
Quiere grabar en otros idiomas; de telenovelas nada, por el momento
FELIPE MORALES MARTINEZ
La que fuera "Novia de América" se dispone a llenar hoy y mañana el Auditorio Nacional. "¿Nervios? ¡Para nada!", confiesa muy segura, porque ya en anteriores ocasiones ha reunido a más de 10,000 personas bajo un mismo techo.
Y luego comenta que atraviesa por el mejor momento de su carrera. "La suerte siempre me ha sonreído. Soy muy afortunada porque tengo todo: una familia, un esposo y una profesión que me da constantes satisfacciones".
Lucero llegará a la cita con sus seguidores, respaldada por más de 200,000 discos vendidos en México de "Piel de ángel". Algo similar ha sucedido en Centro y Sudamérica, por lo que la semana pasada le entregaron dos reconocimientos. Lo anterior, en menos de seis meses.
Ahora es la música la que le da las satisfacciones. Por eso afirma que durante 1998 dedicará gran parte de su tiempo al canto, olvidándose un poco de la actuación. Aunque también reconoce que superar el éxito alcanzado con "Lazos de amor" será difícil de superar.
"Por eso me quiero esperar un poco, digamos que hasta que llegue a mis manos una historia tan buena con la de las trillizas. En estos momentos, sólo quiero promover mi disco 'Piel de ángel', así es que es mentira lo que se dice de mi regreso a la televisión. No hay planes por el momento de eso", asegura.
De su vida al lado de Mijares habla poco. Recientemente, en una rueda de prensa, pidió a los reporteros que no le hicieran preguntas personales. Sin embargo, no faltó quien le "lanzara" una: ¿Para cuándo piensas tener familia?"
Lucero sabe cómo hacerle frente a esas "dudas" de los medios de comunicación. Eso sí, con honestidad respondió: "Por el momento no hay planes de tener bebés. Primero queremos conocernos más, disfrutarnos como pareja y luego, ya en el 99, pensar en los hijos".
La cantante y actriz sabe que apenas va a la mitad de su carrera, por eso se da el lujo de decir que su próximo paso es grabar en otros idiomas. Considera que su música puede llegar a otros países como Brasil, donde hace poco más de un mes cantó para el Papa.
Por cierto, de esa experiencia comenta, todavía emocionada, que nunca olvidará el momento que estuvo frente a Juan Pablo II. "Se me salieron algunas lágrimas. Ese día canté como nunca y luego besé su mano. También pude platicar un poquito con él y le entregué una carta y un regalo".
No hay duda de que Lucero es nuestra máxima representante dentro
de la música. Hace poco lo dijo: está dispuesta a ser la
nueva embajadora de la canción mexicana. Y no estaría mal,
porque se lo merece.