
Maldonado,
departamento al oriente del territorio, da comienzo al variadísimo litoral marítimo
uruguayo y posee una gran riqueza en suelo y ganadería, que muchas veces se ha
visto opacada por su principal atractivo, el turismo.
La
actividad turística y la construcción que de ella deriva constituyen la base
de la economía del departamento de Maldonado, que se ha convertido en un gran
generador de riquezas para el país.
Los
accidentes naturales de su costa dibujan caprichosas figuras, donde se suceden
ensenadas, dunas, remansos, roquedales y largas cintas areníferas que dan lugar
a balnearios de fama internacional como Punta del Este.
Maldonado,
en general, y Punta del Este, en particular, reciben año a año cientos de
miles de visitantes, haciendo realidad la creencia popular por la cual quien
bebe del agua de la Cachimba del Rey en Maldonado, siempre retorna al lugar.
El departamento de Maldonado se creó en enero del año 1816 y tuvo, desde un principio, la cuidad de San Fernando de Maldonado como centro.

Tuvo
un enorme protagonismo en los años de la conquista y la emancipación y posee
varias obras arquitectónicas, testimonios de esos tiempos, que han formado la
historia del departamento.
La
abundante herencia de españoles, ingleses y portugueses hacen de Maldonado un
departamento rico en documentos históricos y curiosidades.
Entre
estos se destacan el Cuartel de Dragones, el Museo Regional
Francisco Mazzoni
y
la Catedral de San Fernando de Maldonado.
Actualmente,
la Comisión del Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural de la Nación,
conjuntamente con la Intendencia Municipal de Maldonado, están desarrollando el
proyecto de recuperación y puesta en valor de los bienes histórico-culturales
del departamento.
El
departamento de Maldonado posee, en fin, inigualables riquezas naturales y
humanas que mostrar al mundo. Esta bahía de ensueño todavía no lo ha dicho
todo.