En el documento que los perredistas Rojas, Benito Mirón, Lenia Batres, Cristina Portillo y Gilberto López y Rivas pretendieron entregar en mano al responsable de la máxima casa de estudios, los miembros de la bancada del PRD señalaron:
"Como ciudadanos y representantes populares de la nación que observamos el grave riesgo en el que se encuentra la UNAM, sin duda la más importante institución de educación superior e investigación nacional, y en virtud de que usted, lejos de ayudar a la solución del grave conflicto, se ha convertido en un obstáculo para encontrar una salida al ya prolongado conflicto, le demandamos lo siguiente:
"Unico: renuncie inmediatamente a su cargo con el fin de allanar el camino a la solución de este grave problema para la educación superior y para la nación. Este sería el mejor homenaje que podría rendir al maestro Justo Sierra".
El rector dijo a la prensa en el vestíbulo del recinto legislativo que la actitud de los legisladores perredistas representa "una nueva intervención a la vida universitaria, muy deplorable, que viola la autonomía universitaria".
--¿No está dispuesto a renunciar?
--Ya lo he expresado... --respondió en dos ocasiones.
--¿Qué evaluación haría de su gestión?
--Eso no me corresponde a mí hacerlo.
Barnés mencionó que las autoridades de la UNAM no van a solicitar la intervención del Ejército en el conflicto universitario, en la huelga de más de seis meses. La universidad ha presentado denuncias a la Procuraduría General de la República, institución que tendrá que actuar cuando lo considere prudente, precisó.
"La universidad ratifica sus denuncias y las amplía cuando hay un escalamiento de violencia injustificada contra la institución por parte de un grupo radical que tiene secuestradas las instalaciones y con lujo de fuerza y violencia, una vez más, atropella los intereses de los universitarios, excluyendo a la comunidad de los institutos, de su lugar de trabajo, por medios violentos", agregó.
Antes de abandonar el edificio, añadió que la rectoría no tiene elementos para verificar que miembros del EPR estén involucrados en la máxima casa de estudios.
En forma diplomática y a través de la prensa, el presidente de la mesa directiva, el panista Francisco José Paoli Bolio, ofreció una disculpa pública a Barnés por el comportamiento de sus colegas perredistas.
El diputado del PRI, Fidel Herrera Beltrán, definió el incidente: "Son un grupo de diputados irresponsables que querían provocar. Los perredistas demuestran ignorancia y falta de civilidad. Son el mismo reflejo de lo que sucede en la UNAM: son los diputados ultras".
Luego, concluyó: "¡El rector no va a renunciar nunca...!".
En respuesta a los legisladores perredistas que increparon a Barnés de Castro, la UNAM envió ayer un boletín en el que señaló que "las atribuciones representativas de los señores diputados hacen sumamente grave la intromisión en asuntos que corresponden al ejercicio pleno de la autonomía universitaria y significa un nuevo atropello a la legislación y procedimientos jurídicos que norman la vida" de la universidad.
Consideró que este tipo de incidentes, "mediante los cuales se pretende imponer a la UNAM puntos de vista partidistas, hacen más difícil llegar a una solución negociada del conflicto, en lo que está empeñado el rector y la mayor parte de la comunidad universitaria".
Incapacidad hacia la crítica
La respuesta que Barnés dio a los diputados que le propusieron presentara su solicitud de renuncia, "exhibe a un rector incapaz de aceptar la crítica de los legisladores, ante la evidente incapacidad que ha demostrado para construir salidas negociadas al conflicto", consideró el PRD en un comunicado.
"La Jornada - Primera Plana" 28 de octubre de 1999
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