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El Reino de Jade
Por Cheeyung
La Corte Umbral Oriental está dividida en tres, correspondiendo
a la Alta, Media y Baja Umbra. La Alta Umbra, el Cielo Oriental, es la
morada de los dioses y los espíritus mayores, incluyendo al Emperador
de Jade, la deidad suprema del cosmos taoísta. La Umbra Media está
habitada por espíritus nominalmente bajo la autoridad del
Cielo Oriental, pero que tienen más libertad de voluntad y son por
consiguiente más imprevisibles. Éstos incluyen a espíritus
"locales" que gobiernan sobre pueblos específicos, así como
los espíritus de las bestias y las plantas ya que los chinos cree
que cualquier criatura viviente puede convertirse en un espíritu
si sobrevive mil años.
La Baja Umbra también está bajo la autoridad del Emperador
de Jade quien probablemente sea como creen los señores de Estigia
el auténtico gobernante del Submundo Oriental (según la descripción
en Wraith: EL Olvido). El Emperador de Jade no reside sin embargo en el
Submundo, ni gobierna directamente allí.
Los chinos creen que cuando una persona muere, su alma es reunida por
espíritus líctores con cabezas de caballos o bueyes.
Estos lictores llevan la garantía del "arresto" del alma. El alma
es escoltada al Submundo que refleja al mundo viviente sólo que
es oscuro, oscuro y un lugar de desesperación. Hay pueblos y caminos,
pero en su centro están las Cortes de los Diez Reyes. Los Diez Reyes
son los jueces de los muertos, y cada Rey tiene su propia corte y su propia
área de competencia. Un Rey por ejemplo juzga los crímenes
de dinero - la avaricia, soborno y fraude. Otro se dedicará al asesinato.
Otro a las mentiras, y así sucesivamente. El alma debe atravesar
las diez cortes y ser juzgada por los diez Reyes antes de que se le permita
unirse a la Rueda de la Reencarnación para un renacimiento.
El jefe de los Diez Reyes es Yen-Lo Wang cuyo nombre deriva del sanscrito
Yama, el dios hindú de los muertos. Yen-Lo Wang no preside la primera
corte, pues renunció a este privilegio para sentarse en la sexta
corte donde puede juzgar el más odioso de los crímenes personalmente:
alevosía contra los propios padres y el emperador. La mitología
budista también nombra una undécima figura, el Bodhissatva
Ksitigharba que suplica compasión por las almas condenadas.
Los Diez Reyes generalmente son considerados justos, aunque estrictos
y a menudo implacables. Sus subordinados y espíritus ayudantes desgraciadamente
pueden estar sujetos a corrupción. Los chinos creen que el comercio
y el dinero continuan después de la vida, y el dinero puede usarse
para sobornar a los espíritus sirvientes de los Diez Reyes. (Una
coincidencia bastante interesante con el concepto de los obolos en Wraith:
EL Olvido.)
Una vez un alma ha atravesado las Diez Cortes y ha recibido el castigo
para todos sus pecados, le permiten unirse a la Rueda de la Reencarnación
- un proceso doloroso a todas cuentas pero infinitamente mejor que la oscuridad
eterna y la condenación del Submundo. Antes de que entre en la Rueda,
bebe un cuenco de caldo de Lady Meng. Este caldo limpia los recuerdos del
alma de su anterior existencia.
Una vez un año, en el séptimo mes lunar (aproximadamente
el octavo mes del calendario Gregoriano), Yen-Lo Wang y posiblemente sus
compañeros Reyes hacen su viaje a la Alta Umbra para realizar su
informe anual al Emperador de Jade. Durante este mes, a los muertos se
les permite abandonar el Submundo y entrar en las Tierras de la Sombra
que normalmente está prohibida para ellos. Allí ellos pueden
volver a visitar lugares conocidos por ellos mientras estaban vivos, y
también recibir ofrendas de su familia y templos.
La fiesta del séptimo mes también es conocida como la
Fiesta de los Fantasmas Hambrientos porque se hacen ofrendas a los wraiths.
Tales ofrendas normalmente son de comida e incienso, pero también
de dinero y figuras de papel que son quemadas en la creencia de que entonces
se vuelven "reales" en el Submundo.
Tradicionalmente, el papel de oro y plata es doblado en lingotes, pero
recientemente las personas han usado imitaciones de billetes impresos con
la cara de Yen-Lo Wang. Las figuras de papel también son quemadas
- normalmente caballos y sirvientes de papel, pero en esta época
moderna, otras imitaciones realistas e incluso imitaciones de automóviles
Mercedes a escala real son quemados.
Traducido por Cirtheru
"Señor de las Runas"
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