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El tratado sobre el Tai Chi Chuan
Wang Zuen Yue (1733-1795)
- El cosmos nace del vacío, es la fuente del movimiento y la quietud y la madre del yin y el yang. Debido al movimiento hay separación; debido a la quietud hay integración.
- No existe exceso sin igual; si hay contención hay dilatación. Cuando e] adversario es vigoroso me vuelvo delicado: es el principio de la carrera. Cuando estoy en posición favorable y la del adversario es desventajosa surge el principio del ceñimiento.
- Si los movimientos son rápidos, reacciona con la velocidad adecuada; si son gráciles, síguelos graciosamente. Aunque las variaciones son infinitas sólo existe un principio fundamental.
- Con la dedicación a la práctica desarrollamos el arte de comprender la fuerza; al comprender la fuerza desarrollamos aptitudes maravillosas.A menos que dediquemos mucho tiempo y esfuerzos a practicarla no seremos capaces de aplicar espontáneamente este arte maravilloso.
- Manten la cabeza erguido y excluye los pensamientos que no vienen al caso. Concentra la energía vital en el campo energético del abdomen. No te encorves ni te inclines. De repente nos mostramos y súbitamente desaparecemos.
- Si hay peso a la izquierda, vacíala; si hay peso a la derecha, evítala.A1 incorporarme me vuelvo alto y al bajar la postura me torno proLundo. I Cuando avanzo me alargo y cuando me repliego adquiero velocidad.
- No se puede añadir una pluma ni posar una mosca. El adversario no me comprende, pero yo lo entiendo. El motivo radica en que el gran guerrero siempre vence.
- Existen muchas artes distintas; básicamente sólo hay las de lo fuerte con E tra lo débil, lo rápido contra lo lento, el uso de la fuerza contra los que tienen menos fuerza. Son naturales, no proceden del arte proDundo.
- E1 empleo de cuatro tahils contra mil katies no depende de la fuerza pora. A1 ver la forma en que un anciano maneja a muchos jóvenes se demuestra que la velocidad puede ser inútil.
- Manten el equilibrio ágil como una rueda. Hundirse inclinado es torpe y la doble pesadez resulta incómoda.
- Los que han practicado muchos años y no saben neutralizar la fuerza del adversario son vencidos porque no han superado la debilidad de la doble pesadez.
- Para superar dicha debilidad tenemos que conocer el principio de lo duro y lo blando. El ceñimiento es la carrera y la carrera es el ceñimiento. E1 yin jamás se separa del yang y el yang nunca se separa del yin. E1 arte de comprender la fuerza sólo es posible cuando el yin y el yang están en armonía. En cuanto accedemos al arte de comprender la fuerza, el entrenamiento nos vuelve cada vez más capaces.
- Hemos de comprender las técnicas del contacto de los brazos para avanzar como queremos. A1 principio podemos experimentar el deseo de ceder, aunque a menudo cometemos el error de ceder cerca o alcanzar lejos. En este caso equivocarse en una fracción de centímetro es como errar mil kilómetros. No se puede explicar, de ahí este tratado.