Mis musiquillas: Entombed

Clandestine, 1991.

Formación:

  • Johnny Dordevic: voz.
  • Alex Hellid: guitarra.
  • Ulf Cederlung: guitarra.
  • Lars Rosenberg: bajo.
  • Nicke Andersson: batería y coros.

Fecha de la reseña: 01/09/01

Autor: Txisko.

Para empezar, un par de aclaraciones: admito que, leyendo otras críticas de este disco, les llevo a casi todos la contraria. En otros se habla de este disco como de algo intermedio entre el Left Hand Path y el Wolverine Blues, quitándole calidad... cuando a mi realmente me parece una joya por méritos propios y que ahora explicaré.

La otra aclaración. La formación indicada no es nada más que la que aparece en el CD: el amigo Johnny no lanza un solo gruñido en la grabación. Esa voz tan intensa y fascinante que escuchamos a lo largo del disco es la del mismísimo Andersson, que así mismo también mete guitarras, tanto solitas como rítmicas. En definitiva: estamos ante el disco de Andersson, y a mi entender uno de los mejores ejemplos de death inteligente.

Empecemos a desgranar esta joya con uno de los temas introductorios más absolutamnete brutales que existen: Living Dead. ¡Por dios! Es una maravilla, un asalto a tus oidos que no te deja respirar a lo largo de un minuto con esa impresionante voz de Andersson llenandolo todo. Y no es que tras ese minuto al cosa acabe, no, porque le sigue una serie de riffs marca de la casa Andersson, lentos, con ciertas mal disimuladas (que ni que eso importara) influencias rockeras. Lo dicho, un tema que te ataca sin contemplaciones, cargado de fraseos sencillos pero implacables... Y siempre con esa voz tan personal de Andersson: no ruge como un Schuldiner, un Barnes o un Benton (por mentar a unos famosos), ni se sirve de trucos de mesa (como Walker o Tardy) para hacer de su canto algo aterrador. No. Es sencillamente intensidad en estado puro, sin tapujos; agresividad descarnada.

Sin ninguna tipo de silencio entre ambas, a Living Dead le sigue Sinners Bleed. Si teniamos alguna duda de lo que este disco nos podía ofrecer, con este tema ya no puede quedar ninguna. Brutal, desgarrador, implacable. Riffs de todo tipo, desde ultrarápidos a lentos (si, rockanroleros), siempre decorados con fraseos... alucinante.

Y toma riff inicial, rockero, sabático, con el empieza Evilyn. Podriamos decir que posee una inspiracion basada en Poe, y la letra es sencillamente buena. Hay una parte que siempre me ha encantado, no sé porqué: "She's gone down below/ But I'm no longer at her side/ And I'm drunk with the love/ Of the dead who is my bride". Absolutamente morboso... pero que me encanta. De este tema también se puede destacar la parte del solo, con un riff lento pero muy intenso, que encaja perfectamente con los sentimientos de la letra.

Con Blessed Be tenemos una nueva demostración de cómo consiguen fusionar de manera magistral el rock con el death más brutal. Este camino de fusión se fortalecería en el siguiente disco, mundialmente aclamado, Wolverine Blues. Nuevamente en este tema podemos disfrutar de una pequeña sección lenta al estilo de Andersson, con un sonido alienante.

Strange Aeons es una de las joyas por derecho propio de este disco. Un tema centrado en los tiempos medios, que sin usar el facilón sistema de riffs rápidos conforma un asalto impresionante a tus oidos. Son un puñado de riffs lentos pero que a uno le obligan a botar. Un tema sin duda de directo. Y una obra maestra.

Pero estamos ante un disco variado, y el ejemplo más claro lo tenemos al comparar la anterior Strange Aeons con Chaos Breed. Tema con un riff inicial rápido donde los haya, sin concesiones, que en sí mismo es un fraseo. Va seguido de una engañosa seccion de tiempo medio, que nada más que sirve para dejarte completamente anonadado ante el asalto de brutalidad del cuerpo de la estrofa. Y el tema prosigue con un nuevo ritmo lento, con magistral fraseo incluido... y hay que oirlo, hay que oirlo. Es ante temas como éste, tan ricos, cuando uno puede entender que tenga este disco puesto en un altar.

Y llegamos a otro de los temas cumbre del disco: Crawl. De la letra sólo puedo decir que es magnifica, con referencias absolutamnete terrorificas, siguiendo la escuela del horror cósmico. Y en lo relativo a la parte musical, únicamente puedo decir una palabra: riqueza. Desde el sencillo pero efectivo riff inicial a todos los demas se consigue captar la desesperacion de ese hijo del que habla la letra. Todo ello acompañado de la soverbia interpretación que de ese papel hace Andersson. Una obra maestra del death. Y no os perdais ese aterrador final: ahí se ve como Andersson es un forofo del cine de terror. Esos escasos cincuenta segundos tienen dentro de ellos más terror que muchas bandas sonoras del género.

Pero ya me estoy alargando mucho con este disco, quedándome sin palabras para describir la maravilla que a mi gusto es. De los otros dos temas que restan, Severe Burns y Through the Collonades, simplemente decir que son temas compustos integramente por Andersson. Ahí se comprueba sin lugar a duda quien manda en el grupo, quien es su cerebro, su motor. Un maestro al que poner sin ningún tipo de duda junto a Chuck Schuldiner, Trey Azaghtoth o Peter Tägtgrent.

Lo dicho: en mi opinión, siempre personal, es una de las cimas del death. Ahora solo tienes que escucharlo y darme tu opinión...

Valoración: 10/10

Regresar al indice.