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Módulos
Por Anders Sandberg 

Él se estremeció de placer cuando las cuchillas diseccionaron su carne. Copias idénticas de él aparecían por todos lados, uniendo sus brazos y piernas en una infinita red de gloria en el negro vacío del espacio. La red empezó a curvarse gradualmente, convirtiendose en una inmensa esfera de humanos extendidos donde vibraciones involuntarias se propagaban en modelos complejos, como olas sísmicas proyectadas hacia un globo. Despacio la esfera empezó a moverse hacia dentro debido a propia gravedad, acelerando y alimentando un placer aun mayor hasta que implotó en un orgasmo inteligente de luz y carne desgarrada.   
   
Gordon desconectó el módulo de realidad virtual y se enfrentó a la malla de su entorno de trabajo. Raro material, pero extrañamente impuesto. Y había más de él ahora, mientras él estaba probando el primer módulo había aparecido otro entre el resto de datos. Un archivo que él estaba seguro de no haber bajado. Cautamente examinó los datos, pero no tenian nada extraño. Ningún virus oculto, ningún sistema que pudiera externalizarse, sólo una simple simulación de RV Superado por la curiosidad la activó.    
   
No tenía ningún cuerpo en absoluto. No estaba en ningun lugar. Él era espacio vacío. Lo veía todo desde todas las direcciones a la vez. Estaba confundido al principio, pero gradualmente él empezó a sentirse relajado, purificado.    
   
De repente algo apareció del exterior. Su existencia lo tocó como un punto afilado y sensual, y cuando empezó a moverse a través de su cuerpo tridimensional dejó una cuchillada de espacio-tiempo deformado que lo hizo estremecerse de placer. ¿Un escalpelo de cuatro dimensiones? ¿O una pluma?    
   
Airosamente, el objeto se movió silencioso a través del espacio, dibujando lo que sólo podría ser una caligrafía tridimensional directamente en su alma. Él quiso gritar, para rogar más o para que terminase, pero no tenía ni cuerpo ni boca. Durante una eternidad subjetiva él sintió cómo el modelo crecía y sus propias tensiones espaciales aumentaron hasta que fueron insufribles. Con un golpe súbito, el objeto terminó la última curva y se retiró del diseño concluido.    
   
Él era dolor. Él era placer. Y supo que permanecería así para toda la eternidad.  

    Traducido por Cirtheru "Señor de las Runas"