- "Qué bueno que ya no se va a ver el cráter
ese tan feo"
comenta la mamá
de Reubén.
- "Quizá lo use para poner una alberca
refrigerada dentro del centro comercial" comenta
el papá
de Reubén.
- "De ser así, entonces
me debería pagar por lo del cráter" comenta
Reubén.
- "¿Qué quieres decir con eso?"
le
pregunta su mamá.
- "No, nada, nomás" (si
les digo que yo estaba en el epicentro cuando se hizo el cráter,
les da el
ataque, además que
intentarían demandar inutilmente al Sr. Duarte)
- "Qué se me hace que tú tuviste
algo que ver con el cráter, qué casualidad que ese día
regresaste a
la casa y se fue en retiro
el Sr. Duarte."
- "Sí cómo no, acuérdense
que Susana trajo mis cosas desde un día antes;" (el
que el Sr. Duarte
me haya mandado matar también
influyó un poquito) "hablando de
cosas que ni al caso, ¿no
tienen ustedes el teléfono
de Ramón?"
- "No. ¿Que no ya te habías olvidado
de tu revista de monitos?"
- "De la revista tipo Manga... Pues no, sólo
que como he andado tan entretenido en otras cosas, no
me acordaba. ¡A la mejor
ya hasta la empezó a vender! Voy a tener que buscar su teléfono
entre
mis cosas."
Después de horas de búsqueda, lo encuentra y le llama.
- "¡Ramón! ¿Qué ha
pasado con mi Manga? No me digas que ya lo empezaron a vender" le
dice
Reubén.
- "¡Estás vivo! Cuando supe
lo del cráter en casa del Sr. Duarte te empezé a escribir
correos
electrónicos para saber
si no te había pasado nada, pero como todos botaban por cuenta llena,
pensé que habías
muerto" le dice Ramón.
- "¡Pues no! Estoy vivito y coleando. Digo,
por poquito y sí muero en ese asunto, pero eso será
material para una edición
especial."
- "Entonces supongo que no sabes la noticia,
y te la tendré que decir por teléfono: Las Empresas
Duarte nos están patrocinando
con un estudio completo, mucho equipo y recursos económicos...
Pero la única condición
era que congelaramos tu Manga indefinidamente."
- "¿¡Qué?!
¿Pero, pero, pero..... ?"
- "Lo siento mucho, pero no podíamos apostar
el futuro del estudio con tu Manga. El Sr. Duarte nos
dió todo sólo
con esa condición."
- "Pues ni modo, nadie podía garantizar
las ventas de mi Manga; hasta yo hubiera aprovechado la
oferta. ¿Tú
crees que en otra parte me lo hagan?"
- "La verdad lo dudo mucho."
Mientras tanto, Brenda trata de hablar con el Presidente Municipal.
- "El señor Presidente es un hombre muy
ocupado,
no tiene el tiempo de reunirse con toda la
ciudadanía, ¿porqué
no vuelve en el Miércoles Ciudadano para que podamos canalizar su
petición?" le
pregunta la Secretaria.
- (¿Cómo se supone que le hizo
Reubén?) "Es algo urgente, sobre
las momias" le dice Brenda.
- "¿Las momias? ¿No se supone que
ya las recuperaron? Como ya no ha salido nada en las
noticias..."
- "Todavía no las encuentran."
Brenda puede sentir como el ambiente se pone súbitamente muy pesado y queda debilitada.
- "¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaah!" grita
una muchacha mientras sale corriendo algo desaliñada.
- "¡Una momia! ¡Llamen a la Fuerza
RAMA!" se oye un grito masculino.
Brenda aprovecha la confusión y alcanza a ver que dentro de su oficina, el Presidente Municipal se termina de fajar los pantalones. La momia aparentemente está en una mini-sala de juntas al lado de la oficina Presidencial. Pero justo cuando Brenda se adentra lo suficiente, deja de sentir la opresión en el ambiente, y cuando llega puede ver que en efecto ya no hay nada. En casa de Reubén...
- "¿¡Qué sucedió?!"
pregunta
Reubén extrañado.
- "¡Una momia! ¡Una momia se apareció!
Pero ya no está" le contesta
Ramón.
- "¿Y eso? ¿Cómo le hicieron
para que se fuera o qué?"
- "No lo sé. El pinche Jorge se estaba
cojiendo a la novia de Gustavo, y la momia los soprendió.
Cuándo entenderá...
Me juraba que sólo se veían por cuestiones de trabajo."
- "Bueno, en vista de que tienes otros asuntos
qué atender, después platicamos."
Brenda queda incómoda y confusa ante el evento. Por lo que vió, le parece que el Qi puede manifestarse, materializar una momia, y después desaparecer con todo y momia como si nada hubiera pasado. Intenta leer la mente del Presidente Municipal de lejos, pero no puede, es como si su percepción estuviera nublada. Presiente que oculta algo, pero como no puede saber qué, decide que lo mejor es retirarse y reunirse con Reubén para analizar la situación de nuevo.
El Presidente Municipal, mientras tanto, observa con una sonrisa la confusión de Brenda.
- (Esta tecnología en verdad funciona.....) piensa al mirar su anillo.
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