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Minutos antes de las cinco de la tarde, un subinspector de policía ordenó a los granaderos armados sólo con escudos y cascos avanzar ante un contingente que ya se disolvía. Pero mientras la mayoría se retiraba, otros arreciaron la lluvia de piedras y cohetes. Los uniformados que habían resguardado la embajada de Estados Unidos durante la concentración chocaron con los integrantes del CGH cuando éstos se replegaban hacia la acera oriente de Reforma. Cuando los manifestantes se reagrupaban explotó un petardo y volaron más piedras. Después vino el caos.
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Sin embargo, aun cuando sean exonerados de los cargos, los 73 integrantes del Consejo General de Huelga (CGH) quedarán fichados de por vida. A todos se les elaboró la ficha sinaléctica. Fueron fotografiados de frente, perfil y tres cuartos; se les tomó su estatura, su media filiación y huellas dactilares.
Este miércoles desde las once de la mañana mejoró el ánimo entre los estudiantes y padres de familia, que tres días pernoctaron en los jardines aledaños a la zona de juzgados del fuero común.
Pero fueron pocos los que celebraron con huelgas o goyas el informe de que se reunió el dinero suficiente para pagar las fianzas. Se animaron hasta que se les indicó que las 43 pólizas habían sido recibidas por el personal del juzgado 45, y que bastaban sólo unas horas para que obtuvieran su libertad.
Esta vez el juzgado ya no cerró sus puertas a más pólizas a las tres de la tarde; la juez ordenó que se diera entrada a todos los trámites aun después de esa hora.
Desde las once de la mañana se difundió información en el sentido de que el SITUAM aportó cien mil pesos para el pago de fianzas, ya que los trabajadores aceptaron de manera individual que se les descontara en dos exposiciones 20 pesos para apoyar la causa estudiantil.
Asimismo, que otras organizaciones sociales y gremiales habían aportado dinero, pero que éste aún no había llegado, por lo que varios padres de familia obtuvieron un crédito aunque nunca dijeron de qué institución por medio del cual, unido a lo que se colectó a través de boteos, se reunieron los más de 200 mil pesos necesarios para cubrir las fianzas.
Una joven liberada afirmó que "con la aprehensión y el proceso para obtener la libertad, las autoridades lograron parte de su objetivo, ya que la desorganización en el pago de las fianzas y la preocupación de los padres por los hijos, provocaron fricciones y divisiones".
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Este jueves, la juez 45 en materia penal del fuero común, Elsa del Carmen Arzola, les dictó auto de formal prisión y les informó que el proceso judicial será sumario, por lo que a más tardar --en caso de no promoverse recurso legal para un juicio ordinario, es decir en plazo no mayor a un año-- los estudiantes podrían ser condenados o absueltos en tres meses, aunque nunca perderán su libertad pues los delitos de que son acusados no están considerados como graves.
Sin embargo, con esa decisión de la juez, en caso de ser hallados culpables no tendrán otro recurso que pedir un amparo directo contra la sentencia y que al mismo tiempo los absuelva de los cargos.
En el caso de daño en propiedad ajena, podrían obtener una sentencia de 5 a 10 años de prisión o una pena conmutable de entre 100 y 5 mil días de salario mínimo; además de un castigo de 6 meses a 7 años de cárcel o el pago de hasta 300 días de salario mínimo por el delito de motín y de 3 a 8 meses de privación de la libertad o una sanción económica de 30 a 50 días de salario mínimo por lesiones agravadas.
La juez consideró que en el pliego de consignación y en el expediente la Procuraduría del Distrito Federal aportó elementos suficientes para presuponer que los 73 son culpables de motín, diversos delitos de lesiones calificadas, "por cometerse con ventaja contra agentes de la autoridad", y en flagrancia "en el acto de daño en propiedad ajena".
La determinación judicial tomó por sorpresa a padres e integrantes del CGH. Confiaban que se les declarara libres por falta de elementos para procesarlos. La mayor muestra de ello fue el equívoco cometido por un estudiante, quien tras haber escuchado el dictamen, levantó el dedo pulgar de su mano izquierda en señal de triunfo creyendo que se les declaraba libres de culpa.
Pero su sonrisa y la de quienes lo observaban desde otro ventanal se desvaneció cuando el secretario de acuerdos les repitió: "están sujetos a proceso al haberse encontrado elementos de culpabilidad". La mano del estudiante hizo el mismo ademán pero con el dedo hacia abajo. Luego se llevó ambas manos a la cara y se mesó los cabellos.
Sin detener la lectura del dictamen, el secretario de acuerdos procedió a informarles que el juicio será sumario, pero que si quieren un proceso ordinario tienen tres días para solicitarlo al juzgado y también que cuentan con el mismo tiempo para apelar al auto de formal prisión y el mismo plazo para presentar pruebas de descargo.