El Abrazo Nosferatu es una cosa brutal. En muchas formas es más
alienante que el Abrazo de los Malkavians. El propio cuerpo es la posesión
más preciada para cada uno, y la desfiguración de la carne
inevitablemente tiene repercusiones sobre la mente.
Una transformación típica dura una semana. Durante la
primera noche, el cuerpo de la victima es arruinado cuando los órganos
se arrugan y las venas se endurecen para transportar la biliosa vitae Nosferatu.
La victima aun parece esencialmente humana, pero el constante dolor desfigura
la cara de la victima rn una mueca perpetua. El deseo de sangre aparece
en este momento.
Desde el segundo al cuarto día, la piel muerta comienza a estirarse
y endurecerse, y las heridas a causa del rigor mortis aparecen sobre la
carne (las bolsas para almacenar sangre aún se están desarrollandos).
El cabello del chiquillo comienza a caerse por zonas, y el cartílago
de las orejas y nariz se colapsa y pierde tensión.
El dolor llega a ser verdaderamente excruciating al final de la semana.
En este punto, la mayoría de los huesos del chiquillo se deforman,
y todo rasgo de humanidad ha desaparecido. La agonía llega a su
límite durante el climax de la transformación, cuando el
craneo sufre sus cambios - alargandose, hundiendose parcialmente, o incluso
aplanandose. En este punto es cuando el Nosferatu se percata de la extensión
de su transformación.
Muchos Nosferatu no sobreviven al Cambio con su sanidad intacta. El
dolor y el shock de la deformidad repentina son demasiado con lo que cargar.
Esos Vástagos a menudo se convierten en brutos descerebrados, y
en la sociedad de la Camarilla, es responsabilidad del sire perseguir a
su loca progenie y destruirla.