Capítulo 5

La decisión de Vegeta

  En el capítulo anterior me quede en donde Bulma corre rumbo a su habitación.......

‘‘Bien espero que no me moleste mas’’ dice Vegeta con una cara de fastidio y después camina rumbo a su habitación.

Llegando a su alcoba el príncipe escucha los sollozos de la chica ‘‘Bah, no tengo porque demonios ir con ella’’ y entra a su habitación tirándose sobre la cama.

Mientras tanto Bulma lloraba aún sentada en su cama  ‘‘soy una tonta, tonta tonta tonta, porque tuve que seguirlo, no debió haber llegado acá’’ – SNIF – decía ya mas calmada conduciéndose al baño ‘‘será mejor que me bañe ya --y suspirando continúa— y tan bien que me sentía hace rato’’  Bulma se lamentaba recordándose hace unos minutos en la alberca.

 

  Vegeta no podía dormir de nuevo, sentía preocupación o mejor dicho ese sentimiento de culpa, culpa de hacer sufrir a esa chica que en el fondo le simpatizaba, aunque no lo quisiera admitir como tampoco quería admitir su sentimiento de culpa.

El se encontraba acostado en su cama, colocado boca arriba, su ventana abierta mientras afuera las estrellas brillaban con total intensidad. Para ser exacta una estrella en especial llamó la atención de Vegeta..... ‘‘vaya vaya, esa estrella es tan parecida al planeta Vegita visto desde el planeta Freezer, si tan solo ese odioso de Freezer no hubiera existido yo ahora sería el rey de mi planeta y no estuviera aquí pensando en una tonta humana’’ se decía con cierta melancolía en su mirada.

 

  ‘‘Hola Bulma!!!!!!!!!!’’

‘‘Dónde estas????’’

Comienza a hablar una voz con tono molesto a los oídos de Vegeta.

‘‘Bulma!!!!!!!!!!’’ sigue llamando la persona

‘‘querida, deja de gritar, tal vez ya esta dormida’’ dice el Dr. Briefs a su esposa.

‘‘Voy a cerciorarme querido, si esta dormida no la despertare’’ agrega la mamá de Bulma y tatareando una canción se conduce a la habitación de su hija.

[[Toc toc]] pero como nadie contestó, la señora decide entrar, era obvio que estaba despierta porque la luz de la habitación salía por debajo de la puerta.

‘‘Hace cuanto llegaron mamá???’’ pregunta Bulma saliendo de su baño con una pijama de conjunto short y playera de algodón color gris con un estampado de decenas de ositos rosas con moñitos (ridículo o tierno).

‘‘Ohh aquí estas, así que te estabas bañando, con razón no contestabas’’ y en eso se queda viendo a su hija por un rato antes de seguir hablando.

‘‘Pero si ya te habías bañado hoy, o no fue así??’’

‘‘si pero como hace rato nadé me volví a dar una ducha para quitarme el cloro de la alberca’’

‘‘ahhhh que linda pijama!!!!!!’’ dice totalmente emocionada la madre de la chica (obviamente había ignorado lo que su hija acababa de mencionar)

‘‘si ya se mamá’’ contesta Bulma con cara de enfado ‘‘es precisamente la que me regalaste en mi cumpleaños pasado’’

‘‘Oh si, ya lo recuerdo’’ responde la madre con una gran sonrisa.

‘‘Y como les fue???’’ pregunta Bulma agitando su cabello con los dedos para secarlo.

‘‘Muy bien, nos dieron pastelillos y galletas de avena’’

De pronto el Dr. Briefs interrumpe la platica de las mujeres.... ‘‘querida ya no molestes a Bulma’’

‘‘ya voy, Bulma se encuentra despierta’’........ ‘‘buenas noches hija, que descanses’’ y dicho esto sale de la habitación de su hija.

‘‘Hay mamá, cuando dejaras de ser tan distraída’’ se dice a si misma Bulma llevándose una mano a la frente.

Mientras la mamá de Bulma caminaba por el pasillo de los dormitorios y cuando pasa frente a la puerta del de Vegeta, en el momento que él se disponía a salir.

“Hola Vegeta!!!!!! Sigues tan encantador como siempre!!!”

Y Vegeta con una gran gota de sudor en la cabeza miraba extrañado a la mamá de Bulma y continua su camino rumbo a la cocina de la casa. <<Me parece que esta humana nunca progresara>> pensaba refiriéndose a la mamá de Bulma.

Mientras tanto la señora Briefs también se decía a si misma “este Vegeta siempre tan serio, pero eso es lo que lo hace un chico encantador”.

Ya Vegeta se encontraba frente al refrigerador, “vamos a ver, solo un pequeño aperitivo para no dormir con el estomago vacío” y en eso abre el refrigerador y queda boquiabierto al ver que no había absolutamente, ya  que hace unas cuantas horas él mismo lo había vaciado, “no es posible, hace apenas unas horas que vacié ésta caja y aún no la llenan de alimentos, ¿y ahora que voy a cenar?” se pregunta el hombre sentándose en una silla y cruzando sus brazos sobre su pecho, comenzando a pensar en una solución para el (problemilla) –hasta que se le ocurre una idea-.

“Ya se, (dice levantándose de golpe de la silla) le pediré a esa mujer que traiga los víveres, aunque no estoy muy seguro si en realidad ella quiera ir a comprarlos” (comienza a dudar de su decisión) el hecho de buscar a Bulma era algo que lo ponía en una situación difícil, tal vez ella podría pensar que busca pretextos para estar cerca de ella, pero eso no era cierto o ¿tal vez si?, él necesitaba alimentarse y por esa razón la iba a buscar, esa era su decisión.

[[Toc toc toc]] “ Voy!!!!!!! Un momento” grita Bulma desde el interior de su habitación.

Y al momento de abrir la puerta cual va siendo su sorpresa al ver que el mismo Vegeta era quien llamaba a la puerta, miles de cosas pasaron por su mente en ese momento, tal vez el iba a pedir alguna disculpa o tal vez iba a hacerle daño, no tenia ni idea de que hacía ese hombre ahí, su carácter un tanto misterioso lo hacía una persona sumamente impredecible.

“Qué te sucede mujer, te has quedado helada” dice el saiyajin ya comenzando a divertirse por la reacción de Bulma, inmediatamente ella sale de la especie de shock en la que estaba y le contesta con tono molesto “¿qué viniste a hacer aquí Vegeta?” y antes de que el saiyajin contestara ella misma comenzó a hablar “no no no, ni creas que puedes venir las noches que quieras a mi, pues que crees que soy, lo de anoche fue una estupidez de mi parte por creer que en verdad podía sembrar algo a tu lado” y dicho esto se voltea dando la espalda a Vegeta.

Una sonrisa irónica se dibuja en el rostro del hombre, “no te hagas ilusiones mujer, no he venido a lo que estas pensando”.

Bulma se voltea para verlo a los ojos, tal vez para adivinar lo que en realidad quería Vegeta.

Continua en Capítulo 6...............

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