
Recomendaciones para la observación de las aves:
Las mejores horas para la observación de las aves son por la mañana temprano y al atardecer. En general las aves son poco activas al mediodía y en las primeras horas de la tarde. Días nublados y aún de llovizna nos depararán gratas observaciones en los caminos rurales de la zona.
Un par de binoculares son una herramienta casi imprescindible para la observación; las medidas recomendadas oscilan entre 7 x 35 y 10 x 50. Una libreta de apuntes le será de utilidad para anotar datos sobre un ave que quiera recordar. Datos como la fecha, lugar, hora y cantidad de ejemplares observados, le permitirán ir sacando sus propias conclusiones sobre esta fascinante actividad.
El uso de ropa muy colorida dificultará la aproximación a los pájaros. Una buena aproximación se puede lograr donde puedan encontrarse ofidios peligrosos. Utilice calzado adecuado que lo proteja.
Las aves y su conservación:
Existen en la actualidad alrededor de 9200 especies de aves. Habitando el continente americano más de 3000.
En Uruguay (palabra guaraní que significa "Río de los pájaros pintados") han sido registradas unas 415 especies, incluyendo algunas formas muy raras o que solo muy ocasionalmente han sido observados en el territorio. dejando de lado estas rarezas, quedan aproximadamente 350 especies que se pueden observar con cierta frecuencia.

Existen en la actualidad un gran número de aves en serio riesgo de desaparecer; decenas de especies ya han desaparecido en el transcurso de los últimos 40 años por influencia directa o indirecta del hombre.
El total de especies tratadas asciende a 327; de éstas, once habitan en Uruguay y 3 han sido registradas en Maldonado: el Burrito Overo (Porzana Spiloptera), la Gaviota de cola negra (Larus Belcheri) y el Dragón (Agelaius Flavus).
Las principales amenazas que enfrentan las aves de nuestro contintente son las destrucción del habitat, la caza, y el comercio de animales vivos entre otras muchas.
La utilidad de las aves para el hombre es innegable, ya sea en aspectos tan elocuentes como la alimentación, el control de plagas o valores menos obvios pero iguales en importancia como son los recursos socioeconómicos, culturales o su condición de bioindicadores de la contaminación ambiental.
Las aves constituyen así mismo un recurso renovable que puede ser explotado por el hombre a través de programas inteligentes de utilización.
Por estas y otras muchas razones, es fundamental revertir la situación actual de amenaza que sufre este grupo zoológico en particular y la vida silvestre en general, ya que de ello depende sin lugar a duda nuestra propia existencia.