Escuela Dragon Shaolin El tratado sobre el Tai Chi Chuan
Wang Zuen Yue (1733-1795)

  1. El cosmos nace del vacío, es la fuente del movimiento y la quietud y la madre del yin y el yang. Debido al movimiento hay separación; debido a la quietud hay integración.

  2. No existe exceso sin igual; si hay contención hay dilatación. Cuando e] adversario es vigoroso me vuelvo delicado: es el principio de la carrera. Cuando estoy en posición favorable y la del adversario es desventajosa surge el principio del ceñimiento.

  3. Si los movimientos son rápidos, reacciona con la velocidad adecuada; si son gráciles, síguelos graciosamente. Aunque las variaciones son infinitas sólo existe un principio fundamental.

  4. Con la dedicación a la práctica desarrollamos el arte de comprender la fuerza; al comprender la fuerza desarrollamos aptitudes maravillosas.A menos que dediquemos mucho tiempo y esfuerzos a practicarla no seremos capaces de aplicar espontáneamente este arte maravilloso.

  5. Manten la cabeza erguido y excluye los pensamientos que no vienen al caso. Concentra la energía vital en el campo energético del abdomen. No te encorves ni te inclines. De repente nos mostramos y súbitamente desaparecemos.

  6. Si hay peso a la izquierda, vacíala; si hay peso a la derecha, evítala.A1 incorporarme me vuelvo alto y al bajar la postura me torno proLundo. I Cuando avanzo me alargo y cuando me repliego adquiero velocidad.

  7. No se puede añadir una pluma ni posar una mosca. El adversario no me comprende, pero yo lo entiendo. El motivo radica en que el gran guerrero siempre vence.

  8. Existen muchas artes distintas; básicamente sólo hay las de lo fuerte con E tra lo débil, lo rápido contra lo lento, el uso de la fuerza contra los que tienen menos fuerza. Son naturales, no proceden del arte proDundo.

  9. E1 empleo de cuatro tahils contra mil katies no depende de la fuerza pora. A1 ver la forma en que un anciano maneja a muchos jóvenes se demuestra que la velocidad puede ser inútil.

  10. Manten el equilibrio ágil como una rueda. Hundirse inclinado es torpe y la doble pesadez resulta incómoda.

  11. Los que han practicado muchos años y no saben neutralizar la fuerza del adversario son vencidos porque no han superado la debilidad de la doble pesadez.

  12. Para superar dicha debilidad tenemos que conocer el principio de lo duro y lo blando. El ceñimiento es la carrera y la carrera es el ceñimiento. E1 yin jamás se separa del yang y el yang nunca se separa del yin. E1 arte de comprender la fuerza sólo es posible cuando el yin y el yang están en armonía. En cuanto accedemos al arte de comprender la fuerza, el entrenamiento nos vuelve cada vez más capaces.

  13. Hemos de comprender las técnicas del contacto de los brazos para avanzar como queremos. A1 principio podemos experimentar el deseo de ceder, aunque a menudo cometemos el error de ceder cerca o alcanzar lejos. En este caso equivocarse en una fracción de centímetro es como errar mil kilómetros. No se puede explicar, de ahí este tratado.