HISTORIA DEL TEATRO DE SANTA ANA
HISTORIA
 

EDAD DE ORO DE SANTA ANA


La edad de oro de Santa Ana se hizo sentir, con la llegada a la presidencia de la República del congresista santaneco General don Tomás Regalado, hombre entusiasta y que no escatimó esfuerzos para dejar plasmada su intensa labor de edificios que aún, nos hablan de su glorioso pasado.Gran colaborador del General Regalado fue el Gobernador de Santa Ana en aquella época General don Nícanor Fonseca, a cuyas gestiones se debio la fundación de la Junta de Fomento que tuvo a su cargo la construcción de varios edificios valiosos entre ellos el Teatro Nacional, que es una obra de arte orgullo de Santa Ana. Regalado concedió a la Junta de Fomento todo el producto de las guías del café que se exportaba por el puerto de la Libertad y Acajutla, para llevar a cabo la construcción de dicho teatro.El período de Presidencial del ilustre santaneco fue de 1899 a 1903, en el que asumió la Presidencia don Pepe Escalón, quien continuó la obra de progreso para Santa Ana, durante los años 1903-1907.
Sobre el Teatro Nacional se ha escrito mucho pero son poco conocidas dos anécdotas referentes a los artistas que re-decoraron dicha construcción.Rovescalli de Milán llamado por su maestría "El Brujo de la Escena"pintó el Telón de Boca que es lo único que aún se conserva,este telón causó no pocos escrupulos entre las principales Damas de aquella puritana sociedad de aquellos tiempos a principios de siglo;cuenta la historia que al bajar dicho telón, se escucho un murmullo de desaprobación por la desnudez de la pintura y lo atrevido del dibujo. Al extremo que tuvo el maestro que reformar la pintura colocandole un transparente velo a las desnudadas imágenes.Durante dos horas Rovescalli presentó todos los decorados,los tramoyistas entrenados para ello lo hacian de forma admirable, que el público aplaudió frenético.Había un decorado de un cementerio que alguien dijo: Dan ganas de morirse!
Todos estos decorados fueron desapareciendo en manos de Compañias Extranjeras que visitaban el Teatro y que falta de vigilancia y pocos escrúpulo se llevaron esas obras de arte.
La escultura y el pincel de los maestros Italianos Aronne Gugliemi y Luisi Arcangellin,escultor y pintor respectivamente,luchan contra la acción del tiempo.

¡Se construye el Teatro!

El siglo comenzó con mejores augurios. En 1901, el Gobierno Central asigna nuevos fondos a la Junta de Fomento y destina "el impuesto de doce y medio centavos por cada quintal de café que se exporta procedente del Departamento de Santa Ana", para atender el ornato, construcción y mobiliario de la expresada obra. En ese mismo año, en una histórica sesión de la Junta Directiva, con el Ministro de Fomento se acuerda: iniciar los trabajos, estipular 100,000 pesos para la obra y que la capacidad del teatro debía ser de 800 personas. Esta capacidad haría del Teatro de Santa Ana, el más grande de nuestro país.
Los planos finales fueron hechos por el Ingeniero Domingo Call, (en la actualidad estos planos están perdidos); con éstos, se saca a licitación pública la construcción del edificio en el Diario Oficial. El mencionado concurso fue ganado por la compañía Sociedad Constructora de Occidente y la primera piedra se colocó con la alegría de todos el 9 de febrero de 1902. Dos años y medio más tarde la majestuosa obra estaba terminada en su primera etapa; con mucho optimismo, se lícita la segunda etapa que consistía en la decoración y amueblamiento de la obra. En este concurso participaron importantes personalidades entre los profesionales salvadoreños: el Arquitecto Pascacio González; Don José Peralta Belmes y también Don Francisco Lenca. Sin embargo, la propuesta aceptada fue la de los arquitectos italianos Francisco Durini y Cristóbal Molinari residentes en Costa Rica y con experiencia y conocimiento en el montaje de equipo y decoración de teatros.
Bajo su dirección se contratan los servicios de los artistas italianos Luigi Arcangeli, Guglielmo Aronne, Antonio Rovescalli, Luigi Picozzi y otros. A ellos se unen jóvenes artistas y artesanos nacionales, quienes colaboran en equipo para producir la rica decoración del teatro. Dentro de los colaboradores se destaca la apreciable Doña Luz García de Salgado quien fué discípula del pintor Arcangeli y posterior restauradora de sus pinturas.

Tanto en el exterior como en el interior del edificio, podemos apreciar incontables detalles tanto de albañilería como de ebanistería, terminados con excelente buen gusto, y que nos hablan del profesionalismo de los artesanos salvadoreños que allí trabajaron. La escalinata de caoba que conduce al 2do. nivel es una muestra de este trabajo anónimo.

La obra del escultor Aronne es también importante de destacar: tuvo a su cargo el estucado decorativo de la fachada principal, sala de espectáculo, salón foyer y salas laterales del vestíbulo.
Rovescali diseña el maravilloso telón Art Nouveau y Pocozzi es el ingeniero tramoyista para el montaje del equipo del escenario. Las esculturas que rematan las fachadas fueron traidas especialmente de Pisa, Italia. Los bellísimos muebles que decoraban el interior del Teatro, (algunos todavía existen en malas condiciones en las bodegas del teatro) fueron traídos directamente desde Austria, Italia, Estados Unidos e Inglaterra. Los mármoles, linóleos, pisos, espejos y lamparas de Bélgica e Italia.
Su costo total fue de 307.000 colones.
La obra causó una expectación y alegría desbordante. Cuando el Teatro fue terminado la Junta comenzó a planificar la inauguración con una espectacular temporada de teatro a cargo de la Compañía Teatral italiana Sinibaldi. El 27 de febrero de 1910 se inauguró oficialmente con la presentación en escena de la ópera Rigoletto, le siguieron las óperas "Lucía Lammermoor", "El Trovador", "El Demócrata" entre muchas mas.
Fueron 23 años gloriosos para el Teatro de Santa Ana; el público disfrutó las actuaciones de actores y actrices reconocidos en la época.
El 15 de diciembre de 1933, época de mayor crisis que haya vivido el país, el teatro es entregado para su administración al Circuito de Teatros Nacionales que lo ocupa para proyección de películas.
En 1979 el edificio es entregado a la Administración del Patrimonio Cultural del Ministerio de Educación para que se iniciaran los trabajos de restauración, mismos que son suspendidos en 1981 por falta de recursos debido a la crisis política y económica que atravesaba el país.


Pasaron por el Teatro entre otros ...

COMPAÑÍAS DE OPERA, OPERETA, ZARZUELA Y VARIEDADES.
COMPAÑÍAS:

Odierno, Lea Candini, Bracale, Mercedes Novarro, Barraján, Vila Goula, Lupe Rivas Cacho, Dramática Santaneca, Manuel Abad, Encanto, Mar-ina Hugetti, Dramática Ricardo Calvo, María Severini, Teatro Obrero, La Floresta, Dionisio Riol, Roberto Soto, Sigaldi, Hnos. Konewski, Fernando Meléndez, Matilde Moreno, María Teresa Montoya, Anido Sebrati, Fernando Soler, Matilde Palov, Grupo Artístico Guatemalteco, Santa y Berengue, Alegría y Enhar, Gerardo de Nieva, María Guerrero, Ramón Caralt, Nolla Borras, del Instituto de Bellas Artes de México, Virginia Fábregas Méndez, Ari-Anna.

CANTANTES DE OPERA, OPERETA, ZARZUELA Y VARIEDADES.
Amelita Galli Cursi, Adelina Patti, Manuel Salazar, Ipólito Lázaro, Irma González, Alba Rosario Díaz, Dolores Batres, David Poleri, Ivan Petroff, Henry Cordy, Ralph Telasko, Luis Rivera, Desiré Legeti, Rosita Rodríguez, Enma Escalante Rubio, Gladys Moctezuma, Viola de Granadino, Rafael Montes, Benjamín Granadino, Rosita Argüello, Guido Valpi, Leonetta Balducci, Alfonso Ortiz, Odulia Travanco, Marta Melis, Miguel Giovachini.

COMPOSITORES:
David Granadino, José Kessels.

DIRECTORES DE ORQUESTA:
Alejandro Muñoz Ciudad Real, Esteban Servellón, Gilberto Orellana h., Alex Panamá Barahona, Ricardo Granados,German Caceres, Ricardo del Carmen, Miguel Sandoval, Harold Farbermann, Michael Kuttner, Gerald Brown, Humberto Pacas, Gerardo de Nieva, Ion Cubicec.

BALLETS:
Ballet Bolshoi (con Musia Larkina y Olga Estepanova ), Ballet Ruso de Montecarlo, Ballet de Bellas Artes de El Salvador, Coronel Basil, Beltri Méndez (con Nella Mazimova y Joachin von Scwitz), Hnas. Pérez Caro, Tórtola Valencia.

VIOLINISTAS Y CHELISTAS:
Yehudi Menuhin, Dalmau, Eugene Fodor, Abel Ayala Bonilla, Abraham Soto Doníinguez, Miguel Serrano, Miguel Angel Linares, Bogumil Sykora, Jorge Morales Olmedo,

PIANISTAS:
Gonzalo Vega, Salvador Ley, Wilfrido Barraza, Lilian Rivas, Ana María Alegría, Enrique Fasquelle, Mario Wilfredo Morales L., Nalo Tapia Caballero, Carmen Cabrera, Paulina Liebe, Angela García, Leonardo Guadrón.

GUITARRISTAS:
Barrios Mangore, Sila Godoy, Charlie Byrd, Cándido Morales.

POETAS Y DECLAMADORES:
Gabriela Mistral, Berta Singermann, Indio Duarte, Chencho Castellanos, Angel Pérez Alemán, Claudia Lars, Eduardo Zamacois, Corina Bruni, Sarita Palma de Jule.

GRUPOS CORALES:
Ramón Caralt, Los Cosacos del Kuban, Los Niños Cantores de Viena, Coral Salvadoreña, Coro del Instituto Nacional de Santa Ana, Coro del Departamento de Música del Bachillerato en Artes, Orfeón Santaneco, Coro de Hombres de Siegburg.

CONFERENCISTAS:
Raul Haya Dellatorre, Jacinto Benavente, Rey de las Heras Hervas, Amado Moheno.

ORQUESTAS Y CUARTETOS:
Sinfónica de El Salvador, Sinfónica de Guatemala, Cuarteto de cuerdas "Rubén Aráuz" del Conservatorio Nacional de Música, Sinfónica Salvadoreña, Orquesta de Lerdo de Tejada, Los Churumbeles de España.

CANTANTES:
Pedro Vargas, Agustín Lara, Pedro Infante, José Bohr, Fernando Valadez, Virginia López, Raquel Meyer, Fernando Menéndez, MaríaAnido,PilarTravesi,AmparitoGuillot, ConsueloMayendia.

ILUSIONISTAS:
Carlini, Fregoli Vargas, Paco Miller, Príncipe Gamberlly, Niva Uthoff, Richardine, Lio Chan.


Una visita al Teatro de ayer

El Teatro se encuentra ubicado en el centro histórico de la ciudad de Santa Ana, rodeado de edificios de gran importancia para la arquitectura salvadoreña.
Por su organización y distribución especial, pertenece al género de teatro catalogado como "teatro de procenio". Este tipo de teatro se desarrolló desde el siglo XVIII en Europa y se caracteriza por un arco que claramente marca la división entre el escenario y la audiencia.
La fachada del teatro, está diseñada en un estilo ecléctico mismo que imperaba en Europa desde el siglo XIX, pero interpretado localmente.
A principios de siglo, la grandiosidad del monumento se hacía evidente desde la Plaza; pasando por un pórtico donde se encuentran las boleterías se ingresaba al majestuoso vestíbulo con pisos de mármol pulido; bellas columnas de orden jónico decoraban el lugar, los cielos falsos decorados con molduras de cartón piedra en cremas y dorados, contrastaban armoniosamente con los pedestales y jarrones de mármol que franqueaban la entrada a los pasillos. A los lados del vestíbulo se encontraban las oficinas del administrador, el guardarropa, el café para señoras y la cantina para los caballeros; bellos lienzos decoran los cielos de estos espacios llenos de color. La sala de espectáculos frente al vestíbulo, era rica en decorado y vistosidad. El escultor Aronne logró resultados sorprendentes en la decoración de la bóveda y arco del escenario. La bóveda estaba decorada con retratos de: Rossini, Gounod, Wagner, Bellini, Verdi y Beethoven y remataba con lienzos alegóricos y otros imitando gobelinos. la atmósfera era elegante, luz suave dentro de un ambiente donde predominaba un color verde menta y el rojo de los tapices damasquinados de los palcos. Los muebles de la platea tenían los asientos decorados con liras y los de los palcos eran vieneses de la prestigiosa firma Thonet.
Antes y después del programa, el público podía admirar el telón, llamado "de boca" excepcional trabajo de estilo Art Nouveau, pintado en Milán, Italia en tonos pastel, por el famoso Rovescalli; de él salían los artistas a recibir los aplausos al final de las presentaciones.
Regresando a los pasillos del primer nivel, se podían admirarlas exquisitas escalinatas curvas realizadas en la mejor caoba y acabadas con barniz de muñeca. Estaban recubiertas con alfombras, y su ornamentación era complementada con cuatro esculturas de bronce, que servían de lámparas creando un conjunto imponente.

El acceso a los palcos del segundo piso, se realizaba por los pasillos recubiertos con delicados linóleos, que a la vez servían para amortiguar el sonido. En el segundo nivel estaba el palco de honor decorado con cortinajes rojos y muebles estilos Luis XVI traídos de Italia.
En ese mismo nivel, se encontraba el Gran Salón Foyer, pocos espacios tan bellos existen en El Salvador como éste. Pintado en tonos pastel conformaba una ambientación típica de los salones europeos de principios de siglo. Sostenidos por amorcillos hechos en estuco y por una rica moldura, 80 metros cuadrados de lienzo decoraban el cielo falso. El tema, a solicitud de la Junta de Fomento, el de la Apoteosis de las Artes Teatrales. El piso, era una alfombra de madera rodeada de linóleo; al centro se había colocado un Puff circular con jardinera al centro y estaba rodeado por poltronas. Consolas con planchas de mármol al pie de los espejos, que estaban decorados con molduras ornamentadas, complementaban la decoración de las paredes hecha con pinturas murales, imitando gobelinos y las majestuosas puertas con ricos estucados y cortinajes.
En un mezzanine estaba ubicado el espacio para la orquesta que amenizaba las fiestas en el salón.
A los lados del Gran Salón habían áreas destinadas para los descansos entre actos y fiestas. Al igual que el resto, éstos estaban decorados con lienzos en los cielos falsos y pinturas murales en las paredes, cortinajes verdes y rojos, muebles estilo Luis XV y XVI, y ventanas con vidrios de colores creaban un efecto encantador.
Por último el escenario, de proporciones amplias y adecuadas donde se podían montar hasta 5 juegos de telones, tenía un sistema de tramoya e iluminación inmejorables en la época, por otros teatros del país. Una pila de agua debajo del escenario, servía para optimizar la acústica. Frente al escenario y junto al público, un espacio en desnivel para la orquesta. Al fondo estaban los cuartos y camerinos para las compañias de teatro que en ese entonces se quedaban a residir en el teatro. Estos espacios estaban acondicionados para los artistas más exigentes. Camas, lavabos, percheros, sillas, sofás y alfombras dotaban un ambiente propicio para el descanso y trabajo de los actores.
No cabe la mejor duda, fue definitivamente un ayer esplendoroso...!