.
.
Funeral en Suburbia
por Anders Sandberg

Es comprometedoramente obvio que el sacerdote nunca lo conoció; está soltando la típica elegía de "un amado marido y padre, un buen amigo y popular compañero...". Al menos se ha equivocado una vez al pronunciar su nombre sin darse cuenta. Miro alrededor del pequeño grupo de gente alrededor del sepulcro, estremeciendose ligeramente en la fría brisa otoñal. Su familia está agrupada en el lado opuesto, su hija (¿no se llamaba Tina o algo así?) sujeta la mano de su madre t lllora sin parar, su hermano está de pie un poco aparte, mirando fijamente la tumba. Al lado de ellos, el sacerdote y una ancianita que sería pariente suyo, son los únicos que están presentes. Él nunca tuvo muchos amigos. 
Una nube oculta el sol brevemente, cuando el sacerdote finalmente entona "polvo al polvo...". Más allá el cementerio de suburbia aún brilla, manchado de las sombras de las nubes que lentamente se deslizan. Sé que están en algún lugar. Quizas lo estén celebrando sentados en algún tugurio, riendo al recordar como Jack mató al Hombre de Negro con aquel raro efecto de entropía. Un pequeño paso hacia la Ascensión. 

Después de la ceremonia camino hasta su mujer, diciendo algo confortante y convencional, no sé el qué. Ella parece sosegada, pero veo a través de su fragil máscara. Deseo poder decirle que su marido murió por, la gran visión, la Gran Imagen, pero no puedo. Ella no lo comprendería, y no estoy seguro de entenderlo yo mismo. Miro hacia las flores sobre las que reposa la corona. Tiene la forma de un doble anillo de moebius, en la cinta están escritas las palabras:


"Un mundo. Una verdad. Una realidad" 


 
 

Traducido por Cirtheru "Señor de las Runas"