Historias para destapar el excusado

 






 

Bautice su municipio

Roberto Remes

Esa visita a la Ciudad de Oaxaca se hizo famosa por el recorrido que realicé al Exconvento de Santo Domingo, desde la Tumba Siete hasta el Doble U Ce, y si fue el mole o algún otro platillo lo que me hizo penar de tumba en tumba y de retrete en retrete eso ya no lo recuerdo porque ocurrió hace diecinueve años, así como tampoco recuerdo qué tan ordenadas estaban las calles ni si, como algunos sostienen, todos los domingos llegan a la plaza de Oaxaca miles de campesinos de los municipios de alrededor y caminan como zombies sin detenerse cuando sus hombros golpean los de otros, y en realidad eso no me importa tanto. Tampoco me sorprende. En realidad lo que sí me llama la atención es la cantidad de municipios que tiene el Estado de Oaxaca y el ingenio que los oaxaqueños tuvieron para bautizarlos.

Como todos sabemos, Oaxaca fue la cuna de dos de los presidentes más importantes de la historia de México y ofrece el romanticismo de decir que se trató de dos presidentes indígenas, aunque los retratos hayan terminado por dibujar a un Porfirio Díaz mucho más blanco de lo que dicen que era en verdad y a un Benito Juárez con el cabello más parecido al queso de Oaxaca, como si algún especialista en mercadotecnia hubiera recomendado utilizar la imagen de don Benito para vender mejor el queso más sabroso que se hace en México. Sin embargo, a pesar de que Oaxaca tiene quinientos setenta municipios, ninguno se llama ni Porfirio Díaz ni Benito Juárez, aunque sí hay cuatro que se llaman No Sé Qué de Juárez, como Oaxaca de Juárez o Guelatao de Juárez, y tres de Díaz, Miahuatlán de Díaz, Villa Chilapa de Díaz y Magdalena Yodocono de Porfirio Díaz. Eso de Magdalena Yodocono me suena Yoko Ono, así como también me suena a que el municipio de Mariscala de Juárez se llama así por doña Margarita Maza de Juárez o por alguna amante o esposa no reconocida de don Benito a la que le decían la mariscala, y desde luego también es posible que Villa Chilapa de Díaz se llame así por alguna novia a la que le dijeran la Chilapa, por chilapastrosa.

Lo que es más impresionante entre los quinientos setenta municipios de Oaxaca es descubrir que algunos se llaman exactamente igual y que los gobernantes del estado han aprendido a diferenciarlos por número, como por ejemplo, San Pedro Mixtepec, del cual hay dos versiones, una grande, grande es un decir, de más de veintisiete mil habitantes, y otra chica, de mil doscientos y tantos cuates, así que los diferencian como San Pedro Mixtepec distrito veintidós y distrito veintiséis, por la zona electoral en la que se encuentran, cuando en realidad habría dos maneras de diferenciarlos, una opción sería que se llamaran San Pedro el Grande y San Pedro el Despoblado, y la otra opción sería mucho más práctica, porque resulta que en San Pedro distrito veintidós, o sea el Grande, hay una playa mundialmente conocida como Puerto Escondido, así que sólo necesitarían rebautizar al ayuntamiento.

A los oaxaqueños les gustan los nombres de santos para bautizar a sus municipios porque de los quinientos setenta, más de quinientos se llaman San o Santa Etcétera, y pudiendo utilizar nombres como San Petronilo terminan por repetir hasta el infinito los nombres de los santos más típicos, Juan, Pedro, Pablo, Miguel, María, Catarina. El más sofisticado nombre de santo que encontré en una lista de municipios de Oaxaca fue Santa Gertrudis, del cual solamente uno se llama así. El nombre de Jorge, que es bastante común en México, sólo lo utilizan una vez, quizá porque no les gustó, San Jorge Nuchita. Veamos el recuento de municipios con nombres repetidos, ocho se llaman San Agustín Etcétera, quince San Andrés, nueve San Antonio, dieciséis San Francisco, ocho San José, cincuenta y tres se llaman San Juan, de los cuales dos se llaman San Juan Mixtepec, y se diferencian como distrito ocho, el grande, y distrito veintiséis, el despoblado, y aún entre los San Juanes hay once San Juan Bautista, también hay ocho San Martín, diez San Mateo, veintinueve San Miguel, nueve San Pablo, cuarenta San Pedro, ocho Santa Ana, trece Santa Catarina, trece Santa Cruz, cincuenta y tres Santa María, cincuenta y tres Santiago, y veinte Santo Domingo, por citar sólo los más repetidos.

Claro, es obvio que con tantos nombres de santos que se repiten también las segundas partes de los nombres de lo municipios se tienen que presentar varias veces. Así, por ejemplo, Mixtepec, además de los dos San Pedro y San Juan Mixtepec que hay de cada uno, tenemos Santa Cruz Mixtepec, San Miguel Mixtepec, San Gabriel Mixtepec, y eso que no conté que hay un Santiago Miltepec, cuyo nombre pudo deberse lo mismo a algún toque creativo de un edil en turno que a alguien con mala ortografía.

Algunas comunidades comenzaron a variar el nombre de sus municipios, añadiéndole términos como el de Heroica, quizá, al igual que el cabello de Benito Juárez, por mercadotecnia, quizá por algún partido de fútbol, quizá por algún hecho histórico, una batalla ganada en una guerra perdida, un general de la revolución que haya resistido un sitio de seis meses o un cañonazo de cincuenta mil pesos, antes de rendirse en otro pueblo que no lleve por nombre Heroico. Por ejemplo, la Heroica Ciudad de Ejutla de Crespo, con dieciocho mil cuatrocientos veintisiete habitantes en el último conteo, de sus cuatro nombres uno es falso, Ciudad, otro podría serlo, Heroica, y otro más es sólo un sobre nombre que seguramente se debe a que alguna vez un gobernador llamado Crespo visitó el municipio, y como el hecho fue único en el siglo decidieron añadir De Crespo en el nombre del ayuntamiento. Heroica Ciudad de Tlaxiaco, veinticuatro mil setecientos sesenta y siente habitantes, omito mis comentarios.

Es curioso que los nombres de los municipios, al menos en las listas que yo encontré, no estén ordenados alfabéticamente al cien por ciento, uno va viendo todos los que se escriben con ese y de repente aparece alguno que se llame Villa de Algo, o como San Juan Bautista Valle Nacional, que aparece entre la be chica, o Nuevo Zoquiapam, entre Santo Domingo Ingenio y Santiago Zoochila.

Obviamente, entre tantos municipios hay algunos que parecen manzanas por el número de habitantes que tienen, o quizá ni eso. En Santa Magdalena Jicotlán, municipio cuyos datos están en la eme, hay ciento veintiún habitantes, de los cuales cuarenta y nueve son hombres y setenta y dos mujeres. Nomás por comparar, en mi edificio, incluyendo la Familia de Peluche que mora en el departamento que está arriba del mío, habitamos creo que cincuenta y ocho personas, y eso que hay un departamento vacío y tres con solterones, por lo cual con dos edificios como Faisán ya tendríamos un ayuntamiento de Oaxaca, San Juan Bautista Faisán podría llamarse si la cabecera municipal estuviera en mi edificio. O bien, si todo el conjunto donde vivo, con seis torres, se constituyera en municipio libre nos podríamos llamar Heroicos Condominios Cuauhtémoc de Dios Nos Libre y tendríamos algo así como trescientos cincuenta habitantes, con lo cual seríamos un municipio con más habitantes que doce municipios de Oaxaca. Nuestros datos aparecerían en la ce.

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