Las "pequeñas molestias" son seres menores que acostumbran a
ser atraídos por las actividades de los magos, normalmente ilesos
y meramente molestos. La umbra próxima de la casa de un mago puede
ser un lugar muy extraño...
Algunos magos emprenden una guerra virtual contra las presencias no
deseadas, levantando protecciones y realizando exorcismos. Otros los aceptan,
y les exigen pertenecer a la casa del mismo modo que las ratas (a menudo
los gatos parecen poder percibir a estos seres y cazarlos). Sin embargo,
es muy difícil mantenerlos apartados.
Los Comedores de Polvo
Estos Servidores de la Entropía son bastante comúnes,
se alimentan de la quintaesencia de los deshechos de la humanidad. Normalmente
se manifiestan como polvo en las esquinas, manchas, líquidos derramados,
suciedad u objetos perdidos cuando desaparecen en las Tierras de la Sombra.
Aparecen en gran número en lugares donde las personas se olvidan
y cuentan cosas, como las barras, cuartos desordenados o en canales. Son
atraidos de forma natural por los magos de Entropía.
Huulh
Este es un un poco más poderoso que los Comedores de Polvo,
un espíritu atraído por el sexo. Huulh es invisible en el
mundo material, pero en la Umbra se manifiesta como una pelota (alrededor
de 30 centímetros de diámetro) de órganos sexuales,
goteando fluidos y temblando ligeramente. Parece alimentarse de las emociones
sexuales, aletea alrededor de prostitutas o neuroticos y anima sutilmente
a que se involucren en más sexo. Realmente es repulsado por la pasión
verdadera, y prefiere mantenerse alejado de muchos Magos Cultistas
Cazadores del Abismo
Los Cazadores son un grupos mixtos de umbroles que sólo existen
para la caza. Pueden cazar a través del espacio y el tiempo y encuentran
incluso los lugares mejor escondidos. Normalmente una manada de Cazadores
es convocada por un mago u otro espíritu y se les da la tarea de
encontrar a alguien; la caza misma y sus peligros son todo su pago.
Los Cazadores parecerse a casi cualquier cosa, pero físicamente
se manifiestan como mastines de sombras, sugerencias de caras en las paredes,
el sonido de pasos que se acercan o un aullido distante. Ellos pueden cazar
en casi cualquier parte; en el mundo físico, en la Umbra, en las
Shadowlands, persiguen a su víctima implacablemente y se alimentan
de su paranoia y el miedo creciente (bastante a menudo a la víctima
se le lanzan indirectas de que está siendo cazado mucho tiempo ante
de que los Cazadores lleguen). Finalmente aparecen, rodean a la víctima
y esperan a que llegue su amo.
Acechadores
Los Acechadores son seres bastante discretos que silenciosamente se
esconden en las sombras tras el mobiliario y en lugares inaccesibles. Ellos
normalmente son percibidos sólo como una presencia que observa a
las personas en la habitación. Mientras que muchos magos son un
poco paranoicos respecto al hecho de tener espíritus que les espíen
(por no mencionar a cuantos gatos les gusta cazar acechadores), normalmente
no son dañinos y solo son meramente curiosos. A veces simplemente
aparecen antes de que algo importante suceda, contemplarlo y entonces desaparecer
de nuevo.
Los Vigilantes
Los Vigilantes son un grupo enigmático de seres, aparentemente
incapaces de cruzar la Celosía por sí mismos. Ellos solo
ven y oyen; constantemente se enteran de lo que pasa en el mundo usando
Correspondencia y Espíritu y observan silenciosamente lo que hacen
los humanos. Según algunas teorías son una raza más
vieja que la humanidad, fueron creados antes que el mundo físico
y son incapaces de entrar en él por su propia mano. En cambio lo
vigilan silenciosamente, esperando/temiendo encontrar un modo de hacerlo.
Ambos, los Ahl-I-Batin y la Orden del Hermes están de acuerdo en
que eso sería algo malo, aunque no están seguros de por qué.
Muchos magos se comunican con los Watchers y esperan ganar valiosa información
de estos antiguos seres. Unos pocos conservadores se sienten molestos con
esta práctica y advierten que semejante relación puede ser
perjudicial para ambas partes.
"No Pienses en ello, Porque se volverá peor"
Ésta es una de las más extrñas entidades de la
Alta Umbra, aparentemente recientemente liberada en la Umbra Próxima.
Personifica el concepto de algo sobre el que no se debe pensar, pero por
supuesto se es incapaz de evitar ("¡No pienses en un elefante blanco!").
Cuando las personas no consiguen evitan pensar en algo él se hace
más fuerte, y gradualmente asume la forma de cualquier cosa en la
que no se debería. Cuando se manifiesta, su forma es indefinida
hasta que tome forma a través de los miedos de alguien presente
(todos en las cercanias comprenden su verdadera naturaleza y el peligro
intuitivamente). Uno podría suponer que el Duende de la Perversidad
sería muy aficionado a este ser que podría servir como un
espíritu de la Paradoja de la esfera de Mente.
Corales Emotróficos
Éstos están entre los sirvientes menores, poco más
que plantas de la umbra, alimentandose de las emociones (un wraith diría
Pathos), usando su energía para crecer y reproducirse. Parecen diferentes
dependiendo del tipo de emociones de los que se alimen (y el paradigma
del mago viendo, por supuesto); los crecimientos alrededor de un edificio
lleno de pensamientos racionales son claros y cristalinos, mientras que
un piso viejo y feo podría contener pólipos barrocos reminiscentes
de coral marrón.
Arrecifes Emotroficos y Vampiros Psíquicos
Mientras que los Crecimientos son meramente molestos, a veces pueden
infectar a humano de voluntad débil bajo grave tensión emocional.
Los crecimientos absorben cada trozo de emoción y memoria de su
mente, y él se vuelve poco más su simbiote, un vampiro psíquico.
El vampiro empieza a absorber emociones y energía de otros y devuelve
los a los crecimientos que alimentaban en ellos. A la vez que los corales
se desarrollan en un complejo arrecife de mentalidad mixta, el vampiro
se vuelve más hambriento de verdaderas emociones. No es raro para
el vampiro ser completamente incosciente de que algo está mal, ellos
apenas se sienten vacíos y extrañamente destacados de todo
mientras sus casas se llenan cada vez más de recuerdos, basura y
cosas que no necesitan.