree que reaccionarían sus seguidores, la mayoría darks, ante un disco así? A Johnny Indovina no le preocupa. “Si pensara en ello probablemente haría el álbum Feel 12 veces (se refiere al único disco que grabaron para RCA y que les hizo tener muchos seguidores). No quiero insultar a la gente, sino dejar en claro que soy un artista que hago las cosas para mí y espero que le diga algo a la gente”.
Xavier Quirarte / Ciudad de México | Milenio.com
El Drama Humano De Johnny Indovina;
Por Arturo J. Flores
Johnny Indovina, líder de Human Drama, se abrió de capa en ésta entrevista. En gran medida se debió al espíritu inquieto de "la mosca" (me refiero al apodo de un querido amigo que por razones de azar me acompañó a la cita y no al nombre de ésta H. publicación). En determinado momento, "el fly" -como se conoce al personaje- pasó de mero espectador del ejercicio periodístico (hay que decir que es químico de profesión) a insistente entrevistador. Lo hizo no por metiche, sino por invitación expresa de Indovina, de quién se confesaba fan de hueso colorado. Si es usted un darki ortodoxo, abténgase de leer lo que sigue.
MÉXICO E INDOVINA
Por qué momentos en el tiempo?
Le puse un nombre en español porque es un disco acústico con dedicatoria para México. Me gustaba la idea de salir de gira, tomar mi guitarra y explicar a la audiencia lo que cada canción significa para mí, como si estuviera tocando en mi habitación para un amigo. La energía que desprende todo Human Drama en el escenario es tanta, que difícilmente podría generar esa intimidad, por eso es que son temas acústicos. Pero Human Drama somos toda la banda. En los últimos años se ha dado una relación especial entre tu país y yo. Siempre que vengo me da la... cómo la llaman? Venganza de Moctezuma? He tenido que recurrir al sushi en un par de ocasiones porque tanto irritarme me provoca acidez.
Existe un movimiento oscuro y depresivo?
No quiero ser parte de él. Por el contrario, quiero impulsar un movimiento de felicidad. Te refieres a que mi música es calificada de oscura? Hay un malentendido, eso no es lo que busco. No puedo evitar que mi música provoque en los chicos las sensaciónes que provoca, pero quiero pensar que los fans celebran, como yo, los momentos más intensos que brinda la tristeza, como cuando compongo las canciones. Pero no se tarta de hacer de la tristeza una forma de vida. Si hablo de un momento terrible de mi vida, sólo es un instante. No es mi intención deprimir a un teatro entero. La imágen del grupo tampoco me es importante. Me visto de negro, no sé... quizá no me vengan otros colores. No queremos vernos sucios, sólo distintos. La verdad soy un típico chico blanco americano. Me gusta el fútbol, el béisbol y pasear con mi novia en auto. Crecí como católico, pero lo dejé cuando mis padres no pudieron darme un argumento sólido para que siguiera acompañándolos a la iglesia. Fui un niño felíz, no uno atormentado. Amo a mis padres y siempre les telefoneo cuando estoy de gira.
Las drogas construyen?
Oh, Jesús, que pregunta. Los Beatles no hubieran hecho un Magical Mystery Tour sin ellas. William Burroughs no habría escrito esos libros maravillosos sin las drogas. Me molesta el hecho de que las drogas se vuelvan indespensables para la creación. Sólo en ciertas ocasiones lo son. Me incluyo, por supuesto, aunque no suelo hablar mucho de ello. Llegué a necesitar realmente de las drogas y no se lo deseo a nadie. Fue horrible, pero... fueron parte primordial de mis canciones en una etapa de mi vida.
QUIERO SER RECORDADO COMO UN DISCO INDISPENSABLE
Cuando hablo de la muerte no hablo únicamente del acto de morir, sino de la conclusión de un ciclo; quizá de la muerte de una de nuestras personalidades. Death of an Angel es así. Casi nunca abordo la muerte en el sentido literal. La muerte es compleja. Recuerdo a Dee Dee Ramone. Estuve presente en su último concierto en Los Ángeles, un sábado antes de que muriera, y créeme, aún estoy impresionado. Creo que me gustaría ser recordado como él, como un disco en tu colección sin el cual no pudieras vivir. Quisiera trascender en la existencia de alguien más por medio de mi música. Cuando estoy en Los Ángeles, pienso que otra persona, en alguna parte del mundo, podría estar tocando mi disco y eso me emociona.
BONO PUEDE EXPLICÁRTELO
No tengo dinero, pero el que llega lo invierto en mi música. La fama no la entiendo. Quizá Bono te pueda hablar de ella mejor. Yo sí puedo salir a la calle y hacer lo que se me dé la gana. Odio la idea de ser puesto en un altar, pero al mismo tiempo reconozco que es parte de mi trabajo. No sé que pensaba Cobain, tal vez deseaba quedarse tocando con su grupo en un garage por el resto de sus días. Aún así, soy sincero: si hiciera ésto por dinero, Human Drama habría roto en 1999, cuando no teníamos ni un quinto. Si existe alguien que todavía espere con ansia nuestro próximo disco, vale la pena que haya sacrificado relaciones con mujeres y que haya dejado a mis padres. Nunca planeé ser músico, fue un accidente. Jamás me pregunté qué sería de grande. Jamás tomé una lección de guitarra. Jamás me vi como una estrella de rock en un escenario cuando era niño. Es ridículo, pero a mis cuarenta y cuatro años aún me deprime no haberme convertido en un jugador profesional de los Indios de Cleveland.
Cruz, cruz, que se vaya el DJ y que venga Jesús?
No lo había pensado así, pero podría ser. Un álbum acústico es mi respuesta al auge electrónico. Odio que las computadoras hagan música. Creo que son una gran herramienta de comunicación, pero en la música producen notas perfectas y eso no me apetece. Mi definición de arte es la de cuatro tipos aporreando sus instrumentos con la posibilidad de cometer errores. Las computadoras me parecen buenas para escribir cartas, pero no me interesa hacer música con ellas.
Artículo publicado en La Mosca No. 64



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