En definitiva, me esperaba más acerca de los encuentros entre el CGH y la Rectoría en el punto dos. Y aclaro que en el punto dos, porque sería necio creer que llegarían algo estas pláticas (llevan más de un año y no han llegado a un solo acuerdo).
El punto dos, en lo personal me parece sumamente interesante, ya que es el que más domino y en el cual CGH parece más débil. Las reformas de 1997 son uno de los pilares del pliego petitorio, ya que reflejan su mente paranoica y su modo de pensar tan retorcido.
Ahora, al oír ambas "argumentaciones" me doy cuenta (más que nunca) que el CGH no tiene argumentos para defender su postura, ya que sólo se basan en proclamas demagógicas para decir una mentira: "que ser pobre es sinónimo de ser fósil". Esto no es cierto, y es una falta de respeto a nuestros compañeros, el decirles: "como eres pobre NO PUEDES tener un promedio alto, como eres pobre NO PUEDES terminar en los lapsos establecidos tu carrera", no necesito poner ejemplos de casos en los que ,al revés, uno admira que teniendo tantos inconvenientes, estas personas tienen un grado altísimo de superación y que nos hacen ver mal a los que no estamos en su posición.
CGH demuestra una vez más la falta de argumentación seria, basados en sus emociones, demagogia, experiencias personales y casos aislados. Su única carta es la anterior, el decir que ser pobre te hace IMPOSIBLE terminar tus estudios y ser de excelencia, cosa a todas luces falsa.
Las autoridades por su parte han estado muy blandas, permitiendo que los paristas se pasen del tiempo establecido, que empiezen cuando se les pega la gana, que alarguen los recesos, en fin, una cantidad interminable de irregularidades que no ayudan en nada al diálogo. No sé que les pasa, podrían contestarles, podrían dejarlos en ridículo y exhibirlos, pero no lo hacen, algunas veces me pregunto si no será porque "alguien les ata las manos".
Lo que sí es seguro que aquel que tome como serias estas pláticas y crea que llegarán a algún lugar, está en un error las pláticas no son para eso, es imposible dialogar con el CGH. No se puede discutir con alguien que no se puede centrar en los puntos, que saca cada vez que interviene difamaciones, datos manipulados, hipótesis, desarrollos y conclusiones por ellos mismos. La rectoría no puede dialogar (ni nadie) con una persona que donde quiera que voltea ve alucinaciones y fantasmas.
La verdad me esperaba más del CGH, creí que podía "argumentar" sin demagogia ¡qué decepción!