Participación y responsabilidad de los hombres

   

En el Programa de Acción de la CIPD se reconoce que es preciso que los hombres asuman responsabilidad por su propio comportamiento sexual y además respeten y apoyen los derechos y la salud de sus compañeras. Por lo general, los programas de planificación de la familia han hecho caso omiso de los hombres y se han diseñado de modo de mantener las normas de género según las cuales la reproducción y el control de la fecundidad son responsabilidad de la mujer .

En un estudio realizado en Bolivia se comprobó que los hombres no tenían actitudes tan contrarias a la planificación de la familia como pensaban las mujeres. En verdad, los conocimientos de los hombres con respecto a los métodos eran algo mayores que los de las mujeres, pero no siempre había comunicación en la pareja acerca del tamaño de la familia. En un estudio realizado en Malí, las conclusiones no fueron tan positivas: en "grupos focales" los hombres afirmaron unánimemente que las mujeres no tenían derecho a utilizar métodos de planificación de la familia sin el permiso de sus esposos .

Si bien en 36 países se informó acerca de medidas para ampliar o promover la participación de los hombres en la salud sexual y la salud reproductiva , la situación existente en Nicaragua es bastante común: en el Plan Nacional de Salud no se menciona la responsabilidad masculina por la planificación de la familia y no se prevé ofrecer servicios de salud reproductiva para los hombres. En Filipinas, la salud reproductiva de los hombres es uno de los 10 componentes del conjunto de servicios de salud reproductiva, pero es poco lo que se ha hecho hasta el momento. En Nepal, el programa tiene por destinatarios principalmente a las mujeres. Aun cuando la política establece que los hombres y las mujeres han de compartir la responsabilidad de la planificación de la familia, la proporción de clientes que aceptan la vasectomía ha ido disminuyendo constantemente.

En México, aun cuando los encargados de servicios comprenden por lo general el concepto de salud reproductiva, sigue considerándose "asunto de mujeres". Es poco lo que se ha hecho para que los servicios sean más atrayentes para los hombres o para involucrarlos como copartícipes.

En Marruecos, las principales destinatarias son las mujeres casadas en edad de procrear y no hay una clara estrategia para dirigirse a los hombres. Éste es un grave problema en zonas rurales, donde tal vez la mejor manera de llegar a algunas mujeres es por conducto de sus compañeros. En Uganda, los encargados de realizar programas y de prestar servicios han dejado de lado, en gran medida, el papel de los hombres. Después de la CIPD se ha tratado hasta cierto punto de llegar a los hombres, incluidas acciones encaminadas a abordar los efectos de las actitudes y prácticas socioculturales, así como la violencia por motivos de género, sobre la salud sexual y los derechos reproductivos de las mujeres y las niñas ugandesas. En los países que realizan actividades de salud reproductiva para los hombres, las más comunes entre dichas actividades han sido las campañas de promoción. Al parecer, después de la CIPD aumentó hasta cierto punto el uso de los condones y de la vasectomía por parte de los hombres y hubo algún grado de ampliación de los servicios de atención de enfermedades de transmisión sexual para los hombres.

Para planificar las familias, no sólo es importante el uso de métodos anticonceptivos por parte de la mujer, sino que se ha comprobado en los últimos años que es muy importante que los hombres sepan que el embarazo y el parto es un "asunto de familia" y no sólo un "asunto de mujeres".....

En unos pocos países, las ONG, en especial, están estableciendo enfoques innovadores para apoyar la participación de los hombres en el embarazo y el cuidado de los niños, y alentarlos a que establezcan relaciones basadas en la igualdad y el respeto mutuo. Por ejemplo, en México, un grupo de parteras ha impartido capacitación a agentes de salud para que enseñen a los hombres que el embarazo y el parto es un asunto de familia y no solamente "asunto de mujeres".

Una iniciativa internacional, "Los hombres como asociados", está preparando un currículo sobre salud reproductiva para capacitar a los agentes de salud y sensibilizarlos con respecto a las necesidades de los hombres en carácter de clientes . Algunos países han fortalecido la legislación sobre el papel de los hombres en la familia, especialmente en lo concerniente a proporcionar "alimentos" a los hijos.

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