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Images and Words, 1992.
Fecha de la reseña: 01/09/01 Autor: Txisko. A lo largo de todos años que Dream Theater han estado en la escena musical, hablar de ellos ha sido siempre sinónimo de calidad. Pocos grupos, al menos a mi gusto, han alcanzado la elegancia compositiva que estos cinco hombres demuestran, sobre todo en sus cinco primeros trabajos. No es que sean buenos músicos, que sin duda lo son. Su talento va más allá, consiguiendo exprimir la magia que esconden sus instrumentos para componer pasajes sencillamente transcendentes. Images and Words es el disco que les lanzó a la fama y el que a mi entender es el más sincero. Las composiciones gozan de una elegancia magistral, variando desde la contundencia subyacente en un tema como Pull Me Under, a la delicadeza emotiva de Wait For Sleep. Entre medias, a través de los ocho temas que componen este disco, nos hacen viajar por todo un espectro de paisajes, siempre preciosos. Además. la música está acompañada de unas muy buenas letras. Como ya he dicho, Pull Me Under es un tema de directo, cargado de energía. Pero no os confundais: no es burro, no. Al contrario, como todo el disco, posee una guitarra que nada más puedo calificar como elegante, cargada de fraseos coloristas... pero que aun así, en este tema, adquiere un marcado cariz eneregético. Por supuesto, a ello colabora ese virtuoso de la batería que es Portnoy. Escuchando su manera de golpear los patches me viene a la mente otro maestro, Neal Peart, de Rush. A lo largo del disco Portnoy nos demuesta como es capaz de meter algo tan complicado como la contracaja con una facilidad pasmosa. Pero no es Pull Me Under lo único bueno del disco, no: hay muchísimo más. El tema siguiente, Another Day es una preciosa balada, en la que la voz de LaBrie resplandece cargada de sentimiento. Take the Time es una impresionante pieza de ocho minutos largos, con la inconfundible marca de la casa: riqueza de ritmos, melodías pasmosas, instrumentación rozando el perfecto, e intensidad, intensidad de cabo a rabo. Además posee uno de los conjuntos de bridge-chorus más impresionantes que el grupo jamás compuso. Otro astecto a tener en cuenta es cómo en este tema uno puede escuchar como Myung hace con el bajo casi lo que le da la gana. Vamos a por Sorrounded. Otro tema lento, cargado de intensidad... pero que no es una balada. Muy al contario, aunque empieza con ese aspecto, acaba demostrando que es un tema de guitarra y voz cooperando con esa intensidad que ya he mencionado. Llegamos al que puede ser considerado el tema central del disco, y con razón: Metropolis-Part I "The Miracle and the Sleeper". Ñoras y ñores, estamos ante una de las obras maestras del metal progresivo, nueve minutos y medio que a uno le dejan patidifuso, impresionado. Es ésta una colección de riffs inspirados, cargados de colorido, con toques incluso (por no encontrar otro calificativo mejor) surrealistas: ciertamente la primera vez que lo escuché me parecía estar gozando de la música perfecta para un cuadro de Dalí. Y aun opino eso. Este tema es magia, sencilla y llanamente eso. Hay que oirlo, vivirlo... Con Under a Glass Moon volvemos a encontramos esa influencia surrealista. Dream Theater nos dibuja un cuadro precioso y extraño, cargado de color y sentimiento. Wait For Sleep es un tema que rompe el esquema del disco, y casi se podría decir que es algo ajeno a él. Y que quede claro que este comentario no tiene nada de despectivo. Es simplemente un hecho: es una joya ideada completamente por Moore. Teclado y voz que en el reducido tiempo que dura la pieza trazan un delicado esbozo de tristeza, ternura y soledad. El último tema del disco es el que me impide ponerle un 10 al disco. Learning to Live no acaba de cuajar. No es por su longitud, once minutos y medio, no. Es porque va como a saltos, como si fueran pedazos sueltos pagados. Lo que no hay quien le niegue es que el largo cuerpo central de la cancion, instrumental, es sencillamente soverbio: una muestra más de ese sonido surrealista y preciosista. En definitiva, un disco imprescindible, más aun lo que buscas son sonidos evocadores y visuales. Valoración: 9/10 |