A Mercedes

 

TU

 

 

Tu eres la luz del sol del nuevo día

y eres el sol que brilla hasta en mi noche.

Eres parte de mi alma, eres reproche   

que llega cuando el corazón porfía

 

y atraviesa los límites sin guía

de mi pobre razón; eres soroche

que me abate en lo alto de mi noche.

Eres linterna y freno, campo y vía.

 

Mi corazón cansado en el descanso

eres, mi alma perdida en el infierno,

eres carne mortal y aliento manso.

 

Eres el rayo tímido de invierno

y eres el fuego acogedor, remanso

de amor en paz y de cariño tierno.