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El Jardín
Por Anders Sandberg 
    Este reino es uno de los reinos más agradables y bonitos que cualquier mago puede visitar en la vida. Según el mito, fue creado por un mago olvidado olvidado tiempo ha que quiso un lugar para descansar y meditar. Después de su muerte, permaneció y se convirtió en el hogar de los seres que conocidos como los Guardianes del Jardín. Todavía permanece como un símbolo de la belleza que la magia puede crear. 
    El Jardín se parece a un jardín japonés en primavera. El cerezo en flor, árboles y arbustos han empezado a llenarse de verde. El aire es fresco, como después de una lluvia. El tiempo es generalmente bonito, con elegantes rastros de nubes en un cielo azul. Un susurro de la ligera brisa mece los árboles y pétalos rosas caen en los arroyos y estanques del jardín. Los viejos puentes de madera con barandas ornamentadas los cruzan, a menudo decorados con pequeñas estatuillas de dioses y heroes vagamente orientales. Los pequeños caminos se remontan a los diferentes lugares del jardín o vuelven a su origen. 
     
    Hay ningún límite del jardín, pero parece no ser demasiado grande. Al atravesarlo, nunca parece repetirse exactamente, y el visitante parece casi volver a su punto de partida. Hay ciertas constantes, como el pabellón de meditación, un pequeño pabellón en una pequeña isla en un gran estanque. Otros lugares son el Santuario, un edificio parecido a un templo rodeado por altos setos, el Puente de la Llovizna, un puente sobre un arroyo donde serpentinas delgadas de llovizna fluyen sobre el agua o la Piedra, una piedra negra grande rodeada por bancos bajos. 
     
    La realidad del jardín tiene ciertas restricciones. Sus axiomas son los mismos que los de la realidad normal, sólo que la Mente siempre es coincidente. Sin embargo, hacer algo que perturbe la belleza y el orden del jardín incurrirá en paradoja. Cosas como romper una flor sólo para diversión o tallar iniciales en los bancos convierten en magia vulgar lo que no lo es, como cambiar el clima o hacer que crezcan las plantas. Todas estas cosas incurrirán en más paradoja, aun cuando normalmente son coincidentes o incluso naturales. También atraerán a los Guardianes del Jardín. 
     
    Los Guardianes del Jardín protegen el jardín. Normalmente no se les ve, o simplemente son vistos en la distancia atendiendo el jardín. Parecen figuras vagamente orientales, con ropa simple aunque de buen gusto y movimientos meditados, corteses. Lo mantienen todo en forma, quitan las ramas caídas y las hojas discretamente y generalmente mantienen un ojo en todo sin ser vistos. Sin embargo, si los visitantes perturban el jardín se acercarán discretamente y muy educadamente les sugerirán que salgan. Si no lo hacen, intentarán expulsar a los intrusos. Tienen la realidad de su lado, y responderán a cualquier amenaza con gran precisión, de un modo bonito, elegante. Como todo lo demás en el jardín, incluso la derrota será coreografiada en una elegante pieza de arte. 
     
    Al Jardín se puede llegar a través de un viaje por la Umbra, pero también puede alcanzarse a causa de un Silencio. Muchos Hermanos Akashicos que se han perdido en la meditación lentamente vagan por el Jardín con sus mentes. Allí permanecen en meditación pacífica o dan un agradable paseo. Un rasgo interesante del jardín es que que la mayoría de los visitantes nunca se han encontrado con otros, el Jardín siempre parece estar casi vacío. 

Traducido por Cirtheru "Señor de las Runas"