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Sábado
06 de Octubre de 2001
Sufrimo
pero ganamos Venció
bien a Godoy Cruz por 3 a 2, aunque sufriendo hasta el final. Diego Graieb,
Hernán Ocampos y Germán Denis, marcaron para el local. Alejandro Abaurre
y Bruno Herrera los descuentos mendocinos
Si Los Andes no
le ganó por un margen mayor a Godoy Cruz de Mendoza, fue porque sus
"bondades" siguen a la orden del día. El "Tomba" es
un equipo muy flojo -por algo tiene dos puntos-, pero ayer estuvo a punto
de amargarle la tarde al elenco de Jorge Burruchaga, solamente tirándole
centros y aprovechando desconcentraciones que a estas alturas no deberían
existir.
Los Andes se sacó una mochila pesada de sus espaldas. La semana había
transcurrido entre mucha autocrítica. Pactaron un triunfo. Y lo
consiguieron con pasajes, por momentos, de buen fútbol, de la mano de
Diego Graieb y Germán Denis, cada vez más goleador, cada vez más
jugador.
El local comenzó a comprobar las fragilidades de su rival cuando Ibáñez
salió mal a tapar una carga de Graieb, pero después se rehabilitó tapándole
dos veces el remate a Denis. Pero el cordobés tuvo su revancha a los 11'.
Centro de Sánchez, cabezazo de Graieb y "ayudita" del arquero
para el gol.
Hasta ahí todo bien. Seguro Diego de la Vega en el fondo, Testa y Levato
repartiéndose la mitad de cancha en la contención, Sánchez jugando de
"enganche" y Denis y Graieb complicando arriba. A los 25', el
segundo. Otro envío de Sánchez al claro, y la peinada de Ocampos frente
a la tardía salida de Ibáñez. Desahogo del delantero y tranquilidad del
local.
¿Godoy Cruz? Parecía que no estaba en la cancha. Los tres del fondo ni
se hablaban, Dobrik mantenía cierto orden, y muy poco del resto. Carnero
y Abaurre no pesaban en el área, y Gastón Martínez no mostró las
cualidades de un conductor nato, capaz de hacerse dueño de la pelota.
Casi mete Graieb el tercero, ante una duda de los centrales, esta vez
respondió seguro el arquero. Y antes del descanso, la defensa local
"durmió" en un pelotazo y Alejandro Abaurre descontó con un
frentazo.
Los Andes tenía todo bajo control, pero ese gol lo molestó. Quizás,
interiormente, podría preocuparlo. Pero cuando a los 7' del complemento
Denis clavó el tercero, los fantasmas iban desapareciendo. El
"Mono" recibió de Levato, enganchó y su remate se metió lejos
de Ibáñez.
El mismo Denis se perdió el cuarto tras pase de Romero -ovacionado-
rematando de derecha a las nubes. Y de repente, otra vacilación. Bruno
Herrera, recién ingresado- picó desde el anillo central, nadie lo marcó,
todos se abrieron, y su tiro rasante se transformó en un nuevo descuento.
Lo que sufrió el "Milrayitas" hasta el final, fue digno de una
película de suspenso. Encima, tenía seis jugadores amonestados -Javier
Collado no midió con la misma vara para ambos lados- y cada falta era
peligro de expulsión. Y cada centro peligro de empate, que la visita no
merecía, pero que por culpa de Los Andes podría llegar. Encima, la gente
explotó cuando se adicionaron cuatro minutos. Con el último rechazo,
llegó el alivio.
Ganó Los Andes. Sumó tres puntos, con más importancia desde lo anímico
que en lo numérico. Y su gente se fue cantando y pensando en el clásico
con Quilmes.
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