No me mates!! Déjame vivir!!
|
Óyeme, madre:
Quieres deshacerte de mí, porque piensas que soy pequeño, que no tengo vida.
Pero... ¡Te confundes! Estoy vivo y quiero decirte, madre, que no sólo ya vivo dentro de ti,
sino que hace mucho tiempo te escogí para que me ayudaras a realizar en la Tierra algo importante. ¡Estoy esperando el momento de nacer para hacerlo! Tú, que ya eres mi madre, me vas a comprender.
Madre: Mi cuerpo, aunque pequeño, tiene vida y, quiero recordarte que, tú al igual que yo, lo
más importante que tenemos es el espíritu. Para que me ayudes,
quiero que entiendas que el cuerpecito que se está formando dentro
de ti es la casa que ocupará mi espíritu. Si no me das mi
vida -¿qué haré?- Durante muchos años
he esperado este momento con impaciencia. Después de pasar por una
gran decisión sobre el momento de bajar a la Tierra... ¡Te
escogí a ti! Ahora, ante tu decisión, ¡tengo miedo!,
¡estoy en penumbra!, en desasosiego por lo que no comprendo!
Me encuentro ante la incertidumbre, la tristeza y el sufrimiento de que aquello
que he escogido, aquel camino que desde aquí sé que
tengo que realizar para ser un espíritu más elevado... ¡No
puedo realizarlo! Yo, madre, ¡he contado contigo! Piensa en el sufrimiento
atroz que voy a tener si no me dejas nacer para realizar mi tarea. Este
sufrimiento, tu mente y tu corazón ¡no lo podrías -si
lo imaginaras- resistir! Comprende, madre, que no matas un cuerpo.
¡Destrozas un espíritu! Ahora te conviene pensar en mí
como en un feto, como en algo feo, para abortarme con tranquilidad. Que
te digan que voy a tener malformaciones psíquicas o físicas,
o que te voy a dar la lata. ¡Qué confundidos estáis!
Tú, toda la Humanidad y yo somos espíritus. Dios me ha creado
para realizar allí, donde tú te encuentras, mi misión
y para hacer mi trabajo y conseguir, cada día, ir a una mayor evolución
espiritual.
¡Madre, sólo te pido una cosa: ¡Ayúdame a seguir mi camino! ¡¡
No me mates!!
|
|
|