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El naciente concepto de sociedad civil |
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Este proceso ha suscitado que se preste una renovada atención a las diversas organizaciones de la sociedad civil y a las relaciones entre ellas y el sector público. Las organizaciones de la sociedad civil tienen distintas formas, pero es posible describirlas como una gama de asociaciones, organizaciones e instituciones que congregan a personas cuyos intereses son similares. Abarcan grupos de voluntarios, entidades del sector privado y sus grupos y asociaciones, organizaciones culturales y grupos de promoción. Entre sus componentes figuran: cooperativas, sindicatos, grupos de autoayuda y promoción de la microempresa, grupos de mujeres, grupos de promoción de la salud y del desarrollo, así como de los servicios, asociaciones empresariales, organizaciones de beneficencia, órganos confesionales, sindicatos, partidos políticos, clanes y otros sistemas basados en la familia, grupos de gestión ante las autoridades, movimientos sociales, partidos políticos, asociaciones profesionales, grupos de hombres, grupos de jóvenes; en síntesis, toda la gama de maneras en que pueden agruparse las personas que se reúnen para expresar sus opiniones y alcanzar sus fines por vías diferentes de las oficiales del Estado. El Estado puede estar asociado, en diferentes grados y en diferentes ámbitos, con varios de esos grupos (por ejemplo, como patrocinador, aliado, organizador, financista, administrador, otorgador de licencias o regulador), pero el papel y las responsabilidades especiales del Estado son distintos. Con frecuencia se utiliza la denominación "organización no gubernamental" (ONG) para referirse a grupos que no son parte del aparato estatal pero, en general, se entiende que dicha denominación tiene menor amplitud que la de organización de la sociedad civil. Los parlamentarios desempeñan un papel especial en cuanto a las acciones nacionales. Esblecen un puente entre la sociedad civil y el sector público, pues proporcionan una voz a grupos locales, líderes y otros elementos influyentes de las comunidades y del electorado. Los líderes locales y las personas que gozan de respeto también pueden contribuir a movilizar, mediar y unificar la opinión y la acción. Las ONG nacionales e internacionales han sido una parte importante del proceso de la CIPD y la ulterior aplicación del Programa de Acción y el examen de éste. Cuando se celebró en 1994 el tercer período de sesiones del Comité Preparatorio, en el cual se negoció el texto final del Programa de Acción, se habían acreditado 934 ONG. Al celebrarse la propia CIPD, habían sido acreditadas 1.254 ONG de 138 países. Las ONG participaron, o bien directamente (cuando sus representantes eran miembros de las delegaciones de los países) o bien indirectamente (como promotoras y participantes en el Foro de ONG). Las ONG y otras organizaciones de la sociedad civil también han participado activamente en la evaluación del adelanto logrado después de la CIPD. En julio de 1998, se celebró en Dhaka (Bangladesh) una reunión de mesa redonda sobre la alianza con la sociedad civil. En febrero de 1999 también se celebraron en La Haya el Foro de las ONG y el Foro de la Juventud, que atrajeron a representantes de países de todo el mundo. También se acreditó a las ONG que realizaron actividades para la aplicación del Programa de Acción, a fin de que participaran en las reuniones preparatorias del período extraordinario de sesiones de la Asamblea General celebrado en 1999. En los años transcurridos después de la CIPD, ha seguido madurando la relación entre las organizaciones de la sociedad civil y los gobiernos. En muchos países, entre ellos muchos países en desarrollo, las ONG han avanzado hacia una mayor participación en la adopción de decisiones. Con frecuencia se las incluye en los debates sobre políticas nacionales de población y en las delegaciones oficiales a conferencias internacionales y regionales. Las ONG no sólo son paladines de la salud reproductiva y los derechos reproductivos, así como de la equidad de género, sino que también realizan programas para mejorar la condición jurídica y social de la mujer y la vigencia de los derechos de ésta, así como los servicios de salud reproductiva. La CIPD constituyó un hito en el reconocimiento de las ONG como auténticas aliadas de los gobiernos en la planificación, realización, vigilancia y evaluación de políticas y programas. No obstante, en la encuesta sobre el terreno realizada por el FNUAP en 1998, sólo 49 de 114 países informaron de que habían adoptado medidas importantes para promover la participación de las ONG en diversas etapas de la aplicación de políticas y la realización de programas. Otros 26 países han adoptado medidas sustanciales para fortalecer la capacidad institucional de la sociedad civil. Algunos países han emprendido ambos tipos de actividades, de modo que hay un total de 56 países que han adoptado decisivas medidas para fortalecer las alianzas con la sociedad civil. Hay 19 países que cuentan con representantes de las ONG y otros miembros de la sociedad civil en los organismos nacionales encargados de formular políticas o en otros comités que abordan cuestiones de población y desarrollo y, más recientemente, de salud reproductiva. Hay 19 países que han incluido a las ONG en las consultas y los diálogos sobre aplicación de políticas y realización de programas. Hay 11 países que han establecido comités de coordinación para actividades de las ONG y 10 países que han creado un ámbito propicio a la sociedad civil, al establecer procedimientos oficiales de inscripción, proporcionar incentivos impositivos o permitir más amplios mecanismos de financiación.
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